«Hoy empieza a ser una realidad el tranvía de Jaén», proclamó el presidente interino de la Junta, el jienense Gaspar Zarrías, durante el acto oficial de inicio de las obras, que no consistió en poner la primera piedra sino el primer cartel, en la plaza Jaén por la Paz, así como en los habituales parlamentos bajo una gran carpa instalada al efecto, todos coincidentes en ensalzar las ventajas del medio de transporte y en amortiguar las molestias de las obras, que todos coincidieron en llamar «amables», en cuanto a que cumplirán los plazos y se reducirán, en la medida de lo posible, los efectos sobre la ciudadanía.
El consejero de Obras Públicas y Transportes, Luis García, lanzó el envite a la adjudicataria. «Ahora -dijo- empieza el trabajo, para hacerlo en plazo y precio». «Seguro que va a ser amables, pero a nadie se le escapa que van a atravesar la columna vertebral de Jaén y generarán inconvenientes, por lo que hay que empezar a pedir ya disculpas», agregó Zarrías, quien también pareció mandarle un recado: «Conociendo a estas empresas, estoy seguro de que incluso van a acortar los plazos», que sobre el papel son 20 meses, por lo que el trazado estaría construido a finales de 2010, pocos meses antes de que concluya el mandato municipal.
La alcaldesa, Carmen Peñalver, señaló que el tranvía es una apuesta por «recuperar las calles para la gente» y por la sostenibilidad, y que es un medio de transporte eficaz, que «servirá a los jienenses», reconociendo que el transporte público se utiliza ahora poco, porque no es eficiente. «No es sólo un medio de transporte. Va a cambiar la vida de la ciudad. Jaén puede ser un modelo de calidad de vida», dijo, sin olvidar a los barrios -una de las críticas habituales al tranvía es que no vertebrará-, que estarán conectados con el centro, y viceversa. Y agradeció el esfuerzo del Gobierno andaluz, que con el central dijo que «son buenos aliados de Jaén».
Zarrías añadió en este sentido que el tranvía era un compromiso electoral que «llevaba escrito a fuego» la alcaldesa en el programa, y que puede que a algunos no guste, «por razones políticas o técnicas», pero que es un signo de modernidad en muchas ciudades. Al respecto, el consejero indicó que Jaén «se incorpora a las ciudades más modernas del continente y que hará a los ciudadanos más libres».
Un proyecto que invertirá 76 millones de euros y empleará a 700-800 trabajadores (directos e indirectos), según destacó el presidente interino de la Junta, que, tras la proyección de un vídeo promocional, que emplazó a los presentes -presidentes de colectivos sociales, dirigentes empresariales y sindicales, concejales (de IU y PP no acudieron), delegados de la Junta y representantes de todas las administraciones- a dar un paseo en el tranvía a finales del año que viene, «desde la puerta de El Corte Italiano a las cocheras de Vaciacostales».
Será en el extremo final del trazado donde comiencen las obras, aunque los próximos días serán de preparativos. Cuando no sea posible compaginar el tráfico en la Carretera de Madrid -principal acceso a Jaén- con las obras, se utilizará como alternativa el polígono de Los Olivares y el Paseo de España, tanto el margen derecho ascendente (se hará el tramo que falta) como el izquierdo (para bajar). Y en el Paseo de la Estación, primero se actuará en los carriles laterales y el tráfico irá en los dos centrales, y luego a la inversa.
PP y los ecologistas
El portavoz municipal PP, García Anguita, lo calificó de «un mal día para Jaén» y dejó caer que Zarrías se está postulando como candidato a la Alcaldía, recordando que el «capricho» del tranvía supone «destrozar el tráfico, perjudicar el comercio tradicional, gastarse un dineral en un medio de transporte que no será útil para la mayoría de los vecinos, destruir 225 aparcamientos en superficie y talar más de 200 árboles», así como las 10.262 firmas recogidas contra el tranvía.
Ecologistas en Acción, que no está en contra del tranvía como medio de transporte, indicó que este proyecto «hipoteca el desarrollo sostenible de la ciudad de un modo tan descarado y poco dialogante», que el Ayuntamiento no ha concluido el Estudio de Movilidad, que se condiciona la revisión de PGOU y que se talarán árboles de gran porte.