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¿Quién mató a Ángela?

Policías y servicios funerarios el día del crimen en julio de 2011.
Policías y servicios funerarios el día del crimen en julio de 2011.
  • La Justicia remueve un crimen de hace cinco años al detectar ADN de otras tres personas en la escena

  • El que hasta ahora había sido considerado único autor material murió al intentar escapar del piso de la calle Sagrado Corazón donde ocurrieron los hechos

El magistrado Fernando Moral tomó ayer declaración a una joven, pareja del colombiano Octavio S.R. el 12 de julio de 2011. La noche en la que mataron a Ángela Jiménez en un piso que tenía alquilado en la calle Sagrada Familia de Jaén. La Justicia trata de averiguar si Octavio estuvo esa noche en el piso, en el que vivió más de un año antes de que llegase Ángela. Hasta hace unos meses se pensaba el único implicado en el crimen, Raúl G.R., había muerto al intentar escapar de la Policía, que lo acorraló en la misma escena del asesinato. Sin embargo, el caso tenía tres cabos sueltos. Tres muestras de ADN sin identificar halladas en el piso. Una de esas muestras señala al colombiano. Ayer su pareja declaró que ese día mantuvo contacto con él y que le mandó mensajes y un correo electrónico, supuestamente desde Guadalajara.

La semana que viene están llamados a declarar varios compañeros de trabajo de Octavio, que teóricamente podrían ofrecerle una coartada. El sospechoso ha negado sistemáticamente que él estuviese en Jaén el día del crimen. También ha negado que conociese a Raúl G.R., y a Ángela. Asegura que no la había visto nunca. Ahí es donde su versión tiene un agujero. Un enorme agujero. La Policía encontró ADN suyo en una prenda interior de Ángela.

Una prenda que fue usada por la víctima sin duda alguna, pues también tiene su ADN. Una evidencia científica que no ha sabido explicar y que pesa en su contra. Que lo incrimina directamente. Los restos biológicos, con alto valor probatorio ante un tribunal, dicen que él estuvo con Ángela. El mismo día de su muerte o pocos días antes, como poco.

Base de datos genética

En la inspección ocular que se hizo el día del crimen la Policía halló tres restos de ADN cuya procedencia no se pudo identificar. Dos estaban en la ropa de la víctima, y otro en su cuerpo. Se extrajo el perfil genético y se guardó en una base de datos nacional que las fuerzas de seguridad tienen a su disposición.

En 2011 la Policía cerró el caso con la convicción de que el único implicado, Raúl, había muerto al caer desde la ventana de un cuarto piso por donde intentaba burlar a la Policía. Sin embargo, cinco años después los sistemas de alerta saltaron al detectarse que el ADN de los restos encontrados en una prenda de Ángela coincidían con los que había aportado un investigado por extorsionar a una mejor para mantener relaciones sexuales con ella en Guadalajara. Ese hombre era Octavio, el anterior inquilino del piso donde mataron a Ángela.

El colombiano ya había sido investigado por la Policía en los días posteriores al crimen. Los investigadores detectaron contadicciones en su declaración. Se pensó que conocía a Raúl, por asuntos de drogas supuestamente, a pesar de que él no negó siempre. Y él tenía llave del piso donde había vivido y donde dormía Ángela cuando su asesino entró a la vivienda. Sin embargo, había grabaciones de cámaras de seguridad en la que se veía a Raúl caminar solo hacia la casa del crimen. Contra Octavio no se halló nada sólido.

Tras saltar la coincidencia de ADN a finales de junio pasado, Octavio fue detenido y puesto a disposición judicial. Quedó en libertad con cargos, con la obligación de comparecer diariamente en el juzgado de Instrucción 1 de Jaén.

Al mismo tiempo, la Policía le volvió a tomar declaración a otras dos personas que también vivieron en el piso. De momento, no han declarado en el juzgado. Están a la espera de que se coteje su ADN con las muestras halladas en el piso del crimen.

Pruebas pendientes

Hay más pruebas solicitadas al juzgado. Se ha pedido a la compañía telefónica que aporte registros y datos que permitan establecer dónde estaba el terminal que usaba Octavio en el momento del crimen.

Además, a petición de la Fiscalía, se ha vuelto a tomar una muestra de ADN de Octavio, ya en el contexto de este procedimiento judicial, y se cotejará con la que se halló en el lugar del crimen y con la que él entregó voluntariamente en Guadalajara para la investigación sobre un tema de menores abierta allí.

La familia entiende que Octavio pudo participar en la muerte de Ángela, y ve indicios de homicidio, allanamiento y agresión sexual. El Fiscal, apoyándose en el ADN, entiende que hay al menos agresión sexual. La defensa intenta demostrar con pruebas la inocencia que siempre ha proclamado el acusado. La Justicia debe ahora responder a la pregunta. ¿Quién mató a Ángela?