Hubo que esperar al duodécimo lanzamiento desde el punto fatídico para decidir el nombre del campeón de la Copa Subdelegado del Gobierno. Diego Sánchez marcó el 4-3 y se desató la alegría en la parte de la grada del Municipal de Linarejos vestida de blanco y azul.
Los noventa minutos de juego entre el Vilches y el Úbeda concluyeron sin goles, pues el encuentro fue intenso y las defensas se impusieron con orden. La primera parte dejó pocas acciones claras. Los dos equipos estuvieron más preocupados por frenar al rival que de hacer juego, así que el fútbol directo ganó protagonismo.
En la segunda mitad ambos salieron decididos a abrir la lata. Primero lo intentaron los ubetenses y se encontraron con la contundencia defensiva de Diego, que a la postre sería el héroe de los suyos, frenando los ataques verdiblancos por el costado zurdo.
Poco a poco, el Vilches encontró en las acciones a balón parado una forma de sacudirse la presión. La última media hora fue blanquiazul y dos cabezazos, el primero de Juanjo y el segundo de Rubén, que se marcharon cerca de la meta de Yera, pudieron abrir la lata.
La tensión era palpable. El técnico linarense del Vilches, Alfonso Simarro, fue expulsado a diez minutos del final por las protestas al colegiado. Poco después vería roja directa el ubetense Caravaca, cuando ya asomaba el momento de jugarse la final a una carta.
La suerte final
La tanda de penaltis pondría los goles que en el tiempo reglamentario ningún equipo supo lograr. Empezó lanzando José Alberto para el Úbeda y estrenó el marcador, mientras Bermúdez hacía lo propio para el Vilches. Los nervios crecieron cuando Javi Moral estrelló el segundo lanzamiento de los verdiblancos en la madera, pero su guardameta Yera le detuvo el siguiente lanzamiento al media punta Alvarito.
Michel volvió a adelantar al Úbeda, paradiña incluida, haciendo el 2-1. Nico tampoco falló para los vilcheños y devolvió el equilibrio a la balanza. Entonces apareció la figura del otro gran protagonista del triunfo blanquiazul, Antonio.
El acierto de Antonio
Le detuvo el lanzamiento a Paco Garrido, pero la fortuna quiso prolongar aún más la final cuando Pedrito mandaba el siguiente al travesaño. Zubi puso el 3-2 para el Úbeda en el noveno lanzamiento. No podía fallar Álvaro Orihuela y no lo hizo, forzando otra ronda.
El meta Antonio sacó una gran mano a lanzamiento de Jorge. El triunfo estaba en las botas de Diego Sánchez, que puso la bola donde no llegaba Yera. Era el 4-3 definitivo, que le daba la copa al Vilches de Alfonso Simarro.
Si la pasada temporada el cancerbero vilcheño ya le dio el triunfo a los suyos deteniendo cuatro penaltis en esta misma competición, su actuación y el acierto de Diego en el momento decisivo fueron la clave un duelo donde la suerte podía haber caído de cualquier lado.
Rostros de dolor e impotencia en el Úbeda de Manolo Ruiz, sabedores de que la fortuna les fue esquiva en el último instante. Recibieron las medallas y el trofeo de subcampeón, antes de que el capitán del Vilches levantase la copa y la ofreciese a los cientos de aficionados desplazados.