El papel de los comedores escolares es clave si se habla de obesidad infantil. Muchos padres dejan la responsabilidad de la alimentación de sus hijos en manos de los colegios. Para que estos sirvan menús lo más equilibrados posibles y adecuados para niños en etapa de crecimiento, la Junta de Andalucía puso en marcha, hace ya dos años, una página web (www.comedoressaludables.org ) en la que profesionales de la Sociedad Andaluza de Nutrición Clínica y Dietética asesoran tanto a padres como a responsables de los comedores escolares.
En la provincia de Jaén, durante el pasado curso escolar, tres comedores escolares pusieron sus menús en manos de profesionales para que les asesoraran. Entre las recomendaciones aportadas por los expertos a estos centros y otros del resto de Andalucía destaca: la importancia de establecer menús fijos por semana o mes a fin de tener un control de los alimentos que se ofrecen a los alumnos, lo que garantiza menús equilibrados; especificar con más detalles qué tipo de alimento se utiliza en cada plato (ej: qué tipo de carne se emplea y qué verduras, lo que permite conocer la variedad de alimentos y corregir el menú en caso de que se utilicen siempre los mismos).
También es importante ajustar el consumo de alimentos protéicos a 2 veces por semana en el caso del pescado, 1-2 veces a la semana el de carne, 1-2 veces a la semana el de huevos, 1-2 veces a la semana el de legumbres.
Hay que evitar incluir la carne o el pescado como ingredientes de los primeros platos; reducir el consumo de alimentos precocinados a una vez a la semana como máximo; incluir en los menús una ración de verduras u hortalizas, ya sea como primer plato, como ingrediente del primer plato o en forma de guarnición del segundo plato.
Otra recomendación es aumentar el consumo de fruta a 3-4 veces por semana en los postres y reducir el de lácteos a 1-2 veces a la semana.
Higiene
La página web incluye, además, recomendaciones para garantizar la seguridad e higiene de los alimentos en los comedores de los centros escolares, las características que deben tener estas cocinas, las condiciones de conservación de los alimentos y la formación del personal. Todo ello se completa con una propuesta semanal de menús saludables y con consejos sobre salud bucodental.
Este proyecto se enmarca en el Plan para la Promoción de la Actividad Física y la Alimentación Equilibrada, puesto en marcha por la Junta de Andalucía para reducir las tasas de obesidad y sedentarismo en la población y mejorar sus hábitos alimenticios.