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"No pueden decir que se ha caído si no se han investigado las circunstancias de la muerte"

Maximiliano Joyanes y Maribel Castilla.
Maximiliano Joyanes y Maribel Castilla. / Juan Esteban Poveda
  • Los padres de Javier Joyanes, esperanzados por la reapertura de la causa sobre el fallecimiento de su hijo

Los padres de Javier Joyanes Castilla, el joven jienense que en 2008 fue hallado muerto en una rambla de La Calahorra (Granada), han confiado en que la reapertura de la causa decretada por la Audiencia por la aparición de un testigo demuestre que al joven lo mataron y que no falleció por un golpe accidental.

Los hechos se remontan a la madrugada del 7 de septiembre de 2008 cuando apareció en La Calahorra el cuerpo sin vida del joven, que se había trasladado a la localidad granadina para acudir a la boda de un amigo.

El juzgado de Instrucción 2 de Guadix que se hizo cargo de la causa la archivó al determinar que la muerte de Javier, que tenía 27 años, se debió a un golpe accidental o a una caída, aunque su familia ha recalcado con diferentes recursos presentados en vía judicial que el joven pudo ser atropellado y trasladado hasta la rambla donde apareció muerto.

El padre del fallecido, Maximiliano Joyanes, ha detallado que la familia se encuentra "muy esperanzada" y ha considerado que si se investigan "bien" los hechos, se demostrará "con mucha facilidad" que a su hijo lo mataron y que no falleció de forma accidental.

"No pueden decir que se ha caído si no se han investigado las circunstancias de su muerte, porque no se han investigado", ha recalcado Maximiliano Joyanes.