Ideal

Para que la fantasía sea una realidad

Miembros de la asociación durante una de sus visitas a los niños del Hospital Materno-Infantil de Jaén.
Miembros de la asociación durante una de sus visitas a los niños del Hospital Materno-Infantil de Jaén.
  • OTRAS MIRADAS | EL MUNDO DE NAMU

  • La asociación baezana El Mundo de Namu lleva más de un año luchando para conseguir recaudar fondos que se destinan directamente a la investigación del cáncer

Imaginar que están en un espacio en el que no existen las agujas, las batas blancas, las noches interminables y los días repetitivos entre cuatro paredes. Pensar que se es libre para correr donde se desee, para saltar, para respirar aire puro y jugar. Jugar sin parar, hasta caer extenuado, sin apenas aliento, sabedor de que se ha exprimido el día al máximo. Es precisamente en conseguir que este sueño pueda ser alguna vez realidad en lo que se ha volcado desde hace algo más de un año la asociación baezana El Mundo de Namu. Es decir, en que un día no muy lejano sea posible que todo quede en una pesadilla y que los niños no tengan que pasar parte de su infancia 'retenidos' en un hospital por una fatal enfermedad: el cáncer.

La asociación tiene muy claro cual es su objetivo prioritario, la recaudación de dinero para destinarlo íntegramente a la investigación, sin intermediarios. Es tal y como lo cuenta su vicepresidenta, Lidia Muñoz. «Conocíamos la existencia de otras asociaciones que luchan por mejorar las condiciones de vida de estos niños y de sus familias, pero nosotros queríamos dar un paso más». Es decir, conscientes de que estas entidades pueden aportar mucho a los enfermos y sus familiares, y que realizan una magnífica labor, El Mundo de Namu quiso fijar su mirada en otra cara de la dolencia, la investigación. «Queríamos hacer algo directo, que el dinero fuera a la raíz de donde nosotros creemos que puede estar la solución a esta dolencia».

Y así, con mucho esfuerzo pero el doble de ilusión, levantaron hace algo más de doce meses esta asociación, con Emilio Nájera como presidente. «Los que formamos parte de esta entidad, afortunadamente, no hemos tenido que sufrir ningún caso de niños enfermos de cáncer, pero sí que nos sentimos muy cerca de ellos debido a nuestro trabajo», cuenta Lidia. Además, realizan visitas periódicos al Hospital Materno-Infantil de Jaén para estar un rato con los pequeños y distraerlos durante unas horas del día a día entre medicación y pruebas sanitarias. Allí se disfrazan y hacen juegos de teatro y marionetas con ellos.

Ya han podido aportar su primer granito de arena. En el mes de abril pudieron donar 7.000 euros al Hospital, un dinero dirigido directamente a las labores de investigación que se llevan a cabo en el centro. «Conseguimos recaudarlos gracias a una carrera solidaria que llevamos a cabo en el mes de febrero», cuenta la vicepresidenta. Pero tienen en mente muchos más proyectos. «Queremos hacer cosas nuevas, que no estén muy vistas por aquí y que motiven a la gente a participar». Por eso, para el próximo 15 de octubre han organizado la Gran Noche del Humor, con la actuación de La Vikinga, Toni Rodríguez y el Comandante Lara.

Cada día a más

Lidia confía en la respuesta solidaria de la ciudadanía, aunque no esconde que «cuesta trabajo arrancar». «Sobre todo -añade- que te conozcan y confíen en ti». No obstante, asegura que cada día comprueban que existe más colaboración y sensibilidad. Incluso están viendo en los últimos meses que «la gente nos busca». «Nos han ofrecido hacer una donación de una forma que no conocíamos y que nos parece maravillosa», cuenta. «Los novios que van a casarse destinan el dinero que tenían previsto gastarse en los regalos de los invitados a nuestra asociación, lo que nos parece un detalle precioso». Así, esperan continuar en esta senda de colaboración, con el fin de recaudar dinero, pero también de concienciar a la población sobre esta enfermedad. Tanto es así que pretenden organizar una campaña de donación de médula ósea para poder contribuir en la medida de lo posible a que los niños y las personas en general que padecen cáncer tengan la oportunidad de abandonar la cama, salir del hospital y continuar con su vida en un mundo que no sea ya imaginario, sino totalmente real.