Ideal

Ibercaza apunta alto

fotogalería

La familia de Francisco J. Muñoz observa uno de los animales de la exposición junto a otros visitantes. / M.Á.C.

  • La feria registra una gran entrada en su segunda jornada, con anécdotas de todo tipo

José Comino ríe abiertamente, con un vaso en la mano y una enorme cornamenta de una cabeza de ciervo al fondo. «Ten cuidado con la foto que vas a hacerme, que no quiero problemas con mi señora», espeta al arriba firmante. «No, no, tranquilo». El lugar, la X Feria de la caza y la pesca de la provincia de Jaén, Ibercaza, ciertamente, invita a la composición hasta sin querer. Las cámaras, como las escopetas, las carga el diablo.

La risa, no obstante, no había sido provocada por una posible instantánea digna de grupo de whatsapp, sino por un chiste. Un chiste que insiste en contar al portador de la cámara. Tiene que ver con la feria, le asegura.

«Un hombre de 90 años llega al médico y este le pregunta que cómo se siente.

-¡Nunca estuve mejor! Mire que hasta mi novia de 18 años está embarazada, vamos a tener un hijo.

El doctor piensa un momento y le dice: - Permítame contarle una historia:

-Un cazador que nunca se perdía la temporada de caza salió un día tan apurado de casa que se confundió, tomando el paraguas en vez del rifle. Cuando llegó al bosque se le apareció un gran oso. El cazador levantó el paraguas, apuntó al oso y disparó. ¿A que no sabe que pasó?

-No sé -responde el anciano-.

-Pues que el oso cayó muerto frente a él.

-¡Imposible, eso no puede ser! -exclama el anciano al médico- alguien más debió haber disparado.

-¡Ahí quería yo llegar...!».

Nuevas risas. El ambiente es agradable en el recinto de 8.000 metros cuadrados con 80 expositores de toda Andalucía, Madrid, Castilla La Mancha, Castilla y León, Galicia o Valencia, y hasta de Francia y Sudáfrica. Todos ellos mostrando sus productos y tratando de hacer negocio en el gran escaparate que es la mayor feria de Andalucía del sector y una de las más importantes a nivel nacional. Productos de caza mayor y menor, armerías, taxidermia, óptica, complementos, cuchillería, piel, artistas de caza, 4x4, medios de comunicación especializados, federaciones, adiestradores de perros, rehalas, mobiliario de caza, granjas cinegéticas, planes cinegéticos...

Hay grupos de hombres solos paseando, probando este visor nocturno o aquel chaleco, pero también hay mujeres, grupos de mayores y familias, muchas familias. Ibercaza tiene una parte lúdica que recuerda a un pequeño parque de atracciones del rifle y la caña de pescar. Desde exposiciones de animales disecados, exóticos de safaris dignos de admirar de cerca, a tiro al plato (la única feria que cuenta con esta simulación) a muestras de perros de caza de todo tipo o actividades de tiro y talleres y charlas de pesca durante toda la jornada. Además de zonas para degustar viandas propias del monte, como embutido de ciervo o jabalí.

Es el caso de Francisco Javier Muñoz, de los Villares, que lleva años acudiendo con su mujer y sus hijos, que juegan con una escopeta de juguete y una gorra de camuflaje cazando por todo este safari jienense. Es guarda de coto en la Beata, así que sabe de lo que habla.

Incluso como si de una feria de libro se tratara hay quien promociona en persona su último libro, firmándolo y posando para fotos con él. Así lo hace Juan P. Sánchez Mayoral, que ha vendido más de medio millar de ejemplares de su El reclamo de la perdiz autóctono en los montes de Toledo. «Que vale para aquí», se apresura a apuntar. Ha venido por lo bien que le han hablado de la feria y no le está decepcionando. «Hay movimiento y se ve que afición. Gente que entiende», subraya.

Satisfacción

La sensación de fiesta no solo estaba en el público familiar que recorría los stand y se paraba bullicioso en los puestos de bebidas y embutidos como puntos de avituallamiento para refrescar la garganta y reponer fuerzas. También había caras de satisfacción entre los expositores. «Hay negocio», apuntaban. Fuera del pabellón, varias hileras con multitud de perros de raza, desde cachorros a enormes listos ya para hacer su 'trabajo'.

Si la primera mañana de feria el ambiente fue más bien institucional, con políticos y cargos públicos recorriendo los stands, la tarde del viernes y toda la jornada de ayer se vivieron con el son de los días grandes de las grandes ferias. Si el objetivo de la organización es alcanzar los 15.000 asistentes con los que se cerró la pasada edición, se está en buen camino a poco que hoy el ritmo se mantenga en los accesos.

Desde las 11:00 horas y hasta las 19:00 horas estarán abiertas las puertas de un atractivo lugar para 'pescar' algo si se tiene afición o para curiosear al menos si no y, unos y otros, para echarse unas buenas risas.