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mancha real

La resolución de Competición, una de cal y otra de arena

Hernández Maeso señalando una falta recibida por Elady, que está en el suelo.
Hernández Maeso señalando una falta recibida por Elady, que está en el suelo. / IVÁN ARANDA
  • Pese a que las imágenes daban pie a quitar las sanciones a Josema y a Elady como mínimo, solo el extremo ha quedado sin partidos de suspensión

No puede estar contento el Atlético Mancha Real con la resolución que el Juez de Competición ha redactado acerca de sobre las expulsiones de la última jornada de liga. Cabe recordar que en ella, el jugador de la Balompédica Linense Chico silbó imitando el sonido del silbato del árbitro cortando una acción clarísima de gol a los mancharrealeños, que ya habían avisado al colegiado antes del encuentro de que este futbolista había usado con anterioridad esta sucia estratagema.

La tangana que se formó cuando los jugadores verdes fueron a recriminarle esa bochornosa acción a Chico la saldó el árbitro Hernández Maeso con una decisión que consistió en un doble castigo para el Atlético Mancha Real (perdieron la ocasión de gol y cualquier opción de meterse en el partido. Elady y Emilio vieron la tarjeta roja, uno por «empujar con excesiva fuerza» y el otro por «pisar a un adversario en el suelo».

Ambas afirmaciones fueron totalmente desmentidas por las imágenes del encuentro. En el caso de Elady se aprecia perfectamente que no es él el que empuja a Chico sino que fue Pedrito el que impactó con él. Es tan flagrante el vídeo que al Juez de Competición no le ha quedado otro remedio que dar marcha atrás y reconocer que hay un error en la redacción del acta del partido y que, por lo tanto, el extremo serrano y hombre franquicia del Atlético Mancha Real no tendrá como castigo ningún partido de suspensión.

No ha tenido tanta suerte sin embargo el cancerbero de los verdes que, aunque las imágenes no dejan ni mucho menos claro que acabase pisando al jugador de la Balona, que se retorcía en el suelo por él sabrá qué 'agresión'. No podrá Emilio defender la portería de su equipo durante los dos próximos partido de liga en los que causará baja por sanción.

Serán los mismos que también se pierda el entrenador Juan Arsenal. En su caso el entrenador albaceteño debe tan desacertada decisión a la linier asistente Guadalupe Porras. A ella se dirigió en la banda cuando sonó el dichoso pitido para pedirle a la trencilla que el jugador, conocido reincidente, obtuviera una sanción ejemplar por una acción que en el seno del club mancharrealeño entienden de lo más antideportiva.

No solo no hizo ella caso a su petición sino que además solicitó al árbitro que lo expulsase por «protestar airadamente una decisión suya». Nadie en el Juventud sabrá jamás qué acción fue la protestó Arsenal para que vaya a quedarse en la grada durante dos encuentros.

Sin sanción ejemplar

Y tampoco tendrá el consuelo el entrenador de los manchegos de que al menos se ha hecho justicia con el futbolista y que la próxima vez se lo pensará a la hora de repetir la jugada. Un solo partido de sanción es el coste que habrá de pagar todo jugador que quiera cortar un contragolpe rival. Así lo entiende un Juez de Competición que ha sentado, con la escasa sanción a Chico, un precedente muy peligroso y es que no son pocos los jugadores que, viendo el castigo, estarán plateándose el aprender a silbar de esa manera en los próximos días.

Un partido de suspensión sufrirá el central Josema que vio la segunda amarilla en una jugada posterior en la que las imágenes de vídeo dejan también claro que no solo no cometió falta alguna sino que además recibió un empujó que quedó sin señalar y que le impidió peinar un balón en su favor.