Ideal

El pole dance emerge luchando contra los prejuicios

Rosa Martínez, más conocida como Rouse, es directora y profesora de la academia que ella misma abrió en Jaén hace dos años.
Rosa Martínez, más conocida como Rouse, es directora y profesora de la academia que ella misma abrió en Jaén hace dos años. / L.V.
  • La barra es la protagonista de una disciplina que ha pasado de ser un baile erótico a una actividad que, según los que la practican, «engancha»

Rosa Martínez -conocida entre sus amigos como Rouse- estaba de vacaciones en Ibiza cuando descubrió la que sería su gran pasión. Al ver bailar a Saulo Sarmiento, referente internacional en esta actividad, supo que ella también quería subirse a la barra. Su flechazo por el denominado pole dance la llevó a desarrollar su faceta más emprendedora, y tras todo un verano en Alicante aprendiendo la disciplina, decidió hace dos años abrir su propia escuela en Jaén, Bodywave Academy, para trasmitir a los demás su adicción por el pole dance.

«Sabía que engancharía a la gente, me encanta enseñarlo», recalca Rosa Martínez, que describe el pole dance como «una mezcla de muchas disciplinas», con acrobacia, gimnasia rítmica, danza, etc. «Se trabaja fuerza, flexibilidad y coordinación sobre todo, pero todo el mundo puede ser capaz de subirse a la barra si conoce la técnica. Es muy visual y realmente adictivo, el que lo prueba no deja de venir», manifiesta la profesora.

Son dos los movimientos principales en esta disciplina, los giros y las figuras. «Unimos con la música ambos para así formar coreografías llamadas combos para que se vea una fluidez y no sea sólo subir a la barra a hacer un ejercicio sin más», apostilla. Su formación como bailarina le permite sacar el lado más artístico en cada actuación, en las que, como se menciona anteriormente, la música juega un papel esencial. «En las clases utilizo música comercial para que llegue más a la gente, pero me hacer coreografías con canciones que les gusten a los alumnos», añade.

En cuanto a los riesgos del pole dance, Rosa indica que al contrario de lo que pueda parecer «no es muy lesivo» pero hay que extremar la precaución. «Soy muy disciplinada, enseño a la gente seguridad y trato de explicarles bien la técnica. Además, pueden ponerse colchonetas debajo para más seguridad cuando lo practican», recalca la deportista.

Y a juzgar por los resultados no le está yendo nada mal, ya que el pasado fin de semana se proclamó vencedora de la primera edición de Miss Pole Dance Marbella. Además, asegura que en su escuela, asegura Rosa hay «mucho talento», ya que Pilar de la Chica, alumna en Bodywave, ganó hace unos meses el campeonato de España en la categoría de mayores de 40 años.

Por otra parte, la directora de Bodywave Academy insiste en que el pole dance es una disciplina «para todas las edades» -imparte clases también con niños- porque «no deja de ser un deporte que ayuda a sentirte bien», asegura la jienense.

Rompiendo estereotipos

Si hay algo que a Rosa Martínez le molesta son los estereotipos. En Jaén, asegura, aún hay bastante gente que sigue asociando la barra con los bailes eróticos. «Es un tópico, no me gusta ni decirlo porque es siempre lo mismo», señala. «Yo me quedo con que tengo alumnas de cuatro años cuyos padres las traen a las clases de pole encantados y que cuando ven que se suben a la barra a hacer un ejercicio ven que es una danza. Además, no es sólo un deporte de mujeres, ya que también tengo cuatro chicos como alumnos. Algunos incluso vienen con sus mujeres muy motivados», concluye.