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Nadal destroza a Djokovic

Rafa Nadal y Novak Djokovic, al final del partido.
Rafa Nadal y Novak Djokovic, al final del partido. / EFE
  • El balear muestra su mejor cara de los últimos años y rompe su mala racha ante al actual campeón del Masters de Madrid para alcanzar su séptima final en la capital

Rafa Nadal le regaló a Novak Djokovic una auténtica clase de juego sobre tierra batida para celebrar las bodas de oro de su rivalidad. El balear dijo, tras ganar a Goffin en cuartos de final, que la rivalidad con Djokovic les había hecho daño a los dos. Sin embargo, en las semifinales del Masters 1.000 de Madrid, el damnificado sólo fue uno. Nadal dio una muestra de que su mejor tenis sigue ahí, y sólo hizo falta el estímulo de tener enfrente a una de sus bestias negras para que saliese a relucir. El balear, que no vencía al serbio desde Roland Garros 2014, se apuntó el capítulo número 50 de su duelo personal con Djokovic con un partido espléndido. Nadal ganó por 6-2 y 6-4 en una hora y media y este domingo disputará su séptima final en la capital.

Nadal buscará su quinto trofeo Ion Tiriac tras destrozar a un Djokovic que para cuando encontró su sitio en la pista de la Caja Mágica ya había encendido a un jugador imposible de apagar. La superioridad del manacorense recordó a la de sus mejores tiempos, cuando ganaba Roland Garros sin despeinarse y hacerle un set sobre arcilla parecía tarea imposible. La derecha le corrió a más de 3.000 revoluciones por minuto, jugó sobre la línea de fondo y dominó con primeros servicios.

Djokovic era el que estaba metros por detrás de la línea de fondo y una de sus mejores armas, el revés, se convirtió en un agujero negro. Más de cinco errores no forzados con su golpe a dos manos acumuló el serbio en el primer set. Demasiados regalos para Nadal, que no dudó en aprovecharlo para adelantarse 4-0 en una pista Manolo Santana en la que reinó un ambiente espectacular. Con Djokovic totalmente perdido y Nadal tomándose la revancha por los siete encuentros anteriores, en los que el serbio siempre venció. Con la rabia acumulada de casi tres años, Nadal se encendió y mantuvo su ventaja para anotarse el primer set por 6-2. El primero que le ganaba a Djokovic desde 2014, tras 15 parciales consecutivos para el serbio.

La fiesta no podía pararse ahí. Sin visos de relajación, Nadal continuó apretando el revés del serbio, que pese a lanzar alguna dejada esporádica y acometer subidas suicidas a la red, no consiguió parar el maremoto del manacorense, que rompió el servicio balcánico en el primer juego. Con el 2-0 en el marcador, Djokovic sacó el orgullo del campeón, aguantó su saque y lanzó dos reveses angulados de escándalo para romper el saque de Nadal.

Djokovic estaba mejor, sobre todo con su revés, pero Nadal ya estaba demasiado en la pista como para sacarle de ella. Le devolvió la rotura al siguiente juego y sólo tuvo que solventar una bola de rotura en el décimo juego para firmar su segunda victoria sobre el serbio en Madrid, al escapársele a Djokovic una bola por la línea de fondo. Flexionó las rodillas, se quitó la cinta del pelo y gritó al cielo de Madrid. La revancha estaba cumplida. Nadal volvió a reinar sobre Djokovic.

El español estrecha así la brecha en la rivalidad con el serbio y ya suma 24 victorias frente a 26 del serbio. Nadal también podría colocarse el lunes número cuatro del mundo, superando a Roger Federer, en el caso de que este domingo gane la final.