Las obras que se están desarrollando en la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares siguen dando de qué hablar en los últimos días, y no sólo por el hecho de que exista mayor o menor acuerdo con las formas, los modos y el resultado. Y es que, según ha podido saber IDEAL, la intervención que se llevaba a cabo en una parte del claustro ha sido paralizada temporalmente debido al hallazgo de varias criptas bajo el suelo en las que, presumiblemente, hay restos humanos.
Al parecer, en el transcurso de los trabajos se ha hundido alguna losa que ha dejado al descubierto una estructura abovedada bajo la que podían existir enterramientos.
Sin sorpresas
El hallazgo, fortuito aunque no por ello ha pillado por sorpresa, no tendría mayor importancia de la habitual, de no ser por la cercanía de la Semana Santa, durante la que diferentes hermandades hacen uso del emblemático templo y, más concretamente, del claustro ahora inhabilitado. Y es que, no se sabe hasta qué punto podría afectar a la organización de varias procesiones.
Mientras ciertas personas implicadas directamente en las obras aseguran que técnicamente resultaría casi imposible tener el claustro listo para la Semana de Pasión, desde otros sectores manifiestan que la incidencia será mínima, pues en poco tiempo se documentará lo encontrado y se mantendrá tal y como estaba. En esta postura se sitúa el alcalde de la localidad, Marcelino Sánchez, quien opina que no se puede hablar ni de problemas ni de retrasos, pues el tema es sencillo y está en manos de los arqueólogos y especialistas.
Capillas antiguas
La parte del claustro que ha sido precintada temporalmente es la que discurre por todo el lateral derecho y que desemboca en el acceso principal del interior del templo. Allí hay varias capillas antiguas ante las cuales existían enterramientos. Y aunque era previsible dar con esta estructura abovedada, quizá el momento no haya sido el más adecuado, pues ahora acarreará diferentes trámites, informes y actuaciones. Aunque podrían aplazarse hasta después de Semana Santa.
Este asunto afectaría directamente a las cofradías de la Virgen de Gracia, la Caída o el Santo Entierro (que salen desde allí), e indirectamente a la Columna, la Expiración o las Angustias (que utilizan el templo para encerrarse hasta la Procesión General). En el caso de Jesús Nazareno, presumiblemente no tendría problemas pues la intervención en la parte opuesta del claustro que da a la Puerta de la Consolada, por donde hace su salida, marcha bien.
De momento, en el seno de las hermandades se están moviendo para recabar toda la información posible. Incluso el presidente de la Unión de Cofradías pasó ayer por las obras para conocer de primera mano la situación.