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Cuando los jienenses tuvieron la última palabra

Cuando los jienenses tuvieron la última palabra
  • Una consulta popular decidirá si San Antón se cambia para siempre al sábado. No es algo insólito, el ferial está donde está por otra consulta

La ciudadanía decidirá cuándo se celebrarán las lumbres y la carrera de San Antón. Ese es uno de los puntos acordados por todos los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento esta semana. De momento, durante dos años, y como «experiencia piloto», la celebración de San Antón se trasladará al sábado, pero viendo toda la polémica que este cambio ha suscitado, con división de opiniones entre las partes implicadas, serán los jienenses quienes tengan la última palabra, a través de una consulta popular vinculante y que organizará el Ayuntamiento.

No es algo habitual esto. Es más, a lo largo de la historia de la ciudad solo ha habido dos consultas populares previas a esta, y una de ellas ni siquiera podría calificarse como tal.

De momento, y con el debate aún al rojo vivo por el cambio de fecha durante los próximos dos años, el Ayuntamiento aún no ha dicho cómo se organizaría esa consulta y cuándo exactamente se haría, aunque todo apunta a que la participación podría ser alta si se tiene en cuenta que San Antón es una de las tradiciones más queridas por los jienenses.

La situación tiene muchos parecidos con la ocurrida en el año 1992, cuando se organizó un referéndum para decidir donde se ubicaría el recinto ferial. En aquella ocasión fue la Federación de Vecinos OCO la que organizó la consulta, que se hizo de una manera un tanto peculiar: se encargó a una empresa privada que hiciera un sondeo basado en una muestra de 566 entrevistas. El sondeo se llevó a cabo durante una serie de días en todos los distritos que dividen a la capital.

Ese sondeo costó a la federación 327.000 pesetas, una cantidad que se sufragó recaudando dinero de los propios vecinos.

El resultado de aquella encuesta fue aplastante y cambió la decisión ya tomada por el equipo de Gobierno, que quería ubicar el ferial en El Valle, en vez de en el lugar donde se encuentra hoy.

El 95 por ciento de los encuestados dijo que el ferial debía de instalarse en La Vestida, y esa opción la eligieron por mayoría en todos los distritos de la ciudad. Un mes después de saber los resultados, el pleno del Ayuntamiento revocaba por unanimidad un acuerdo previo en el que se había decidido convertir La Vestida (donde hoy está el ferial) en una zona verde y espacio dedicado a Centro de Exposiciones y Congresos.

Más de una década después, en el año 2004 se celebró una asamblea, que se había 'vendido' como una consulta popular por parte del Ayuntamiento, que fue quien la organizó. Entonces se pretendía conocer la opinión de los vecinos sobre la construcción de un aparcamiento por debajo del Gran Eje.

Se convocó a los vecinos en una asamblea en la Universidad Popular, donde los técnicos explicaron el proyecto y, tras un intenso debate, se votó a mano alzada. El resultado fue aplastante. Todos los presentes, en torno a 600 personas, levantaron la mano para decir que no, y solo dos personas la levantaron para mostrarse a favor del parking.

Los vecinos temían que la construcción de ese parking provocara algún tipo de daño a los edificios o que los comercios tuvieran pérdidas, como había ocurrido antes en los Goya. En aquel momento, el entonces concejal de Tráfico, Miguel Ángel García Anguita, nada más ver el resultado de la votación, aseguró que mientras él fuera presidente de Epassa, no se construiría el aparcamiento. Aquel parking no se hizo, aunque más tarde se construiría el parking Avenida, pero esa es otra historia.

La de San Antón sería la tercera consulta y el debate es intenso. Se creó la plataforma 'San Antón en sábado' para pedir el cambio de fecha a partir de la mayor afluencia de corredores que hubo en la prueba de este enero pasado, cuando cayó en fin de semana. Esa plataforma está apoyada por los clubes de atletismo, los empresarios hoteleros y hosteleros, la Cámara de Comercio, algunas agencias de viajes y algunos guías turísticos.

En contra se muestra parte del movimiento vecinal, sobre todo la federación OCO, que defiende que se siga manteniendo la tradición en la noche previa de San Antón y que no se mercantilice.

El debate político también es intenso. A favor de cambiar la fecha se posicionaron el equipo de Gobierno del PP y los tres concejales no adscritos, mientras que en principio no eran partidarios ni PSOE ni Jaén en Común, al menos hasta que la ciudadanía se manifestara. Finalmente llegó el acuerdo con los dos años en sábado como experiencia piloto, y la consulta el año que viene.

«Una mejora para Jaén»

El problema es que la carrera la organiza el Ayuntamiento, y por tanto, puede cambiarla al sábado, pero las lumbres es algo que tradicionalmente organizan los vecinos y OCO ya ha anunciado que pedirá permiso para hacer las lumbres el día 16, y si el Ayuntamiento se las deniega, la federación vecinal se niega a organizarlas en sábado.

«Si escuchan nuestros argumentos no pueden decir que no a algo que supone una mejora para Jaén», dice Antonio Lechuga, uno de los integrantes de la plataforma 'Jaén en sábado', y quien pide mantener una reunión con OCO para explicarles su propuesta. «La celebración puede empezar el fin de semana de antes y terminar el día de San Antón, con la bendición de los animales o sacando una talla de San Antón, que aún se conserva».

Lechuga asegura que este año, con la celebración de San Antón en fin de semana, «fue brutal» la participación de la gente y el negocio que eso supuso para la ciudad, e incluso el área metropolitana, según defiende el presidente de Asostel. «Se llenaron todos los hoteles de Jaén y todos los de los pueblos de alrededor». Lechuga defiende que cuando cae en fin de semana son muchos los que terminan la carrera y se van corriendo. «Los niños tienen clase al día siguiente, los padres tienen que trabajar... «Estamos hablando de un incremento de un millón de euros para Jaén durante ese fin de semana», defiende el empresario.

Además, «la propuesta que les hemos planteado a algunos vecinos, que finalmente nos han dado la razón, es que ya que las asociaciones no tienen capacidad de financiación, podrían aprovechar el tirón de la fiesta para poner barras y conseguir unos ingresos que seguro les vendrán bien».

«Jaén no tiene grandes eventos turísticos y San Antón es un evento importante que hay que aprovechar», defendió.

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