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«Es el momento idóneo de dar un nuevo aire, un giro a la cofradía»

Ricardo Cobo.
Ricardo Cobo. / IDEAL
  • Ricardo Cobo apunta que, tras un periodo fuera de la hermandad, ha podido ver con objetividad lo que se puede mejorar, apostando por la unión

Ricardo Cobo es el otro aspirante a dirigir la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno durante los próximos tres años. Este domingo será la cita en las urnas, en las que se enfrentará con Juan Francisco Pulgar. Se da además la circunstancia de que ocupó el cargo de vicehermano mayor en la primera legislatura de Francisco Gutiérrez, puesto que abandonó al cabo de tres años. También en su caso, quiere dejar claro que considera «muy positivo que existan dos candidaturas, esto no implica ningún reproche personal, pero sí indica que hay diversidad de proyectos».

Ya fue vicehermano mayor hace tres años. ¿Qué le ha empujado a presentarse?

Pues lo he decidido llevado por una inquietud y el convencimiento de que es el momento idóneo de dar un nuevo aire, un giro a la cofradía, aunque ello no implica un cambio radical. El trabajo hecho hasta el momento ha sido magnífico, estupendo, pero creo que ha llegado el tiempo de renovarnos en muchas cosas. Y precisamente ha sido el tiempo que he estado fuera de la cofradía, estos tres últimos años, lo que me ha terminado de convencer. A veces es importante estar fuera para no tener una información sesgada ni subjetiva, porque desde dentro de la junta de gobierno puede parecer que todo lo hacemos bien, cuando siempre algo se nos escapa.

¿Y eso fue lo que le ocurrió?

Ya oía cosas cuando formaba parte de la junta, pero al retirarme un poco de ella, me di cuenta que eran verdad. Por eso, creo que ha llegado el momento de regenerar, de hacer llegar nuevas ideas y de conseguir expectativas a largo plazo, no pensando solo en los próximos tres o seis años.

¿Y qué considera que hay que cambiar para que esto suceda?

Sobre todo, hacer de la cofradía una hermandad. Es decir, que haya un grupo que trabaje unido. Un conjunto de personas en el que se mezclen jóvenes, que serán el futuro, con personas con experiencia que puedan aportar sabiduría.

En el caso de que mañana saliera elegido, ¿en qué cree que debería centrarse la cofradía?

En hacer ahínco en la caridad, la formación y los cultos, por ese orden. Una caridad sin límites, entendida en que esta no se puede solo desarrollar mediante cheques, sino que más allá de la índole económica, también existen gestos como el de atender a un inmigrante, acompañar a un niño enfermo o un anciano. La caridad debemos ejercerla también así. Y para ello, es fundamental formar a los cofrades. A veces nos empeñamos en impartir una formación teológica pura, cuando quizá debiéramos prestarle más atención a la formación de índole social, con temas que están en la actualidad de nuestros jóvenes, como la violencia de género o la inmigración. Y, en tercer lugar, darle también la posición que merece a los cultos.

¿Cambiaría algo de lo que se ha hecho hasta ahora?

Quizá la de realizar los proyectos como un grupo, eliminando la imagen de junta de gobierno inexpugnable que a veces se ha visto. Se debe mantener lo bueno para acrecentarlo y mejorar lo malo hecho, no por mala intención, sino por desconocimiento. Hay que dar responsabilidades a los jóvenes y escuchar al cofrade.