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La 'cosecha' del compromiso y lo rural

El presidente de CajaGranada Fundación, en el centro, junto a los premiados y las autoridades, en la entrega de los Premios Literarios.
El presidente de CajaGranada Fundación, en el centro, junto a los premiados y las autoridades, en la entrega de los Premios Literarios. / LIÉBANA
  • Nativel Preciado reflexiona sobre jóvenes y lectura en la entrega de los Premios Literarios Jaén

La noche de gala de las letras jienenses llenó el Salón Cúpula del Parador de Turismo de Santa Catalina de literatura, del amor sin obligación por la lectura de su conferenciante, la escritora Nativel Preciado, y de escritores de «lo esencial», comprometidos con lo rural en las obras premiadas, frente a una sociedad de tensiones sociales y políticas, del espectáculo y de la frivolidad. Y también hubo discursos militantes con la cultura de los representantes de las administraciones públicas y del rector de la Universidad y, por último, el compromiso del presidente de CajaGranada Fundación y consejero de BMN, Antonio Jara, con la provincia jienense y con los Premios Literarios Jaén, que ayer cumplieron su trigésimo segunda edición.

Convertidos en una cita indispensable para el mundo de las letras y la cultura, anoche fueron galardonados Alejandro López Andrada, Premio de Novela, por 'Los perros de la eternidad'; Fermín Herrero, Premio de Poesía, por 'Sin ir más lejos', y Ángela Armero, Premio de Narrativa Juvenil, por 'Anochece en los parques'.

La suerte de leer

Pero antes intervino la escritora y periodista Nativel Preciado, que realizó un alegato a favor de la lectura y destacando la suerte que supone poder leer, que fue el título de su disertación. Esta comenzó destacando la importancia del azar en su vida, agradeciendo la suerte de nacer en un país privilegiado y de contar con unos padres y unos profesores que le brindaron una estupenda educación. «Para mí fue fácil aprender a leer, aficionarme pronto a la lectura y, poco después, a la escritura. Insisto en que se lo debo más a la suerte que a mis propios méritos. Y no lo digo por falsa modestia o para quitarme importancia, sino porque creo sinceramente que es así».

Continuó señalando que «casi todo el mundo tiene mitificada la cultura y, el que carece de ella, por muchas otras riquezas que posea, siempre la echará de menos». «La huella que nos deja la cultura es un bien que, vayas donde vayas, nadie te puede arrebatar», dijo, para desgranar algunas experiencias y anécdotas de su vida profesional relacionadas con la importancia de la cultura en la vida de las personas.

Pero, ¿qué se quiere decir con 'cultura'? «Una persona culta -dijo - es la que sabe dar sentido a su vida y relacionarse del mejor modo posible con el mundo que le rodea. La cultura es un estímulo intelectual para mejorar, ser más libres, disfrutar de las inmensas posibilidades que te ofrece, pero nunca para presumir de tu refinamiento ante los demás».

La intervención de Preciado continuó haciendo un repaso a algunos de los libros señalados que forman parte de su biografía y que la ayudaron a convertirse en una buena lectora, destacando una cita de Daniel Pennac: «El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta el modo imperativo». Y es que, en palabras de Nativel, a nadie se le puede obligar a leer, a amar o a soñar.

También destacó Nativel Preciado qué pasos ha seguido para que sus hijos se conviertan, también, en buenos lectores, como leerles cuentos en voz alta desde su más tierna infancia, por ejemplo, antes de destacar la impronta que determinados profesores le dejaron en su vida. Esos profesores entusiastas que «transformaban sus clases en una aventura compartida. Eran poco académicos y muy heterodoxos en sus métodos de enseñanza. No se limitaban a seguir un programa ni un orden cronológico establecido. Los cuatro se deleitaban hablando de sus respectivas asignaturas y su entusiasmo era contagioso. Mi idea es que me enseñaron a pensar, sin atiborrarme de conocimientos ni hacerme repetir como un loro el nombre de la generación del 98, la lista de los reyes godos, la teoría de la gravitación universal o la teoría de la evolución».

Y terminó declarando estar «profundamente agradecida» a todas las personas que a lo largo de su vida le han dado «pocas órdenes y muchos ánimos, y me permitieron ser libre, pero me obligaron a ser plenamente lo que soy». «Ojalá nadie trate de imponernos sus costumbres, ni sus reglas de pensamiento y evite decirnos qué libros nos conviene leer, qué música es mejor escuchar o de qué manera debemos vestirnos».

En este sentido, parafraseó a García Lorca: «La literatura no quiere adeptos, quiere amantes». Y citó al italiano Claudio Magris: «Hace falta una educación que enseñe sin querer enseñar», para que aprender a leer, por ejemplo, no sea visto como una imposición.

Los premiados

En la modalidad de novela, premio dotado con 16.000 euros y al que han concurrido 104 manuscritos, el jurado, después de examinar las tres obras que quedaron finalistas, acordó proclamar ganadora la obra titulada 'Los perros de la eternidad', del autor Alejandro López Andrada, premiándose «la certera recreación de un mundo rural en vías de desaparición en contraste con la complicada actualidad político social. Una novela cargada de pulsión lírica y que mantiene la tensión narrativa hasta el final».

El escritor mostró su «alegría y gratitud», a la fundación CajaGranada, «por apostar por la cultura, la literatura, en estos tiempos tan malos para la lírica». Y dedicó el premio a su mujer y a sus dos hijas. «Soy un feminista y confío mucho en las mujeres, que me dan la vida y que me dan fuerza para seguir adelante».

El jurado de poesía reconoció haberlo tenido difícil por la calidad de los trabajos y eligió, por unanimidad, 'Sin ir más lejos', de Fermín Herrero (Ausejo de la Sierra, Soria. 1963). Destacó «la maestría sintáctica que transmite por sí sola una visión desengañada de un mundo rural, ni bucólica ni idealizante. Utiliza un lenguaje popular que enriquece el texto. Se trata de un libro mágico de miradas hacia fuera, que mantiene un tono contenido». Esta modalidad está dotada con 10.000 euros y al mismo han concurrido 230 originales.

El poeta tuvo palabras para su esposa y para sus padres, «a toda su generación, que no pudo ir a la escuela, que vivió una guerra, los años del hambre..., y esta es una de las finalidades del libro».

Y en la categoría de Narrativa Juvenil, dotado con 10.000 euros y en la que se presentaron 57 obras, el jurado acordó, por unanimidad, premiar 'Anochece en los parques', de Ángela Armero Biadiu, valorando que «transmite un mensaje de esperanza y optimismo. Los personajes están bien construidos y son fuertes. La pluma de escritora es de gran calidad, su vocabulario es muy rico y la estructura de la novela es completa». «Escribimos para que nos quieran», dijo la autora, quien al recoger la distinción dijo acordarse «de las personas que no tienen techo y de las personas que les ayudan».

Autoridades

El director general de Innovación Cultural y del Libro de la Junta de Andalucía, Antonio José Lucas Sánchez, glosó la figura de cada premiado, elogió la labor de los jurados, la labor de la fundación CajaGranada y la hospitalidad de Jaén.

Del ganador del premio de novela dijo que «alza la voz por lo esencial», frente a la tensión social y política de los últimos años. Del ganador de poesía señaló que su obra remite a una visión rural nada bucólica o idealizada, que utiliza un lenguaje popular y que lo hace con magia y contención. «Un poeta que describe la belleza suele encerrar un ciudadano que busca la ética», proclamó. Y de la ganadora de literatura juvenil destacó su forma de construir y narrar.

«Ojalá todo vuelva a ser sólido, como dice Antonio Muñoz Molina, tan sólido como los Premios Literarios Jaén», concluyó el director general de la Junta.

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