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Sin pegada no hay paraíso para el Jaén Fútbol Sala

Mauricinho conduce el balón ante la mirada de Elías, Pito y Marinovic.
Mauricinho conduce el balón ante la mirada de Elías, Pito y Marinovic. / p. j ch.
  • El conjunto jienense cosechó su segunda derrota de la temporada en casa, ayer ante El Pozo Murcia

Sólo los gallitos de la mejor liga de fútbol sala del mundo están consiguiendo sumar los tres puntos en el feudo jienense. Hasta la fecha, Movistar Inter podía presumir de ser el único que lo había logrado. Ayer se sumó también El Pozo. El Jaén Paraíso Interior FS ha conseguido posicionarse como aspirante al título de 'primero de los mortales', justo detrás de los tres grades. Pero para dar un paso más y lograr derrotarles hay que afinar la puntería y no tener piedad a la hora de asestar un golpe mortal al rival.

Con todo, hay que valorar el trabajo de un equipo que, en muy poco tiempo, ha logrado ensamblar una estructura con la que ya no sorprende verle tutear a los mejores equipos de la LNFS, jugándoles de igual a igual, tuteándoles, y hasta e ocasiones 'faltándoles el respeto' deportivo. Así, la afición jienense, ávida de éxitos deportivos, no ha dudado engancharse, dejándose enamorar por los colores de los lagartos amarillos.

Ambos equipos arrancaron el duelo con una presión arriba buscando asfixiar la salida de balón del rival. Hay que valorar lo que está consiguiendo este grupo. Independientemente de sus números, que esta temporada cantan y mandan, componiendo una dulce melodía en los oídos de la marea amarilla. Jugarle de igual a todo un Pozo Murcia es digno de tener en cuenta. Los 'lagartos' jugaron sin complejos, con la rutina del que vive un nuevo día de trabajo en la oficina.

No tuvieron muy buenas sensaciones en el inicio, ante un conjunto Murciano que desplegó su mejor juego en el arranque del duelo. El equipo de Josan González, que llegaba a la capital del Santo Reino como subcampeón copero tras caer en la final, en los penaltis, ante el Movistar Inter (el conjunto que apeó a los jienenses en semifinales), contaba con las bajas de Cardinal, Fabio y Miguelín.

Camino del ecuador del primer 'round', Raúl Campos cruzó en exceso el esférico cuando estaba completamente solo ante Dídac, Había mejorado sus prestaciones el conjunto charcutero con el transcurso de los minutos.

Respondió el bloque local con un disparo a la madera de Mauricinho, tras una jugada de estrategia marca de la casa. Pero en la siguiente acción marcó Elías, aprovechándose de una pérdida de balón, tras recoger el rechace de su primer lanzamiento. Tocaba remar en contra.

Dani Martí rozó la igualada en una acción individual en la que se marchó, como siempre, decidido por el centro de la cancha y encontró el hueco para disparar. Lamiendo el palo derecho de Fede salió. Y la volvió a tener poco después, en un balón que le cayó muerto en el área y que salvó, cuando ya se cantaba el gol en la grada, el meta murciano. Incluso tras el saque de esquina disfrutó de una tercera que se perdió por encima del travesaño. No se puede perdonar tanto para ganar a uno de los mejores equipos de España. Con todo, el salmantino volvió a demostrar, con su entrada en el duelo, una capacidad innata para cambiar los guiones de los encuentros, aportando verticalidad, desborde y capacidad de sorpresa ante el entramado defensivo rival.

El partido estaba de dulce para el espectador. Los locales habían encontrado la fórmula para hacer daño a su rival y se habían convertido en un ciclón. Josan González quiso cortar el ritmo vertiginoso de los amarillos con un tiempo muerto.

A falta de tres minutos y veinte segundos para el descanso, El Pozo caía en el bonus fatídico de las cinco faltas. A balón parado, los jienenses ponían en muchos apuros a su rival. Solano, en una acción individual en la que se marchó de su par, reclamó y pareció que tenía razón la sexta falta. Pero los colegiados no la señalaron y encima amonestaron al cordobés por sus protestas.

A falta de 20 segundos, el público mostró su enfado con los colegiados gritando «¡fuera, fuera!» y así se llegó al descanso, con una pitada colosal dirigida hacia los madrileños. Los jienenses terminaron con muy buenas sensaciones los primeros veinte minutos, pero sin gol.

Monólogo jienense

Y con la puntería poco afinada arrancó el segundo periodo. Fabián subió por banda derecha, su disparo lo rechazó Fede y el balón le cayó a los pies de Mauricio, quien con todo a su favor la mandó demasiado alta. El Jaén FS seguía sumando ocasiones pero sin llegar a concretarlas.

Dani Martín cazó un rebote en el área y logró el empate. Había costado sangre, sudor y lágrimas igualar la contienda y en menos de un minuto volvió a cobrar ventaja El Pozo Murcia. Fue en un balón en el que ganaron la espalda a la defensa local y Matteus remachó a la red en el segundo palo lanzándose al suelo, una asistencia de Andresito. Diez minutos para darle la vuelta al marcador.

Las siguió teniendo de todos los colores el Jaén FS. Pero siempre faltaba asestar el golpe final. Con cuatro minutos para el final, Dídac se colocó como quinto hombre en ataque. Preámbulo del portero jugador que llegó en la siguiente acción. Había que quemar todas las naves.

Matteus salvó, casi bajo palos, el empate de Campoy. Y el acoso del Jaén FS fue de los que se merecen, aunque sólo sea por la insistencia, acabar en gol. Fede fue un muro y el Jaén FS no dio con la fórmula para romper el entramado defensivo 'charcutero'.

Los colegiados del encuentro, aunque no deba servir como excusa, no fueron ecuánimes. Solano, y la grada en pie, reclamaron un posible penalti en el área en los últimos segundos. La Salobreja terminó el choque gritando «¡Manos arriba, esto es un atraco!» y aplaudiendo a sus gladiadores. Un buen partido al que sólo le faltó el gol, lo fundamental.