Ideal

De dinero chino y egipcio a un macrobotellón

El vicepresidente del Málaga, Abdullah Ghubn, con Rafael Teruel.
El vicepresidente del Málaga, Abdullah Ghubn, con Rafael Teruel. / F. J. C.
  • Al club se han vinculado multitud de supuestos inversores e ideas peregrinas en los últimos tiempos, sin éxito la mayoría

Corría el año 2010 y el Real Jaén estaba a horas de desaparecer. Si no pagaba a la AFE descendía a Tercera, lo que en la práctica con once millones de deuda (aún no se había salvado el concurso de acreedores) conllevaba su disolución. Entre las soluciones para buscar de urgencia los ingresos necesarios, el máximo accionista entonces, Carlos Sánchez, habló de «un macrobotellón en el estadio de La Victoria». Como lo leen. La propuesta de Sánchez, a la desesperada, vender alcohol a lo grande en un recinto deportivo, era estrambótica, pero no desentona en demasía con muchas de las que se han puesto sobre la mesa para salvar al club en los últimos tiempos. Abundan las ideas peregrinas y los personajes más o menos pintorescos. Desde inversores que nunca llegan del lejano Oriente (chinos, egipcios, jeques...) a los últimos, con exfutbolistas de élite a frente como Pier, y otros más cercanos pero igualmente ausentes, personajes del pasado que vuelven, créditos participativos o préstamos de la afición para hacerse con el club, concesiones administrativas que ahora sí te doy ahora no, huchas para recaudar a lo ONG, ciudades deportivas, en plural, y un sin fin más de nombres y medidas en la montaña rusa en que se ha convertido el club estandarte de la capital. Prepárense para un rápido y agitado viaje.

Aquel año de Sánchez el fax salvador llegó minutos antes del cierre, abonándose los 419.000 euros necesarios. Hubo final feliz, aunque el desgaste se llevó por delante a Sánchez, fuera de sus casillas en el pleno municipal meses después, y dejó para el recuerdo una campaña tremebunda, con impagos desde casi el comienzo, cortes de luz, viajes en taxi por haber autobús, jugadores en pisos comuna vendiendo papeletas para comer y hasta una amenaza de huelga que a punto estuvo de ser el estoque para la vetusta entidad blanca.

Desde el penúltimo descenso a Segunda B en 2002 los finales de temporada han sido un carrusel de denuncias y disgustos. Al año siguiente, en 2011, el último día había que pagar más de 140.000 euros y hasta unas 24 horas antes todo era incertidumbre. De pronto, un adelanto de la instalación de una gasolinera (o electrolinera, según se anunció) en el estadio (municipal) sirvió para esquivar el descenso. Aun no hay gasolinera en el estadio ni se le espera, a corto plazo al menos. Hasta el jeque del Málaga, Al-Thani, después de venir gratis a jugar el trofeo del Olivo con Baptista, Joaquín y las estrellas malaguistas del momento, ofreció apoyo financiero para evitar la desaparición del «club hermano andaluz», aunque no hizo falta.

El jeque es uno de los que ha vuelto a la palestra esta campaña 2016-17 con el Real Jaén nuevamente al borde de la desaparición. Lo hizo mostrando su interés por la situación de la entidad blanca a través de su cuenta oficial de Twitter. Que estudiaría el caso y vería qué podía hacer, vino a decir. Poco, casi por cumplir, pero suficiente para ilusionar a una afición jienense perdida en el desierto. Nada más se ha sabido.

Y rusos y famosos

De Oriente también se esperó el ejercicio pasado que llegara el salvador, pero tampoco llegó nunca. Hasta dos veces viajó el entonces presidente Rafael Teruel a Egipto para cerrar el acuerdo, con una delegación de la entidad, haciéndose cargo de los gastos el club. Ante las dudas, bromas y falta de credibilidad del proyecto llegó a mostrar un contrato firmado en diciembre de 2015, con Edres Mohamed Khalifa Salam, empresario de origen yemení dedicado a la construcción. Fran Anera, que fue nombrado director del área de Desarrollo de Negocio del club, había hecho de intermediario. Ni un euro ha llegado al Real Jaén desde Egipto.

A principios de este curso ya, el entonces presidente Higinio Vilches señalaba que había mantenido reuniones con grupos rusos y chinos pero que era una compañía granadina es la que más confianza le daba porque venían con un proyecto deportivo. El Trofeo del Olivo, ya en enero y con Hitos mandando, lo jugó el Real Jaén precisamente contra un equipo chino del máximo accionista del Granada CF, el empresario Jiang Lizhang, que controla el Chongqing Lifan. Tampoco se ha sabido más.

Sí de hasta cinco grupos que han mostrado su interés. Cinco novias y ninguna apunta al altar. El grupo del exfutbolista Pier, el del granadino Francis Huertas, uno argentino, otro catalán y la asociación de pequeños accionistas del club blanco que esta misma semana ha pedido más información (las cuentas claras) a Inaltia, es decir al actual dueño, Juan Miguel Hitos, antes de dar el paso.

Del caso Malaya

En el pasado al club se han asociado nombres de empresarios e inversores también de todo tipo. El del empresario José María González de Caldas, por ejemplo, que debía hacerse en ese año 2010 cargo de los 419.000 euros de deuda siempre que el Ayuntamiento aprobase el convenio urbanístico para hacer una ciudad deportiva. El convenio entre el Ayuntamiento y el expresidente del Sevilla, implicado en el caso Malaya tenía como tercera pata al Real Jaén. Incluía la recalificación de unos terrenos enfrente de la antigua fábrica de cervezas Alcázar, 900.000 metros cuadrados de olivos y monte del paraje conocido como 'Fuente de la Zarza', donde el empresario construiría viviendas en la mitad y el Consistorio ingresaría seis millones de euros. Incluiría además una ciudad deportiva para el Real Jaén, con 60.000 metros cuadrados. El pleno tiró para atrás el acuerdo con dos votos de IU más los del PP, calificando el convenio desde este último, a través de Manuel Peragón, de «atrocidad urbanística» en suelo protegido. En el pleno se vivieron momentos de enorme tensión con Sánchez y sus allegados como protagonistas.

El máximo accionista blanco se enzarzó en una discusión con Javier Aguilera y Andrés Bódalo (militante de IU entonces) en el mismo salón de plenos. Llegaron a las manos. Intervino la Policía Local en el tumulto. Sánchez necesitó asistencia sanitaria antes de salir del Ayuntamiento por los nervios.

La ciudad deportiva ha sido otro tema recurrente desde hace una década en el Real Jaén, con varios proyectos y ubicaciones sobre la mesa. Los últimos llevaron hace unos meses a Teruel a reunirse con el alcalde de La Guardia para hacerla allí directamente, fuera de la capital, pero una vez más todo quedó en 'stand by'.

Ideas para obtener ingresos ha habido de toda índole: huchas de la afición, espectáculos de motos en el campo, zonas de ocio en los alrededores al estilo del recordado Oliva.va, un estadio multiusos con gimnasios, pistas de pádel y hasta oficinas, figuras en 3D de los jugadores y aficionados... Todas para obtener ingresos en mayor o menor medida y que no han llegado casi ninguna a buen puerto. Y el barco sigue a la deriva.

Las soluciones originales no son exclusividad de la época reciente. En los 90 fue célebre la iniciativa de recoger en una de las áreas del campo con monedas de 25 pesetas. Se llamó 'El penalti salvador' y al final se recaudaban entre 2 y 3 millones de pesetas, según las crónicas del partido. Muchos medios nacionales se hicieron eco de la noticia e incluso Canal Plus se dio cita en el viejo estadio.