Ideal

TERCERA DIVISIÓN

El Real Jaén CF no termina de despegar

  • Los blancos dejaron escapar dos puntos en los últimos minutos de un duelo en el que disfrutaron de múltiples ocasiones para haberlo sentenciado

  • Vilches e Hidalgo rehusaron sentarse en el palco en solidaridad con el aficionado blanco al que obligaron a adquirir una entrada de diez euros para su hijo de poco más de dos meses

No pudo ser. El Real Jaén cosechó un empate en su visita al Córdoba B en Lucena, en un partido a cuyo tiempo de añadido llegó ganando y con el aparente control del mismo tras un gol de Sergio Molina. Pero un centro de Óscar Lozano rematado por Quiles, jugadores curiosamente salidos desde el banquillo, estableció las tablas definitivas. Los de Ramón Tejada firmaron un buen partido, destilando gotas de buen fútbol en muchos momentos, pero la falta de acierto les condenó a ceder dos puntos.

Luis Carrión apostó en el filial por una banda derecha novedosa, con el joven Soler y Javi Galán jugando a pierna cambiada, y prescindió de su goleador Quiles. Su equipo empezó con brío y generó una primera acción de peligro en un saque de esquina que remató Pablo Vázquez fuera por muy poco. La respuesta visitante no se hizo esperar y el mismo Soler tuvo que cruzarse en una peligrosa acción de Trujillo.

El once de la capital del Santo Reino se dispuso con mucho sentido táctico en el campo, apretando bien la salida de balón del filial, que tenía dificultades para dominar la posesión y poder generar peligro. La apuesta ofensiva estaba en las botas de Fede, que probó a Marc Vito al paso por el minuto doce de juego, y Trujillo, que estuvo cerca de sorprender con un centro chut minutos después. El planteamiento jienense era robar y salir con peligro, con la novedad del orcerano Óscar Quesada, que regresaba como director de la nave blanca tras su suplencia la jornada pasada en el derbi, y Cifu retrasando su posición en el terreno de juego para acompañar en el eje de la defensa a Bardanca. Mario Ramón salía del once.

Tras muchos minutos sin noticias del filial cordobesista en ataque, el bullidor Moha Traoré se dejó ver en una jugada que Felipe abortó en dos tiempos. Luego tomó el mando de las operaciones Javi Galán, que sirvió dos buenos envíos que Vera y Moha no pudieron aprovechar. El duelo se desarrollaba un tanto a ráfagas, así que le tocó remar al Real Jaén, que generó pasada la media hora una doble opción. Un centro de Nando desde la izquierda no encontró rematador en el área, la jugada siguió y la pelota acabó en los dominios de Sergio Molina, que disparó fuera.

Los blancos estaban ganando la batalla inicial. Marcaban el guión de arranque del duelo a su gusto. Pero el Córdoba B fue mejorando con el transcurso de los minutos.

El duelo, muy parejo, vivió una parte final de la primera mitad demasiado espesa, con los jugadores perdidos más en confrontaciones que en jugar. Al final en esa situación salió perjudicado el filial, que perdió a Vera en una jugada en la que además vio la amarilla. El jugador de Santaella, que ya ha sido convocado por el primer equipo cordobesista esta temporada, tuvo que abandonar el césped artificial del Ciudad de Lucena en camilla.

Si un gol es el instrumento con el que sacar ese tapón táctico, y darle un mayor protagonismo a la rebeldía de los futbolistas, el Real Jaén se presentó en Lucena con más de 180 minutos sin celebrar un tanto.

Los jugadores jienenses encontraron mayores espacios de libertad por los costados. Estaban destilando gotas de buen fútbol, pero seguía faltando lo fundamental, el gol.

Incidentes

En el descanso, una imagen curiosa. Se regaba, solamente, el campo pegado al fondo sur, la zona en la que le tocaba atacar al Córdoba B en el segundo tiempo. Anécdota a la que hay que sumar el feo detalle de cobrar una entrada a un niño de dos meses. Además, no dejaron a los padres acceder al campo, en el que había poco más de 600 aficionados, el carrito del niño, que tuvieron que dejar fuera del campo. Y no fueron los únicos, otras familias que viajaron con niños a Lucena denunciaron situaciones idénticas.

Ese partido de disputa, centrocampismo y segunda jugada se mantuvo en el tramo inicial de la reanudación, en la que no hubo no ya ocasiones sino apenas llegadas claras para ambos equipos. Así las cosas, Luis Carrión decidió tirar de su delantero centro habitual, Quiles, que falta le iba a hacer poco tiempo después.

Presión asfixiante de Fede, que provoca el error del central cordobesista, y el pichichi jienense Sergio Molina firma un tanto de bella factura desde la frontal. A la escuadra izquierda inapelable para el meta local, en el minuto 65. El tercero del malagueño esta temporada. El duelo se le ponía a pedir de boca a los jienenses, en los que apareció Aguado por el excordobesista Fede como primera permuta.

El Córdoba B se vio resignado a ceder orden por ir a buscar el empate. Se rompió su equilibrio táctico y se sucedieron las ocasiones a favor de los jienenses.

Con un rival sin ideas para responder al mazazo, fue precisamente Aguado el que tuvo minutos después la opción de cerrar el partido, pero no supo cómo batir a Marc Vito. Carrión se la jugó retirando a un mediocentro, Jordi Ortega, para meter a Óscar Lozano y jugar con dos puntas, aunque el escenario no cambió en exceso. Un centro de Moha que se paseó sin rematador fue lo único en ataque del filial en los minutos siguientes.

El partido se encaminó hacia su resolución con el aparente control de los jienenses, que jugaron con el reloj con la entrada de Joserra por Trujillo y que tuvieron otra opción de gol en un disparo arriba de Sergio Molina. El gol abre muchas puertas y al Rea Jaén le cuesta encontrar esa llave.

Cuando se está por debajo en el marcador la necesidad de empatar se impone al miedo a perder, y ocurren cosas. Y cuando todo hacía pensar que el partido acabaría 0-1, un centro de Lozano lo llevó a la red Quiles para alegría de la afición cordobesista y tristeza de los desplazados desde Jaén.

Hay quien achaca a los blancos una falta de picardía a la hora de administrar su ventaja en los minutos finales. Pero lo cierto es que el prestigio de aplicar picardías que se rentabilicen en éxitos está sobrevalorado. Es una de las grandes farsas del fútbol. Que se lo digan al Bayern de Munich en la final del 99 ante el Manchester. Un despeje innecesario a la grada, en lugar de sacar el esférico jugado, acabó en una acción que originó el empate a uno. Y en el minuto 92 los ingleses firmaban el segundo gol. Pero lo cierto es que son legión los que propugnan que en los minutos finales de los partidos, cuando se va ganando y la desesperación crea una insoportable ansiedad, toda grosería contundente es bienvenida.

Sirva o no, el Real Jaén carece de esos recursos o ayer no supo emplearlos ante el Córdoba B.