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100.000 jienenses se han beneficiado del Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama

100.000 jienenses se han beneficiado del Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama
  • Este es el balance de la Consejería de Salud en el Día Mundial contra el tumor maligno más frecuente en las mujeres tanto a nivel mundial como europeo

Un total de 98.092 mujeres jiennenses, de entre 50 y 69 años, se ha beneficiado ya del Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama que la Junta de Andalucía implantó en 1995, según el balance realizado por la Consejería de Salud en el Día Mundial contra el tumor maligno más frecuente en las mujeres tanto a nivel mundial como europeo.

"Se han detectado 1.135 tumores entre las citadas en la provincia de Jaén para realizarse una mamografía, que se incluyen en el grupo de edad de mayor riesgo de padecer esta enfermedad. Fueron exploradas durante el año pasado 29.357, entre las que aparecieron 55 casos de cáncer", ha indicado la delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Teresa Vega.

Lo ha hecho durante la visita que ha realizado este miércoles a una de las mesas informativas colocadas en la capital jiennense por la Asociación Jiennense para el apoyo a pacientes y familiares con cáncer de mama (Ajicam).

La provincia de Jaén cuenta con nueve unidades de exploración mamográfica para el buen desarrollo del Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama. Cuatro se encuentran en centros de salud de atención primaria, otras cuatro en hospitales y una es móvil para cubrir las zonas más alejadas de los grandes centros urbanos, como las comarcas de Segura, Sierra de Cazorla, El Condado, Sierra Sur o Sierra Mágina.

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en la mujer en todos los países occidentales y la tasa de supervivencia mejora cuando se diagnostica pronto, cuando el porcentaje de curación supera el 90 por ciento de los casos.

La detección temprana a través de la realización de mamografías permite mejorar el pronóstico de la enfermedad y aplicar a las mujeres afectadas tratamientos menos agresivos, gracias a un abordaje integral e individualizado de los equipos profesionales que tratan esta enfermedad.

"La Consejería de Salud ultima una Orden para garantizar que en un plazo máximo de 180 días las mujeres que requieran una reconstrucción quirúrgica de su seno puedan ser operadas", ha subrayado Vega.

Consejo genético

La sanidad pública andaluza, en la provincia jiennense a través del Complejo Hospitalario de Jaén, ofrece el consejo genético oncológico a este sector de la población, teniendo en cuenta que entre un cinco y diez por ciento del total de los casos de cáncer diagnosticados cada año tiene naturaleza hereditaria.

Eso conlleva importantes implicaciones a nivel social, familiar e individual, ya que las personas portadoras de mutaciones hereditarias tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer y además a edades más tempranas que la población general. Estos tumores se presentan entre los 40 y los 50 años, una década antes de su aparición habitual.

En el consejo genético oncológico se incluye asesoramiento genético tanto a pacientes como familiares, un test genético para determinar la presencia de mutaciones que pueden trasmitirse a la descendencia y que incrementan la susceptibilidad de padecer cáncer, y el establecimiento de medidas preventivas y terapéuticas para impedir la aparición del cáncer o para diagnosticarlo lo antes posible.

"El consejo genético supone una herramienta fundamental para reducir la incidencia y mortalidad del cáncer de mama, ya que una vez identificados aquellos miembros de una familia que son portadores de una mutación de riesgo, y que aún no hayan desarrollado el tumor, se pueden implantar protocolos de seguimiento y tratamiento adaptado a cada tipo de cáncer, así como diseñar estrategias individuales de prevención y detección temprana de este tipo de tumores", ha señalado la delegada.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo para desarrollar un cáncer de mama existen algunos que son modificables y otros que no lo son, como la edad, ya que a partir de los 35 años se incrementan las posibilidades de padecer esta enfermedad y, a partir de los 55, tras la menopausia, se estabiliza el riesgo. Relacionado con ello, el estado hormonal representa otro conjunto de sus factores de riesgo. Una mayor edad en el primer embarazo lo incrementa un 20 por ciento, mientras que una mayor edad de inicio de la menopausia lo hace hasta el 30 por ciento.

El factor hereditario es otro importante factor de riesgo no modificable, de modo que una mujer con una historia familiar de cáncer de mama tiene un incremento respecto a las que no tienen ningún antecedente familiar. Cerca de un diez por ciento de estos casos tienen un componente hereditario debido a la mutación de un gen.

En cuanto a los factores de riesgo modificables, se encuentran determinados tratamientos hormonales, el consumo de alcohol, el control de la grasa corporal en la etapa post-menopáusica, así como la exposición a radiaciones ionizantes en procesos diagnósticos o terapéuticos médicos.

"Entre los factores considerados protectores está el haber dado a luz, que reduce un diez por ciento el riesgo frente a las mujeres que no han parido, al igual que la lactancia materna, que lo disminuye un dos por ciento por cada cinco meses de dar el pecho, además de realizar actividad física de forma habitual", ha resaltado Vega.