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Proyectos de ida y vuelta

Primera fase del 'parking' construido en terrenos del antiguo Hípico, cuyas gradas aún se aprecian a la derecha.
Primera fase del 'parking' construido en terrenos del antiguo Hípico, cuyas gradas aún se aprecian a la derecha. / José M. Liébana
  • El Ayuntamiento rescata iniciativas que repudió como la peatonalización, el parking del Hípico o el tranvía

  • La posibilidad de obtener financiación europea a través del DUSI lleva al nuevo alcalde a plantear medidas que reduzcan la contaminación del aire

Septiembre de 2011. El Ayuntamiento reabre al tráfico La Carrera y el alcalde y sus concejales aplauden a lo primeros vehículos que entran en la calle como si de la vuelta ciclista o un rally se tratara. Octubre de 2016. El Ayuntamiento anuncia su intención de peatonalizar gran parte del centro, desde Roldán y Marín hasta la plaza de Santa María, al ‘estilo Pontevedra’, es decir, incluso sin aparcamientos en superficie. ¿Qué ha cambiado, si el gobierno municipal es del mismo partido y hasta muchos de los concejales son los mismos? El actual alcalde, Javier Márquez, ya habló el año pasado, cuando aún era sólo concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, de dicha peatonalización, y el lunes pasado aprovechó la presentación del DUSI, el nuevo Plan Urban, para hacer firme su intención, con la ayuda de los fondos europeos.

Con todo, no es la primera vez que el PP municipal apuesta por avanzar en la peatonalización del centro histórico de la capital jienense. Ya lo planteó, en la última etapa del alcalde Miguel Sánchez de Alcázar, el entonces concejal de Tráfico y Transportes, Miguel Ángel García Anguita, incluyendo la traída y llevada circulación por La Carrera (calle Bernabé Soriano). Pero los comerciantes de la zona y los del mercado de abastos de San Francisco se opusieron, y el regidor guardó el proyecto en el cajón.

La alcaldesa Carmen Peñalver y su concejal de Urbanismo, Manuel López, del PSOE, quisieron dar a La Carrera la categoría de calle noble, con la Catedral al fondo, y procedieron a su remodelación integral, incluida la sustitución del asfalto por adoquines, que al descansar sobre una losa de hormigón ha impedido su hundimiento. La ampliación de las aceras y la ornamentación de esta vía llevó parejo su corte al tráfico, salvo al transporte público y residentes. Los comerciantes dejaron patente su rechazo y hubo manifestaciones de protesta.

El PP prometió en campaña electoral reabrir la calle al tráfico y fue una de sus primeras decisiones cuando recuperó la alcaldía en 2011, aunque lo hizo de forma salomónica, manteniendo la prohibición de circular por la tarde y los domingos, cuando el mercado está cerrado. También cuando era oposición anunció que reabriría al tráfico la plaza de Santa María y no fue así.

En ese debate interno sobre la peatonalización se ha movido en los últimos años, si bien el actual primer edil es un claro partidario de que el peatón gane espacios, no sólo por razones de calidad de vida y para disfrute de la ciudad, sino también para favorecer la actividad económica (hotelera, comercial o turística). De ahí que este nuevo impulso a la peatonalización sea uno de los ejes principales de la estrategia que en el plazo aproximado de un mes presentará al DUSI (Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado), aspirando a conseguir el máximo de la subvención que la UE concede a este tipo de ayudas, 15 millones de euros, más los 3,7 que tendría que aportar el Ayuntamiento de cofinanciación.

La citada peatonalización supondrá la lógica reordenación del tráfico en el centro, como el cambio de sentido en la calle Álamos, y la remodelación de algunas de las vías ‘exteriores’, como Doctor Eduardo Arroyo, para que tengan más capacidad y puedan absorber el tráfico.

Y la supresión de vehículos hará necesario crear nuevos espacios para aparcar. Es ahí donde el Ayuntamiento propone retomar las obras del ‘parking’ del Hípico, construido sólo en su primera fase por el gobierno de Carmen Peñalver, con los fondos del Plan E, junto a la Ronda Sur (o ‘ruta del colesterol’) con la intención de que los vehículos se quedaran a las puertas del casco urbano, aprovechando su proximidad al centro de la ciudad – como ocurre con el ‘parking’ Alameda, junto a la Plaza de Toros – y que incluya una zona para los autobuses turísticos.

Este ‘parking’ ha sido uno de los proyectos más criticados por el PP, tanto su ejecución como su financiación, cuestionando que los cuatro millones de euros aprobados en su día por el Gobierno se destinaran allí, por lo que llegó a interponer un recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia Andalucía y en reiteradas ruedas de prensa pidió al PSOE explicaciones. También dijo que no se habían previsto los accesos y habló de «mamotreto» que afeaba las vistas desde La Alameda.

El PSOE le instó también en repetidas ocasiones a que terminara el ‘parking’, dada la utilidad que podría tener y, en el actual mandato, los concejales no adscritos (ex de Ciudadanos) dijeron que había empresarios interesados en continuar las obras y en su posterior explotación, por lo que en mayo pasado el Ayuntamiento aprobó, con el apoyo del equipo de gobierno, sacar a concurso las obras y terminarlo.

Sistema tranviario

El proyecto DUSI anunciado por el alcalde también hace hincapié en el desarrollo sostenible y el mayor uso del transporte público – busca igualmente reforzar la identidad jienense y la cohesión social – y una de las ideas que más remarcó es que el tráfico rodado es el causante del 50% de las emisiones de CO2 en la ciudad y que sólo el 7% de los jienenses usa el autobús urbano. De ahí que unas de las medidas propuestas sea la puesta en marcha del tranvía.

Javier Márquez nunca ha ocultado su intención de que el tranvía circule, como lo hace en otras ciudades españolas y del resto de Europa. Antes de coger la vara de mando ya propuso incluso una segunda línea que conectara con la primera desde Las Fuentezuelas, pasando por la Avenida de Andalucía, para aumentar los viajeros. Idea que la semana pasada repitió. El escollo siempre ha sido la situación financiera municipal, de ahí que anunciara su intención de licitar su explotación, para aprovechar la infraestructura construida hace cinco años y mejorar la calidad de vida en la ciudad.

El PP ha mantenido en los últimos años un rechazo frontal al tranvía, pero no siempre fue así. El exalcalde Miguel Sánchez de Alcázar apoyó en su día su construcción y destacados dirigentes, aunque discutieron su trazado o su coste, no cuestionaron el proyecto en sí.