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El caso de la portería que mató a un niño sigue en los juzgados once años después

Jóvenes depositan flores y velas en la puerta de las pistas deportivas donde ocurrió el accidente.
Jóvenes depositan flores y velas en la puerta de las pistas deportivas donde ocurrió el accidente. / IDEAL
  • El juzgado aún debe resolver reclamaciones de la familia de Cristian contra aseguradoras y empresas después de que el Ayuntamiento pagase su parte

Once años se cumplen en unos días de la muerte del niño Cristian, al que le cayó encima una portería sin anclar en las pistas deportivas de la Glorieta de Jaén cuando tenía ocho años. Un caso que conmocionó a la ciudad y sumió en la más absoluta desolación a la familia. Más de una década después, el caso aún no está cerrado en los tribunales, pues la Justicia no ha decidido sobre las reclamaciones que mantiene la familia, según confirman fuentes cercanas al caso.

Era la tarde del 30 de octubre de 2005. Cristian estaba jugando en el campo de deportes construido sobre un aparcamiento municipal junto a otros niños. Era el portero. Un golpe de viento tumbó la portería. Le cayó encima y le golpeó la cabeza. Meses antes el Ayuntamiento había inaugurado el aparcamiento y le había dado las llaves de la pista deportiva a la asociación de vecinos para que la gestionase. En verano el recinto estuvo cerrado. Pero al llegar octubre una persona de la asociación abría el campillo por las tardes para que jugase la chavalería. Aún no había un contrato formal de cesión ni convenios entre vecinos y Ayuntamiento.

Tras el accidente, los médicos intentaron salvar la vida a Cristian. Horas después murió. Inicialmente el juzgado de Instrucción 1 de Jaén archivó las diligencias. Sin embargo posteriormente la familia denunció y logró reabrir el caso. La vía penal se cerró de forma definitiva el 24 de mayo de 2007, tras archivar el juez el caso al no encontrar indicios de delito ni en responsables municipales ni en la asociación de vecinos, encargada de la gestión de las pistas que estaban abiertas a pesar de no contar con los permisos pertinentes para ello.

Vía contenciosa

El asunto continuó por vía Contencioso-Administrativa. En 2010 el Ayuntamiento admitió su culpa y abrió un expediente de responsabilidad patrimonial, que se dilató en el tiempo «por causas no imputables al consistorio». El seguro no pagaba porque el Ayuntamiento no estaba al día con los recibos de la póliza. Finalmente esta situación se solucionó, y la familia pudo cobrar en torno a 60.000 euros. Pero el pleito sigue abierto porque la demandante estima que hay más responsables que no han asumido su culpa.

La indemnización pagada por el Ayuntamiento llegó hasta el límite de lo que le cubría el seguro. Pero la familia no solo considera responsable al Ayuntamiento, sino también a la empresa pública de aparcamientos Epassa (la pista deportiva está sobre un parking), la constructora, la asociación de vecinos, aseguradoras... Así que continuó la demanda que ya llevaba por vía contencioso-administrativa.

Es el juzgado de lo Contencioso 3 de Jaén el que debe cerrar judicialmente la causa. Llegó a haber un juicio señalado para el mes de junio de 2014. «La primera citación se suspende porque algunas de las personas citadas tienen juicio ese mismo día. No pasa nada. Estoy deseando que el juez dictamine. Después de casi 10 años. Se vuelve a fijar fecha, y se vuelve a suspender. Así varias veces más», se desesperaba la madre de Cristian, Lourdes Chica, poco después. Finalmente el magistrado estimó que el litigio debía solucionarse en el TSJA y por la vía civil, pero el alto tribunal le devolvió la causa hace más de un año.

«No es que desde entonces no se haya hecho nada. Se han practicado pruebas, ha habido declaraciones de testigos, pero aún no hay sentencia», dicen fuentes cercanas al procedimiento.

«¿Qué está pasando? No valen las pruebas. Unas instalaciones sin recepcionar que inauguran junto con el aparcamiento del barrio la Glorieta. No les vale todos los años que llevo luchando. Con depresiones, ansiedad, problemas de salud. Con dos hijos más a mi cargo», lamentaba Lourdes Chica.

Lourdes Chica admitía hace ahora un año que se encontraba en una situación límite para sacar adelante a sus hijos, enferma, en tratamiento y sin recursos. Y aún sin poder cerrar el duelo por el pequeño Cristian.