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Feria de San Lucas: dos siglos de cambios, misma ilusión

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Feriantes trabajan a un ritmo frenético para tener todo a punto para el sábado. / Laura Velasco

  • La última de Andalucía, suele sufrir el tiempo de otoño y arrastra el recorte del presupuesto, pero sigue guardando la esencia de Jaén

La Feria de San Lucas es diferente. Se percibe a través de las rebequitas y chaquetas que asoman por La Vestida, que dan la bienvenida a octubre y al otoño. Chocan, cuanto menos, con los tirantes y abanicos del resto de ferias andaluzas, que dan comienzo allá por abril con la de Sevilla y dejan en último lugar a la jienense. Porque si hay algo que la caracteriza es que todos los ojos miran, tras la primera quincena de octubre, constantemente al cielo.

Afortunadamente, aunque la lluvia nunca da tregua, atrás quedan los años en los que los paraguas no se cerraban en los nueve o diez días que duran las fiestas. En la del año pasado el buen tiempo, casi veraniego, rompió esa tradición del agua, y la feria se saldó con llenazos de público.

A un día para dar el pistoletazo de salida a la Feria de San Lucas 2016, que se celebrará del 8 de octubre hasta el 18, las previsiones meteorológicas comienzan a volverse algo más certeras. Y, todo sea dicho, más positivas. Y es que por lo que indica la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en su web, hasta el 11 de octubre –último día que recoge por ahora– brillará el sol, las probabilidades de lluvia son prácticamente nulas y las temperaturas diurnas superarán los 20 grados. Se prevé que el mercurio señale máximas de 27 grados el sábado 8 de octubre y mínimas de 11 grados centígrados en la noche del lunes 10. Aunque con prudencia, locales y visitantes pueden dejar, por ahora, el paraguas en casa.

Lo que sí ha evolucionado es el presupuesto. El Consejo del Patronato Municipal de Cultura aprobó a principios de julio el presupuesto para la celebración de la Feria y Fiestas de San Lucas 2016, que asciende este año a 100.937 euros. Cerca de 21.000 euros más (un 20 por ciento de aumento) que en 2015, que contó con 80.000 euros, teniendo en cuenta que esta edición la feria pasa de nueve a once días, dos más.

La inversión, a juzgar por los últimos años, continúa creciendo, dejando atrás ediciones más austeras como la de 2014 o 2013, que con nueve días de fiesta cada una contaron con un presupuesto de 74.000 y 66.495 euros, respectivamente.

Si comparamos la de Jaén con otras ferias similares como Almería o Granada, el presupuesto varía considerablemente. La del Corpus granadino contó este año con más de 800.000 euros para ocho días de feria; mientras que la de Almería disfrutó de una partida presupuestaria de 600.000 euros para nueve días.

Y aunque quede bastante lejano, la capital jienense también llegó a cifras similares en los años de bonanza. Así, en 2009 se llegaron a invertir 788.000 euros en ocho días de feria. El batacazo vino al año siguiente, cuando el Ayuntamiento comenzó a ajustarse el cinturón y redujo a la mitad la inversión, pese a que aumentó a diez días la duración de las fiestas de aquel 2010.

¿Demasiada fiesta?

El debate sobre la duración de las Fiestas de San Lucas no cesa. Los últimos tres años Jaén disfrutó de nueve días de música, atracciones, comida y copas. Debemos remontarnos a 2012 para encontrar una edición con diez días. Pero 2016, con nada más y nada menos que once días, abre la puerta al debate sobre si es o no demasiada fiesta para una ciudad como Jaén, teniendo en cuenta que, pese a los dos días festivos –12 y 18 de octubre– y los dos fines de semana que incluye, está inmerso en pleno curso escolar y laboral.

La de San Lucas, como hemos comprobado, se caracteriza por el vaivén de días que la componen, que dependiendo del calendario laboral han abarcado desde ocho hasta los once días de la próxima. Además, la modificación es constante, ya que de una edición a otra suben y bajan las noches de fiesta.

Sin embargo, esta línea de cambios no es la que siguen otras ferias mencionadas. La de Granada suele acoger una media de ocho días desde los últimos cuatro años, bajando a siete en ediciones anteriores a 2013. Más constante se presenta la de Almería, que por su parte lleva nueve años sin modificar la duración de sus días grandes. Hay que remontarse a 2007 para encontrar una edición que en lugar de establecer ocho días, estos ascendieron a diez.

Decenas de cambios han azotado a lo largo de su historia a la Feria de San Lucas. Y es que dos siglos de vida dan para mucho. Históricamente, la feria tradicional se celebraba en conmemoración de la Virgen de Agosto, privilegio concedido por Enrique IV de Castilla a la ciudad de Jaén el día 23 de junio del año 1453. El objetivo de esta feria era aglutinar y ordenar, por motivos fiscales, la multitud de ferias y mercados que se celebraban en distintos puntos del Reino de Jaén.

El Rey los concentró en una de estas ferias que se celebraba en Jaén entre el 1 y el 15 de agosto, con una duración de cinco días. La Feria de Agosto se mantuvo durante siglos, como feria de ganado. Pero finalmente desapareció, y fue la feria de la Virgen de la Capilla, que hasta entonces era una feria del barrio de San Ildefonso, la que se convirtió en la segunda feria de la ciudad o feria chica.

La Feria de San Lucas actual aparece en 1805, debido a una epidemia de peste y fiebre amarilla que impidió celebrar la feria en el mes de agosto, decidiéndose entonces celebrarla haciéndola coincidir con una antigua feria menor de ganado vacuno que se celebraba en octubre; costumbre que se asentó durante los siguientes años. La Real Sociedad Económica de Amigos del País propuso en 1833 realizar la feria en octubre como feria agrícola y ganadera con festejos. Así las ferias de agosto y octubre convivieron durante años, pero por motivos económicos, en 1855 quedó solo la de octubre.

De un lado a otro

Y hablando de cambios, otro aspecto que ha bailado desde que se comenzó a celebrar la feria es la ubicación. Allá por el año 1851, el ferial se instalaba en el Ejido de Belén. Desde los 50 hasta principios de los 90, se situaba por la Carretera Granada, la Avenida de las Cruces y el Portillo de San Jerónimo.

En los años 90 la feria se enfrentó a su peor ubicación, situándose en terrenos mal acondicionados y barrizales, contiguos a la estación de Renfe. Buen ejemplo de ello fue el concierto de Héroes del Silencio, que dejó un sabor agridulce a los asistentes, donde el espectáculo pasó por momentos a un segundo plano por las incidencias del tiempo con las que el público se topó. Finalmente, el ferial se trasladó al recinto de La Vestida, formado por un sistema de plataformas –donde se encuentran las casetas– comunicadas por un paseo. Al final de este paseo se encuentra la caseta municipal y en el fondo, una gran explanada donde se sitúan la atracciones de feria.

En 2009 Jaén estrena nuevo recinto ferial, el actual, con una superficie de más de 160.000 metros cuadrados, frente a los 100.000 que tenía con la anterior configuración.

Así, las casetas pasan a quedar instaladas en un mismo nivel y no en diferentes plataformas como ocurría antes. Al concentrarse las casetas en un mismo nivel, abandonaron el antiguo terreno de albero que solían causar problemas de charcos y barro al caer lluvia.

Del mismo modo, también se amplió el número de casetas a albergar, de 80 a 96 y éstas pasan a contar con un espacio de 150 metros cuadrados frente a los 120 que tenían anteriormente. A ello se le suma que todas tienen aseos propios, un total de 200, a lo que se le añade la ampliación de los módulos de aseos instalados en las zonas comunes: de 6 se pasó a 10 módulos. El recinto cuenta, como gran punto de encuentro, con una nueva caseta municipal de dos mil metros cuadrados. Asimismo, se instalaron mejores equipamientos como una nueva iluminación, con bombillas que consumen tres veces menos y que aportan más luminosidad, y la renovación de la red de saneamiento, abastecimiento e hidrantes.

En el ámbito de las casetas, el Ayuntamiento de Jaén informó hace una semana de que este año habrá instaladas 76. «Con la nueva ordenanza municipal de ferias algunas se han fusionado, por lo que habrá módulos de dos casetas en 20 de ellas con el fin de hacerlas más accesibles y que cuenten con mecanismos que evite fugas de agua y molestias en caso de lluvia», señaló la concejala de Educación y Cultura, Francisca Molina.

Además, este año se ha modificado la ordenanza de casetas y aparatos de feria para incluir «el proceso de adjudicación de carpas (de las casetas), que este año por primera vez se saca a concurso público».

Pregón, Alfonso Sánchez

Como hemos comprobado, la Feria de San Lucas es diferente en cuanto a fecha, duración, meteorología, presupuesto y actividades, pero nada tiene que envidiar al resto de fiestas en cuanto a entusiasmo, ilusión y ganas de pasar unos buenos días con familia y amigos.

Este año, además, el pistoletazo de salida de las fiestas de la mano del pregón tendrá un significado especial. El día 8, a las 19:00 de la tarde, el teatro Darymelia verá cómo lo pronuncia Alfonso Sánchez Herrera, exalcalde de la ciudad de Jaén. La ciudad recordará, inevitablemente, las palabras de quien lo leyó el pasado 2015: el inolvidable Vicente Oya Rodríguez.