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¿Dónde acampamos?

Una familia pasa una jornada en compañía y en el campo.
Una familia pasa una jornada en compañía y en el campo. / J.E.GÓMEZ
  • Jaén es la provincia andaluza que cuenta con más parajes en los que aún es posible pasar unos días en tienda de campaña y disfrutar de la naturaleza

  • Con ocho zonas de acampada autorizadas por la Junta, la provincia ofrece bellos espacios preparados para vivir al aire libre, entre arboledas, prados y arroyos

Despertar con los primeros rayos de sol que se filtran entre las ramas de los árboles, dejarse envolver por el sonido de pájaros que inician sus vuelos diurnos y el rumor del agua entre las piedras, es una sensación única e inolvidable que incide en la especial comunión con la naturaleza que se produce cuando el mobiliario es un saco de dormir y tu refugio una frágil tienda de campaña. Cuando los días se alargan, huyen los fríos y la bonanza impera en las sierras y riberas del sur peninsular, vuelve la imagen de las antiguas acampadas familiares, los fines de semana en el campo y las travesías de las altas cumbres con una pequeña tienda 'canadiense' montada junto a prados efímeros, repisas y terrazas de pizarra, una actividad que se ha visto abocada a la extinción por la falta de sensibilidad con el medio natural y la masificación que desde el final del pasado siglo atenazan la sostenibilidad de los espacios naturales. Pero a pesar de que la acampada como tal está prohibida en todo el territorio nacional, y especialmente en los espacios naturales protegidos, aún es posible acudir a lugares concretos donde montar el campamento y vivir experiencias de contacto con la naturaleza, la supervivencia y el conocimiento del medio.

El parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas y el de Sierra Mágina son los principales espacios donde se mantienen algunas de las áreas de acampada autorizadas que quedan en la provincia de Jaén. En total hay ocho, Los Negros, Montesinos, Los Brígidos, Las Acebeas, Fuente de los Cerezos, Huerta Vieja y La Toba, en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas; y Hondacabra, en el Parque Natural de Sierra Mágina.

Son extensiones de terreno ubicadas en parajes que merece la pena conocer, con arboledas, unas en ríos y riberas, otras en bosques, vaguadas y prados, dotadas de instalaciones de agua, mesas, barbacoas, servicios y en algunos casos con vigilancia, kioscos y accesos no demasiado complicados. Todas ellas tienen algo importante: estar situadas en plena naturaleza.

Hay otras áreas para acampadas autorizadas que dependen de los ayuntamientos y son estas entidades las que dan las autorizaciones o gestionan los usos permitidos en esas zonas, normalmente en colaboración con Medio Ambiente si se encuentran en espacios protegidos.

Es posible acudir a este espacio todos los días del año excepto en el periodo comprendido entre el uno de julio y el 15 de octubre, que es gestionado por el Instituto Andaluz de la Juventud, y adjudica periodos de acampadas a organizaciones juveniles, los conocidos como campamentos de verano. Para todas las áreas es necesario solicitar permiso a la Delegación de Medio Ambiente con una antelación de 15 días.

Los más verdes

De las 1055 áreas de esparcimiento al aire libre autorizadas de Andalucía, 208 están en Jaén. Para ir a disfrutar con la tienda de campaña y demás arreos existen, además de las ocho zonas de acampada, siete de camping licitados por la Junta. Es El caso del camping de Santiago Pontones, el de Llanos de Arance, la Chopera de Coto Ríos, La Bolera de Pozo Alcón, Montillana en Hornos, Río Madera en Sierra de Segura o el Puente de las Herrerías en Cazorla. Hay además más municipales y privados, como el de Despeñaperros, en Torres.

En total hay en la provincia 36 áreas recreativas, tres aulas de la naturaleza, tres casas rurales, seis centros de visitantes, tres hoteles de montaña, un jardín botánico, 58 miradores, un observatorio de uso científico, parque de fauna silvestre, tres quioscos bar y 63 senderos. Son lugares para disfrutar de la naturaleza y para vivir experiencias inolvidables, para descubrir los tesoros naturales que se encuentran a nuestro alcance, a solo unos pasos de la ciudad.

«Jaén es un ejemplo en este terreno. Todas esta zonas son totalmente gratuitas. Solo pedimos a la gente que las cuide y las deje como se las encuentra», señala el delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Juan Eugenio Ortega.

Cada una de las zonas de acampada tiene sus peculiaridades, puntos fuertes y requisitos especiales. Así, verbigracia, Hondacabras avisa de la disponibilidad para los meses de junio, julio (segunda quincena), agosto y septiembre, puntualiando que a la prohibición de hacer fuego desde el 1 de junio hasta el 15 de octubre se une que los grupos que tengan previsto el uso de generadores eléctricos deberán indicarlo en su solicitud, junto con las medidas en materia de seguridad que adoptarán para su uso. Por su parte, la web del Gobierno andaluz advierte en el caso de Montesinos del límite de 80 personas de aforo.

Actividades acuáticas y más

En Los Brígidos, en una amplia zona cercana a la cola del pantano del Tranco y donde un joven Guadalquivir ve retenida sus aguas, cuenta con un comedor techado, barbacoas, fuentes y aseos, con chopos y pinos para la sombra para la instalación de las tiendas de campañas. Su ubicación, en el punto neurálgico de las visitas al parque, permite conocer los principales equipamientos del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. A escasos kilómetros se encuentran el jardín botánico y el centro de visitantes Torre del Vinagre o uno de los senderos con más atractivos y mejor conocido del parque, el Río Borosa.

La zona de acampada controlada Las Acebeas tiene el privilegio de ubicarse en un entorno húmedo y fresco y de una extraordinaria riqueza ecológica. Así, los alrededores cuentan con especies tan singulares como el pino laricio. Sin embargo, junto al dosel de pinos y de avellanos, crece vigorosamente el acebo, especie que da nombre a la zona.

En cuanto a Huerta Vieja su ubicación, cercana al emblemático Embalse del Tranco, ofrece grandes posibilidades, como el mirador dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente. La posibilidad de realizar senderismo y actividades acuáticas se suman a los atractivos del equipamiento.

La Toba, con una altitud de 1000 metros, se enclava entre montañas y densos pinares, a unos dos kilómetros de una de pedanías de Santiago de la Espada, con un bello paisaje y aguas cristalinas. Los Negros cuenta con zona para la ubicación de las tiendas de campaña y aseos, junto con una amplia extensión de mesas, barbacoas y fuentes, con gran diversidad para caminar o para el cicloturismo, muestran toda esta diversidad botánica. También es recomendable realizar la subida al monte del Espino, a través de un pinar salpicado de arces, quejigos y majuelos.

Por su parte, ubicada en la Sierra de Las Villas, la Fuente de los Cerezos tiene su zona de acampada cerca de antiguos pinares de repoblación. El paisaje se abre para mostrar espectaculares paredones verticales donde puede contemplarse el vuelo de grandes rapaces.