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El toro le planta cara al cáncer

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Cayetano Rivera durante su vuelta al ruedo. / ENRIQUE

  • Exitoso festival en Jaén, con mucho público y un emocionado recuerdo a Ángel del Arco

Debo de empezar esta crónica diciendo que no fue ayer un día fácil. Ayer se celebró el Festival taurino a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer de Jaén, pero también hacía dos meses que mi padre dejaba este mundo, dejando un recuerdo imborrable para todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo y tratarlo. A mí se me amontonan los recuerdos. Las lágrimas me brotan cuando hago memoria y recuerdo los días de toros a su lado, sobre todo cuando se trataba del festival de Jaén, del festival de la solidaridad como el decía.

Siempre estuvo muy vinculado a la Asociación del Cáncer de Jaén, más aún cuando se decidió organizar un festival taurino para recaudar fondos, junto al matador de toros Enrique Ponce. Hablamos del ya lejano año 2000. Defendió la idea del festival con pasión, entrega y nobleza, como en todo lo que hizo. Nunca faltó, nunca falló a su cita con el Festival de la solidaridad. Ahora tampoco querido papá, desde el tendido inmenso en el que estás seguro que disfrutaste y te alegraste de ver los tendidos del Coso de la Alameda repleta. No olvidaré nunca el gran esfuerzo que hiciste el año pasado, cuando ya las fuerzas te empezaban a abandonar en asistir a tu festival. Allí estabas con tú figura erguida en los tendidos que ayer mismo se emocionaron en el emotivo minuto de silencio que se hizo en tu recuerdo. El minuto más largo, pero a la vez más bonito de mi vida. Perdona papá, pero me pudo la emoción. Seguro que también te emocionarías de escuchar Enrique Ponce dedicarte esas palabras sentidas y cariñosas en el brindis desde el centro del platillo con la mirada puesta en el cielo.

Curro Díaz y 'El Fandi', los apoderados Juan Ruiz Palomares y Curro Vázquez, el empresario Juan Reverte y otros muchos te dedicaron cariñosas palabras. Ha sido tu tarde, en tu plaza de toros y en tu Festival del Cáncer, el Festival de la solidaridad.

Se vivió ayer uno de los mejores festivales de los últimos años. Ambientazo por todo lo alto y un resultado económico que seguro será positivo. También en la parcela artística, con momentos muy importantes por todos los actuantes.

Abrió el festejo un animal precioso de lámina, jabonero sucio que además sacó nobleza y calidad en su embestida. El rejoneador Diego Ventura templó de manera magistral de costado a lomos de 'Roneo'. Después de dos rejones de castigo, se lució y de qué manera en el tercio de banderillas. Se lució mucho el rejoneador portugués en los inicios de los pares, también al clavar, donde a lomos de su caballo 'Fino', y puso la plaza en pie en sus pares al quiebro. Remató su excelente labor con un rejonazo algo trasero cortando las dos primeras orejas del festival.

No tuvo suerte Enrique Ponce, organizador del festejo, con el novillo que le cupo en suerte. Chico y de feas hechuras, no ayudó a la labor del diestro valenciano. Se derrumbó varias veces. A pesar de eso se lució Enrique en un recibo capotero que tuvo cadencia en las verónicas. Brindó al público, para irse después al centro del platillo y con la mirada al cielo dedicarle unas palabras a su amigo Ángel del Arco.

Le puso Enrique Ponce mucha suavidad a todo lo que hizo, también temple y mimo, los toques justos para llevar la endeble embestida del animal, todo a media altura y sin obligar. A Enrique Ponce le faltó toro, mejor dicho, novillo. Cortó una oreja a su entrega y solidaridad infinita.

Curro Díaz lo mejor

Uno de los mejores novillos de la tarde salió en tercer lugar. Tuvo calidad, sobre todo por el lado izquierdo, donde tenía una franca y enclasada embestida. Lo supo ver rápido el linarense Curro Díaz, que ya lo cuajó a la verónica en un buen recibo. Aunque lo mejor vendría después en una hermosa e impecable faena. Salió a por todas Curro Díaz, con toreros muletazos por ambos lados a media altura. Posteriormente una tanda de derechazos de buen trazo, largos.

La faena adquirió altura cuando se echó la muleta a la mano izquierda, por ese lado. Muletazos largos, profundos, de mano baja, arrastrando la pañosa con su toreo templado y de enormes quilates. Naturales de oro los que salieron de las muñecas de Curro Díaz en una labor excelente en todo momento. Dos orejas y la sensación de que algo gordo puede pasar esta temporada. Es el momento de Curro Díaz.

También se llevó dos apéndices el granadino David Fandila 'El Fandi' que salió a revienta calderas con dos largas de rodillas al hilo de las tablas. Se lució con el capote en el variado recibo y en el posterior quite por 'lopezinas' que puso la plaza en pie. De nuevo levantó al público en el tercio de banderillas, tres pares llenos de facultades y recursos, el tercero en la suerte del violín con el posterior adorno como guinda perfecta. Con la muleta anduvo sobrado de ganas y voluntad. Labor de largo metraje en la que toreo indistintamente por ambos lados, en algunos momentos hasta con templanza y calidad. Finalizó con toreo de rodillas y desplantes.

Fue bueno el novillo de Cayetano, aunque la verdad es que tuvo un pitón izquierdo con cierta guasa al principio. Poco o casi nada pasó con el capote. En la muleta anduvo ligero en los primeros compases, sufriendo dos coladas por el lado izquierdo que a punto estuvieron de llevárselo por delante. Pero fue precisamente por ese lado por dónde sacó los mejores muletazos. Expuso el madrileño, le ganó la partida al travieso animal, sacándole posteriormente las mejores series, ya a placer, por ambos lados. Estocada tendida y la locura en los tendidos. Dos orejas para un buen Cayetano.

En sexto lugar salió un novillo muy alto pero que a la postre fue el mejor del encierro. Lo aprovechó el novillero con picadores del Puerto de Santa María Daniel Crespo. Chaval espigado y de buenas maneras. Le dio mucho sitio y distancia para aprovechar sus largas embestidas en un toreo vertical y templado. Por ponerle un defecto dejó mucho espacio entre tanda y tanda lo que enfriaba el helado tendido. Por lo demás tiene condiciones para afrontar retos más importantes de cara a su prometedora carrera. Dos orejas.

Una pena que el becerrista de la Escuela Cultural de Tauromaquia de Jaén Fernández Ríos fallara con la espada en varias ocasiones perdiendo los trofeos bien ganados por su labor realizada con el eral de Sancho Dávila. Lo toreo el joven novillero primorosamente con el capote. En la muleta de nuevo mostró sus buenas maneras, ganas de triunfar que hicieron que superara con facilidad las bruscas embestidas por el lado izquierdo. Se le ven condiciones al chaval de Pegalajar.

Finalizó el festejo, uno de los mejores de los últimos años entre la ovación clamorosa del público a los toreros que salían del Coso de la Alameda, que lució como en sus mejores días. Aunque al final y como siempre decía mi padre lo mejor fue el triunfo de la solidaridad frente al Cáncer.

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