Ideal

«Queremos que Jaén sea un referente en cuanto al estudio del envejecimiento»

Alfonso Cruz Lendínez, en su despacho de la UJA.
Alfonso Cruz Lendínez, en su despacho de la UJA.
  • Alfonso Cruz Lendínez, director de la Fundación Ageing Lab

  • La fundación que preside organiza el congreso sobre personas mayores que la próxima semana analizará avances y necesidades de este colectivo

La sanidad ha acompañado a lo largo de su carrera profesional, de una forma u otra, a Alfonso Jesús Cruz Lendínez (1964). Ahora, compagina su labor como vicerrector de Profesorado y Ordenación Académica de la Universidad de Jaén con la de director de la Fundación Ageing Lab. Su amplia labor como investigador en el ámbito de las personas mayores le convierten en pieza fundamental del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia 'Una nueva mirada a la evidencia', que se celebrará en Jaén el 27 y 28 de octubre y del que es presidente del comité organizador.

-¿En qué va a consistir el congreso que se llevará a cabo la próxima semana?

-Es un congreso internacional e intersectorial. Pretendemos juntar a la gente que más sabe de países como Finlandia, con una población mucho más envejecida que nosotros y qué empezó antes a montar los sistemas de ayuda a la dependencia. Vienen del ámbito tecnológico, médico, innovación, atención en España, etc. Confluiremos empresarios, universidades, instituciones y personas mayores, que tendrán sus propios espacios para que nos cuenten sus preferencias, sus vidas, como han cambiado, etc. Habrá ponencias principales que tratarán sobre el contexto, el papel de los mayores en la sociedad, la salud, la tecnología y la innovación, que se completarán con espacios sobre innovación y creatividad y las experiencias propias que he mencionado.

-¿Qué pretendéis conseguir con este evento?

-El producto final va a ser una publicación, pero lo que queremos es aprender de los demás y establecer relaciones con otros países e investigadores. Desde la Fundación Ageing Lab, organizadora del congreso, nos propusimos convertir a Jaén en un referente en cuanto al estudio del envejecimiento, que no nos conozcan sólo por el aceite. Es el primer congreso pero hemos nacido para quedarnos. Una de las cosas más bonitas que nos ha pasado es tener el apoyo por ejemplo de Alexandre Kalache -ponente-, para mí la figura mundial más importante en este sector, que creó el término de envejecimiento activo. Además, junto con Granada queremos ser un centro internacional sobre envejecimiento para el sur de Europa.

-¿De dónde surgió la idea de debatir sobre envejecimiento en un congreso en Jaén?

-La idea se engendró en la Fundación Ageing Lab, ya que sabíamos que se convertiría en un punto de concentración de actividad de todos los actores. Entendemos que la única forma de avanzar es multisectorialmente, trabajando todos conjuntamente sobre un mismo tema. Quisimos incidir mucho en la participación de los mayores, ya que no se puede hacer nada a sus espaldas. Para hacer algo hay que saber qué quieren, qué necesitan y por dónde debemos ir. Es la garantía de que todo lo que haces va a tener efecto.

Por ejemplo, en un proyecto reciente se formaba a las auxiliares de ayuda a domicilio de Macrosad como agentes de prevención, enfocado a evitar caídas de las personas mayores y una mejora de la accesibilidad. Si son capaces de analizar los peligros del domicilio, hacer un informe y modificarlos pueden evitarse el 100 por cien de las caídas. Con poca cosa se evita algo tremendo.

Un país envejecido

- ¿Por qué es tan relevante hablar en estos momentos de envejecimiento?

-Los datos están ahí, antes era un tema que no preocupaba pero Jaén tiene ya la población más envejecida de Andalucía, son un 18 por ciento del total de la población. Las proyecciones indican que en 15 años se van a duplicar. O nos ponemos las pilas con la atención al envejecimiento y dependencia o estamos perdidos. No es un problema, es una oportunidad de mejorar la calidad de vida de las personas mayores, generar empleo estable y riqueza. Cualquier economista dice que el territorio senior es muy rentable y es una oportunidad para este país.

-¿Es por tanto una oportunidad de negocio que no está lo suficientemente explotada?

-Absolutamente. Es la oportunidad de mejorar su calidad de vida y generar riqueza y empleo. Alrededor se engloba ocio, turismo, equipamiento, etc. Todo cambiaría la cara de las ciudades, es el concepto de ciudades amigables. Que haya bancos a la sombra, centros comerciales más próximos... Son cosas que trasforman la ciudad y el ambiente, haciéndola accesible para todo el mundo. Y en este tema vamos tarde.

- «El envejecimiento es un triunfo para el desarrollo», comentan en la descripción del congreso.

-Es un logro, pero lo más deseable es que vivamos lo máximo posible con calidad de vida. Cada vez nos dan más esperanza de vida, sabemos cuidarnos mejor y la medicina avanza. Pero vivir mejor no es sólo tener salud, sino también acceder al ocio, tener una red social alrededor, ser participativos en la sociedad, etc. Esa parte hay que trabajarla más, la parte de la salud va más rápido pero esta no. Por muy saludables que estén, si los mayores están solos o aislados están tan en desamparo que los que no se pueden mover por haber sufrido un ictus. Tenemos que adelantarnos.

-¿Está el norte de Europa más avanzado que nosotros en estos aspectos?

-Sí. Miramos a los países nórdicos, Inglaterra y Canadá, que tienen el concepto de atención en domicilio aprendido desde hace muchos años. Movilizan a los recursos hacia las personas y no al revés y nosotros lo tenemos que ejercer más. Debe ser más individualizado y hay mucho que aprender de ellos en ese aspecto.

-¿Tratarán el tema de los hogares inteligentes?

-Por supuesto. Ayudan a analizar conductas de personas mayores, es una tecnología que les ayuda a mejorar su autonomía y detectar problemas. Imagina lo que puede ser un suelo inteligente con cientos de sensores que detecta si hay una caída, un gas que se apaga si lo dejas encendido o luces que se encienden y apagan según sus necesidades.

Reto personal

-¿Qué supone para ti este reto?

-Es un placer y un honor. Llevo muchísimos años trabajando en la parte sanitaria y universitaria en torno a estos temas, este es mi mundo y me siento como un pez en el agua. La visión que yo aporto se complementa por ejemplo con los que vienen del mundo empresarial, institucional, los propios mayores... cada uno aporta lo que sabe y se saca muchísimo.

-En cuanto a Ageing Lab, ¿cómo ha sido su evolución estos años?

-Vertiginosa. Se fundó hace unos cuatro años y hemos hecho muchísimas cosas: sensibilización, formación, participación... Nos conocen en toda España. Estamos solicitando y consiguiendo muchísimos trabajos de investigación europeos y nos estamos moviendo mucho para conseguir financiación. Tenemos un trabajo con La Caixa a través de una línea de mejora de la calidad de vida, otros proyectos con la Escuela Andaluza de Salud Pública, el tema de las ciudades amigables, formación a profesionales en prevención y promoción, manuales para las personas de ayuda a domicilio y los usuarios...

La fundación no está tanto en la prevención de la dependencia como en su atención y promoción de la vida autónoma. Tenemos muchos trabajos y muy poco tiempo. Al año de nacer nos dieron el Premio Andaluz en Envejecimiento Activo, así que contamos también con el apoyo de la Consejería. Y, por supuesto, colaboramos mucho con las universidades, sobre todo la de Jaén, y con la empresa Macrosad.

Estoy contentísimo de lo que estamos haciendo. Hacemos mucho ruido, somos ambiciosos y tenemos que estar en la red a nivel internacional, de ahí que nuestro nombre sea en inglés. Trabajar conectados con diversos profesionales y ámbitos para conseguir cosas, si no no llegamos a ningún lado. Es un marco muy grande en el que cabe todo el mundo y este congreso es para analizar por donde vamos y a dónde debemos ir.