El primer juicio contra los acuerdos adoptados el pasado 14 de febrero entre las Consejerías de Empleo y Economía, Innovación y Ciencia, así como los sindicatos CC OO y UGT, conocidos bajo el nombre de ‘Plan Linares Futuro’, no se celebrará posiblemente hasta después de las elecciones andaluzas. El motivo no es otro que la solicitud por parte del Gobierno andaluz, en la jornada anterior a la cita judicial, de unificar las dos demandas realizadas entre los meses de octubre y noviembre.
«Es una estrategia más para evitar que el juicio y la solución de Santana y el parque de proveedores tenga lugar antes de las elecciones andaluzas porque no ha sido hasta el día de antes del juicio cuando se ha solicitado que se unifique nuestra causa, la del Sindicato Unitario (SU) , y la de los trabajadores del Grupo B», explicaba ayer Enrique Martínez, representante provincial del Sindicato Unitario.
De esta forma, tanto la denuncia de SU por el «recorte drástico» en los derechos de los trabajadores del grupo B con respecto al acuerdo firmado en 2008, con especial incidencia para los mayores de 50 años, así como la vía judicial iniciada por 23 trabajadores de este colectivo en la misma línea, deberán esperar una nueva fecha para que se celebre un juicio conjunto.
«En 2008, el acuerdo apuntaba que la prejubilación sería automática para los mayores de 50 años a la hora de extinguirse su contrato en los siguientes diez años y para el resto se buscaría una recolocación. Ahora, se ha dado la prejubilación al mismo colectivo pero no en el momento de extinción, sino en la fecha marcada por la Junta y sindicatos, por lo que hay trabajadores que, cuando se extingan sus contratos tendrán más de 50 años y sin derecho a nada o dejan de tener esa cobertura por diez años», sostiene el portavoz de SU como motivo de la demanda contra los sindicatos y recurso administrativo contra la Junta para impugnar el ‘Linares Futuro’.
Por su parte, el colectivo independiente de trabajadores del Grupo B han lamentado el «doble rasero, cuando menos inmoral» del Plan Linares Futuro, por el que a casi 800 trabajadores que pueden acogerse a prejubilaciones «y se le mantiene la garantía de sus ingresos por el resto de lo que sería su vida laboral conforme al acuerdo del 2008 y es mejorado con una revalorización dos por ciento anual en el acuerdo del 2011 y al llamado grupo B, cuya garantía de estabilidad laboral estaba limitada entonces a diez años, queda anulada completamente con el nuevo acuerdo».