La rehabilitación de la Estación de Autobuses de Jaén, que presenta un estado de deterioro evidente, se licitará en breve, según informó ayer el delegado provincial de la Consejería de Obras Públicas y Transportes, Rafael Valdivielso. Ello significa que las obras saldrán a concurso y se publicarán en el BOJA durante una semana, más veinte días para recibir las ofertas que hagan las empresas interesadas en hacer la rehabilitación, más otros quince días para estudiarlas y proceder a la adjudicación, más otra semana como mínimo para que la empresa elegida pueda empezar efectivamente los trabajos. En total, dos meses aproximadamente, algo que en una administración pública es un periodo de tiempo corto. Y es que estas obras llevan el sello de urgentes.
La rehabilitación no tocará la estructura del edificio ya que está protegido, pero son obras integrales y, por tanto, incompatibles con el trasiego de autobuses y con el elevado número de viajeros que a diario los utilizan. De ahí que el Ayuntamiento de Jaén, propietario del inmueble, buscara una ubicación provisional y que haya elegido la Institución Ferial.
El problema es que el plazo de ejecución de las obras es de seis meses y aunque podría reducirse a cinco, si empiezan en enero o febrero no estarán terminadas para mayo, que es cuando Ifeja alberga su mayor feria con diferencia, Expoliva, del 13 al 16.
La Federación Empresarial de Comercio y Servicios, que considera «positivo» que se reforme el edificio, pidió que no se hiciera antes de la campaña navideña pues la Estación de Autobuses «supone un punto de afluencia de ciudadanos, cumpliendo así las funciones de locomotora comercial».
Edificio protegido
La Comisión Provincial de Patrimonio aprobó finalmente, hace unas semanas, la rehabilitación de la estación. En marzo de este año, el proyecto se declaró de urgencia y se anunció el comienzo de las obras para septiembre, pero se ha retrasado, en parte por las modificaciones que la Junta ha tenido que introducir a instancias de la Comisión de Patrimonio, con el fin de preservar la esencia del edificio, que data de mitad del siglo pasado y fue catalogado por la Junta en 2006.
Con dichas modificaciones, el edificio mantendrá su característico color 'beige' y en los andenes no se colocarán planchas de mármol hasta una altura de un metro, pensadas para facilitar la limpieza de las pisadas de quienes esperan el autobús pie en pared. Asimismo, el mármol que se reponga tampoco será de un blanco impoluto, para evitar un aspecto lujoso, impropio de un edificio de arquitectura funcionalista como es éste.
En 2006, la Junta inscribió la Estación de Autobuses de Jaén en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con otros 9 bienes inmuebles representativos de la arquitectura del Movimiento Moderno en la provincia. De la estación se valora su funcionalismo, el remate curvo, volúmenes sin ornamento, el amplio vestíbulo y «una imponente marquesina volada» sobre los andenes.