La Universidad Popular Municipal de Jaén (UPMJ) aumentará este año a 92 los cursos y talleres anuales de una programación "consolidada y de calidad", a los que se sumarán actividades monográficas y artísticas que han convertido a este organismo del Ayuntamiento en un centro "participativo y dinámico" que fomenta la vida cultural de la ciudad.
Según indicó el director de la UPMJ, Angel Cagigas, "unos 6.000 alumnos participarán en los cursos y talleres en las dos sedes de la Universidad, la Central y la Sabetay, en el casco antiguo jiennense". "A ellos, hay que sumar los que recibirán los cursos gracias a otras líneas de actuación, como las asociaciones de vecinos y otros colectivos en los barrios, la Formación Profesional Ocupacional (FPO) y los niños que se beneficiarán de ellos en sus colegios a través del 'Aula Verde'", afirmó.
Con respecto a la programación anual, el director detalló que está compuesta por 92 cursos de formación y creatividad, entre los que se encuentran idiomas, informática, cerámica, teatro, danza, senderismo y dibujo. Se dividen en 250 grupos que tendrán lugar en las dos sedes de la UPMJ. El periodo de matriculación empezará el lunes 6 de septiembre en la Sabetay y el día 13 en la Central, mientras que finalizará el 9 de octubre en ambas. Será tras la Feria de San Lucas, sobre el día 20 de este mismo mes, cuando comiencen las clases.
Precios que se mantienen
Cagigas destacó que los precios siguen una "política de absoluta austeridad" y se mantienen igual que el año pasado, de modo que existen cuatro tramos en función de la especialidad y van desde los 86 a los 180 euros anuales. "Además, hay facilidades de pago, como el fraccionamiento, así como ayudas para que "la cuestión económica no sea un obstáculo para quienes se quieran matricular".
Otros de los fines del nuevo curso pasa por "el fortalecimiento de la posición de la sede Sabetay", que también está pensada como centro experimental de distintas tendencias para atraer, además, a los alumnos al casco antiguo y potenciar su dinamización. "Sirve como vivero de nuevos cursos y funciona como un lugar de ensayo cultural donde encuentran espacio diversos grupos de la ciudad", concluyó Cagigas.