Ideal

Llegar al final del camino en calma

Una de las actividades organizadas por la AECC de apoyo contra el cáncer.
Una de las actividades organizadas por la AECC de apoyo contra el cáncer.
  • OTRAS MIRADAS | ASOCIACIÓN ESPAÑOLA CONTRA EL CÁNCER

  • La Asociación Española contra el Cáncer lamenta que el 50 por ciento de enfermos no recibe los cuidados paliativos que necesitaría al final de su vida y que el 75 por ciento fallece con dolor emocional

Forma parte de la dignidad humana. Que una vez que has llegado al final del camino y ves que tu vida está alcanzando el ocaso, este tránsito pueda realizarse sin dolor, de forma tranquila y con una mínima calidad en un proceso por el que todos los humanos deberán pasar. Sin embargo, estas premisas que pueden parecer ampliamente aceptadas, no siempre ocurren. Desgraciadamente, no invariablemente se termina el recorrido de la vida sin dolor, ya sea físico y psicológico. Lo ha puesto de manifiesto la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) junto a la Asociación Española de Informadores de la Salud (ANIS), con motivo del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, que se celebró el pasado 10 de octubre. El lema era revelador: 'Vivir y morir con dolor, algo que no debería suceder'. Sin embargo, es una realidad que sigue sucediendo cada día.

En España se estima que aproximadamente 215.000 personas necesitarían cuidados paliativos de los cuales, unos 105.000 precisarían atención paliativa especializada, con profesionales paliativistas en las unidades por ser casos complejos. En ambos casos, el 50 por ciento no está recibiendo esta atención por falta de recursos, esto son más de 107.000 y 54.000 personas respectivamente sin acceso a cuidados paliativos generales y especializados. Esto significa que, cada día 295 personas mueren sin recibir atención paliativa y, ellos, 148 necesitarían atención paliativa especializada a la que tampoco acceden. No sólo hablamos de sufrimiento físico, sino también psicológico. Según la AECC, «el 75% de las personas que requiere cuidados paliativos en España no tiene atención psicosocial o, lo que es lo mismo, a diario hay 221 personas que mueren con dolor emocional».

Cifras para reflexionar, que afectan a toda la población en general. También a nuestra provincia. Tal y como cuenta el psicooncólogo de la AECC en Jaén, Sergio Garrido, «no en todas las comunidades la situación es igual, pero sí es cierto que en algunas existen claras deficiencias». Por ello, aboga por una redistribución del personal y equipos con los que se cuenta. «Debería ser un servicio homogéneo», aunque está claro que «algo falla». No se llega a todos los enfermos que lo necesitan porque «debería existir un mayor número de equipos en el sistema sanitario que puedan dar cobertura a todos los pacientes que lo precisen», apunta Sergio.

Equipos multidisciplinares

Esos equipos deberían ser, además, multidisciplinares para atender no solo el aspecto físico, sino también el emocional. «Debemos concebir el dolor como concepto total, no solo ocupándonos de lo corporal», añade. Sin embargo, es consciente de que muchas, en demasiadas ocasiones, no se llega.

Los profesionales sanitarios actúan en la mayoría de los momentos principalmente en el plano físico, en cómo atajar el dolor o la enfermedad. Pero, lamentablemente, suelen «dejar a un lado el plano psicológico». «No siempre los enfermos ni la familia saben cómo abordar la situación, pero tampoco los médicos, por lo que estamos percibiendo que ellos mismos están demandando cada vez más información sobre el tema, con el fin de atender de una forma más completa al paciente», sostiene el psicooncólogo de la AECC en Jaén. Por ello, la asociación considera que deberían formarse en este tema tanto médicos como enfermeros, pero también psicólogos, asistentes sociales y voluntarios. «Ellos son una pieza fundamental de este puzzle, así lo vemos en la asociación, ya que muchas veces los enfermos lo que necesitan es hablar, desahogarse y tener un poco de compañía y gracias a los voluntarios pueden tenerla».

En la provincia existen tres unidades de cuidados paliativos pluripatológicas, que atienden a enfermos con diferentes dolencias. Uno de ellos se encuentra en el Neveral de la capital jienense, otro en el Hospital de Úbeda y el tercero en el Hospital de Linares. «Se intenta llegar a todo lo que se puede pero, lamentablemente, no siempre es posible». Existe, además, en estos equipos, una «fuerte carencia de profesionales que puedan abordar el tema emocional de estar al lado del paciente para que este aprenda a afrontar la enfermedad y el final de su vida», cuenta.

Para la AECC también falla el hecho de que existe cierto desconocimiento en la población de que existen estos cuidados paliativos y en que es necesario profundizar en la información sobre cómo y cuándo se pueden solicitar. «A veces nos llegan personas a las que les hablamos de este tipo de servicio y se sorprenden porque no habían oído hablar nunca de él», subraya Sergio. En Andalucía funcionan medio centenar de equipos de cuidados paliativos pero, para que se pudiera dar prestación a todos los enfermos que lo necesiten, se debería doblar la ratio. «A nivel europeo, España no está mal situada en este panorama, pero las cosas cambian drásticamente de unas comunidades a otras», añade. «Una pena -lamenta- porque es un derecho de todo ser humano finalizar la vida de una forma digna y más, siendo conscientes de que todos algún día pasaremos por ese trance», puntualiza.