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Condenado a pagar 2.000 euros por un altercado de tráfico con un ciclista

Imagen de archivo de una bici destrozada junto a una carretera.
Imagen de archivo de una bici destrozada junto a una carretera. / IDEAL
  • Tras una maniobra de adelantamiento el ciclista le arrojó un bote y él lo persiguió hasta hacerlo parar y le destrozó la bicicleta

Un hombre ha sido condenado a pagar casi 2.000 euros entre multas e indemnizaciones tras un altercado de tráfico con un ciclista profesional que estaba entrenando en una carretera cerca de Torredonjimeno. El acusado acabó destrozando la bicicleta del corredor contra una señal de tráfico, y después el propio perjudicado la tiró a un olivar. Los daños en la bici fueron valorados en más de 9.000 euros, pero el acusado -defendido por el letrado Ildefonso Cruz- no los tendrá que pagar en su totalidad ya que en el juicio se demostró que la máquina, fue arrojada a las olivas por el propio ciclista, lo que también provocó daños.

El altercado se produjo el 18 de agosto de 2013 en la carretera A-316 cerca de Torredonjimeno, a la una de la tarde. El acusado viajaba en un turismo junto a su mujer y su hijo. Hizo una maniobra de adelantamiento a un coche, justo en el momento en el que un ciclista que circulaba correctamente por el arcén les venía de frente. El ciclista, al ver el vehículo que adelantaba pese a su presencia en sentido contrario, lanzó un bote de agua al parabrisas del turismo. Le dio en la luna y un lateral.

El acusado paró su vehículo, dio la vuelta y emprendió una persecución hasta alcanzar al ciclista. Se puso a su altura y le hizo señas para que parara. Como el otro seguía dando pedales, le adelantó, y lo esperó en un cruce. Allí le impidió el paso. Discutieron y el acusado le destrozó la bicicleta.

El acusado argumentó ante su señoría Emilio Rueda Quesada, del Penal 4 de Jaén, que la tomó con la bicicleta «por no darle dos guantazos» al ciclista, que -según su versión- le amenazó con un «tú no sabes quién soy yo, te voy a arruinar».

El perjudicado declaró que durante la persecución el coche llegó a tocarle la rueda por detrás, que resultó atropellado y que no sufrió ninguna lesión.

El juez, en su sentencia, puso en duda este extremo ya que ni el ciclista ni el coche tenían daños. Policías locales de Torredonjimeno declararon a su vez que no vieron indicios de atropello y que los dos admitieron que habían actuado mal.

Sólo daños

El Fiscal acusaba por conducción temeraria, y la acusación particular añadía el cargo de denuncia falsa. Sin embargo, el magistrado, en una sentencia que no es firme, solo condenó por daños.

La sentencia recoge que la defensa aportó el convenio colectivo de los ciclistas profesionales para acreditar que la bicicleta destrozada no era del perjudicado, ya que a ese nivel las empresas están obligadas a suministrar a los corredores el material para entrenar.

El magistrado no aceptó este argumento y le condena a pagar por los destrozos en la bicicleta, pero sólo por los que está acreditado que fueron resultado de los golpes contra la señal de tráfico, y no por los demás.