Ideal

paso a dos

La marca España y los nacionalismos

Cuando uno tiene la posibilidad de tener un poco de tiempo para analizar, desde un hecho concreto, algunas cosas de tu país, o sea de España, desde una perspectiva internacional, los resultados son, al menos, curiosos. De ahí el adjetivo aplicado a actitudes muy concretas de nuestros nacionalismos, algo así como un ‘fenómeno de la condición humana’. Y, por tanto, difícilmente comprensible. Porque yo diría que rozamos, e incluso chapoteamos, en el esperpento.

Feria-Exposición de las Músicas del Mundo (WOMEX), Santiago de Compostela, hace un par de semanas. Más de 2.500 inscritos, 110 países, 400 stands y casi 50 conciertos. Ocupación hotelera completa en la ciudad. Un gran negocio y una feria interesantísima.

Hablemos de los stands. La mayoría son de agencias de contratación de artistas de todas partes del mundo. De Laponia a Nueva Zelanda. También hay países que, para facilitar la presencia de agencias y artistas y potenciar su marca nacional, los agrupan en un solo stand. E incluso hay algunos territorios que están juntos, pero separados. Por ejemplo, hay un conjunto de stand, unos pegados a otros, del Reino Unido. O del pueblo sami junto a los stands de Noruega y Finlandia.

Y está nuestro país, o estado, o como queráis llamarlo. Segunda planta, Catalonian Music, entre Brasil y los Países Bajos. Primera planta, Basque Music, entre Turquía e Israel. Planta baja, Galician Tunes, entre una agencia lituana y un artista tanzano. Volvemos a la segunda planta, Instituto Andaluz del Flamenco. Y por fin, en una magnífica ubicación central en la planta baja, Sounds from Spain. Que tal y como está la cosa debería denominarse Sounds from rest of Spain.

Quede claro, resto del mundo, que ‘Spain is different’, ya que estamos con el inglés. Qué espabilados somos. Aquí lo que importa no es el aspecto profesional, facilitar al visitante y posible comprador una fácil visibilidad. Aquí visibilizamos la catetura.

Y también les podría contar que, en la inauguración, con la presencia y discursos del presidente de la Xunta, el alcalde de Santiago y la vicepresidenta de la diputación – cada uno de un partido, por cierto – , sólo se dijo una vez la palabra España. Y fue para decir que Galicia «está mucho más valorada fuera que dentro de España». Maravilloso.

Y uno, que está bien harto de todos los nacionalismos, incluido el español, se siente un poquito solo…