Ideal

Cuando correr es de valientes

Juan José Amate llegando a línea de meta. :: facebook
Juan José Amate llegando a línea de meta. :: facebook
  • LAS MIL CARAS DE JAÉN

  • Juan José Amate, atleta y trabajador municipal

  • El jienense, con esclerosis múltiple diagnosticada hace ocho años, corre largas distancias y prepara el reto de su vida: hacer una maratón cada mes durante 2017

Nada más recibir la peor noticia de su vida sintió esa atracción hacia lo prohibido, ese gusanillo que nos hace desear, nada más decirnos que no podemos hacer algo, hacerlo. Una forma con reminiscencias adolescentes de revelarse contra el destino, contra todo y contra todos. Algo así como una versión seria del coloquial y trasnochado «a que no hay huevos» que hace que termines a las nueve de la mañana de un domingo cualquiera desayunando en Albacete con cuatro amigos con ojeras de toda la noche o cargando con un oso de peluche gigante durante horas y horas en la feria. Porque sí. Porque puedes. Porque eres un fenómeno de las escopeticas o porque Albacete y sus desayunos son unos grandes desconocidos. Algo así sintió Juan José Amate (Jaén, 1968) cuando le llegó el mazazo hace ahora ocho años. A punto de cumplir cuarenta le diagnosticaron esclerosis múltiple, enfermedad autoinmune, crónica, degenerativa e incurable, que en España es la segunda causa de incapacidad (tras los accidentes de tráfico). El neurólogo le dijo que se olvidara de la forma física que tenía y de correr como lo hacía por los efectos asociados a la enfermedad. Amate, sin embargo, sintió nada más salir del hospital el gusanillo y «más ganas de correr todavía de las que tenía». Porque sí. Porque podía.

«Siempre había jugado a fútbol, squash y otros deportes y fue una semana después de hacer mi mejor marca en la San Antón y me dio coraje, me dije que no, que me encontraba bien y que mientras pudiera no iba a parar», asegura Amate. Y sí, desde ese momento no ha parado. Sumando más y más kilómetros en el cuerpo y ganándole a este la batalla. Corrió la media maratón Paco Manzaneda (más de 21 kilómetros) y vio que este y lo que es más importante la mente le respondían, así que se planteó disfrutar mientras pudiera para cuando llegue el día que le diga se acabó. Disfrutar del viaje. «En el correr, como en la vida, no todo es el tiempo sino las experiencias en el camino». Palabra de atleta olímpica (Jennifer Rhines).

La enfermedad la lleva relativamente bien. Solo ha tenido un brote y hace años. Su día a día es normal, salvo los martes, cuando «me ponen la medicación, una inyección semanal, y no puedo ni trabajar». El resto de la semana se siente fuerte. Tanto que entrena cinco jornadas del orden de una hora o una hora y media por la mañana. Y cuando ve que no puede tiene el apoyo de sus dos hijas de 16 y 10 años y de su mujer, aunque les parezca un poco locura. Después del entrenamiento acude a Las Fuentezuelas, donde trabaja en la taquilla como personal laboral del Patronato Municipal de Deportes del Ayuntamiento de la capital. Ha completado una treintena de medias y hace tres años se atrevió con su primer maratón, en Sevilla. Le siguieron los de Madrid y Valencia. Incluso a los 101 kilómetros de Ronda acudió.

«No puedes quedarte en tu casa y no moverte. Tienes que levantarte y hacer algo, no puedes resignarte», asevera. Por si algún día se le olvida en su gemelo puede leerse tatuado en la piel: «Rendirse no es una opción». Coincide, «aunque por casualidad», con la del paratriatleta Ramón Arroyo, al que, cuando con 32 años le diagnosticaron la enfermedad, los médicos le dijeron que pronto no podría andar ni 100 metros seguidos y acabó realizando un 'iron man' (3,86 km de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie, en menos de 17 horas). Sobre la historia del madrileño se ha estrenado este viernes la película '100 metros', en la que Dani Rovira interpreta al atleta.

Amate afrontará su particular 'Tourmalet' en 2017: un maratón cada mes de enero a diciembre. Un único maratón a una persona sana ya le exige un esfuerzo casi sobrehumano, y el cansancio se 'acumula' para el siguiente. Es su intención, siempre que la enfermedad se lo permita. «Queremos mostrar que la esclerosis no tiene por qué ser sinónimo de silla de ruedas o de incapacidad». El jienense, presidente de la Asociación de clubes de atletismo, responsable de Az-zait y socio de Ajdem (Asociación de Esclerosis Múltiple), pretende así provocar en cierto modo un efecto dominó, que los afectados por esta enfermedad u otra, o aquellos que crean que no son capaces, se atrevan. Aprovechar el momento. Creer.

En julio en Jaén

El 29 de enero comenzará el reto en Murcia, para seguir por las principales capitales: 19 de febrero, Sevilla; 12 de marzo, Barcelona; 23 de abril, Madrid; 14 de mayo, Vitoria; 17 de junio, Pamplona; julio en casa, en Jaén; en agosto en Río Boedo (Palencia); en septiembre en Logroño; en octubre en Castilla-La Mancha; en noviembre en Valencia; y en diciembre en Málaga.

Necesita para ello unos 6.000 euros, que busca mediante diversos patrocinios. Un presupuesto en el que se incluye todo, desde las inscripciones al material deportivo o el alojamiento. De momento tiene la ropa, pero necesita bastante más para poder centrarse en correr. Que no es poco. «Me da algo de miedo cómo estaré cuando lleve diez u once maratones, un año hice dos y el segundo me costó más. Pero si no me lesiono tengo clarísimo que los voy a hacer», avisa. Y si alguno alberga dudas y quiere asegurarse, basta con que le diga que no puede hacerlo.

Temas