
Uno de los vehículos afectados por la onda expansiva del coche bomba que explotó el 22 de septiembre frente al Patronato Militar Virgen del Puerto de Santoña y mató al brigada Luis Conde. /EFE
La banda ha matado a cinco personas desde que el 5 de junio de 2007 decidiera terminar con su alto el fuego
Dos agentes de la Guardia Civil fallecieron en diciembre de 2007 tras un atentado en la localidad francesa de Capbreton
El edil socialista Isaías Carrasco fue asesinado a tiros en Arrasate-Mondragón dos días antes de las elecciones de amrzo
Otro agente del Instituto Armado falleció en mayo de este año como consecuencia de la explosión de un coche bomba en Legutiano
La última víctima de ETA ha sido Luis Conde, un militar que ha fallecido en Santoña víctima de un coche bomba
Desde que rompiera de forma oficial la tregua el 5 de junio del pasado año, la banda terrorista ETA ha atentado en 32 ocasiones, ocho en 2007 y el resto durante este 2008. El último ataque de la banda terrorista se ha producido esta misma madrugada en un repetidor del
monte Arnotegi, en las cercanías de Bilbao (Vizcaya).
En cuatro de las 30 ocasiones, ETA ha sesgado la vida de cinco personas: tres guardias civiles, un ex concejal y un militar. Raúl Centeno y Fernando Trapero, dos de los agentes del Instituto Armado, fallecieron tras un
atentado en la localidad francesa de Capbreton el 1 de diciembre de 2007. Tres meses después, el 7 de marzo de 2008, el ex concejal socialista
Isaías Carrasco, era asesinado a tiros en Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa).
Juan Manuel Piñuel, falleció el pasado 14 de mayo después de que ETA colocase un coche bomba frente a la casa cuartel de la localidad alavesa de
Legutiano. La última víctima, el brigada Luis Conde de la Cruz que falleció tras la explosión de un coche bomba cerca del Patronato de
Santoña (Cantabria).
La Guardia Civil y el grupo socialista, objetivos prioritarios
El primer atentado tras la ruptura de la tregua tuvo lugar el
25 de julio de 2007, fecha en la que estallaron
dos artefactos en el termino municipal de Isaba, cerca del puerto de Belagua (Navarra). Las bombas estallaron poco después del paso por el lugar de la caravana publicitaria del Tour de Francia.
En la madrugada del
24 de agosto de 2007, un coche bomba explotó en un aparcamiento situado junto al cuartel de la Guardia Civil en
Durango (Vizcaya) y causó heridas leves a dos agentes y daños materiales muy cuantiosos. Hora y media después de la primera explosión, los presuntos autores del atentado hicieron explosionar en la vecina localidad de Amorebieta otro automóvil, con matrícula de Portugal, que se presume utilizaron para huir del lugar del atentado.
El
2 de septiembre de 2007, un artefacto de escasa potencia estalló en la localidad de
Fuenmayor (La Rioja), sin que se produjeran daños. Veintitrés días después, ETA hizo explotar una bomba en la comisaría de la Ertzaintza en
Zarautz (Guipúzcoa), que sufrió daños materiales, al igual que las casas colindantes.
El
9 de octubre Gabriel Ginés, escolta del edil del PSE-EE en Galdakao (Vizcaya) Juan Carlos Domingo, resultó herido grave en Bilbao al hacer explosión una bomba lapa colocada por ETA en la parte trasera de su vehículo.
El
1 de diciembre tres presuntos miembros de ETA asesinaron a la salida de un centro comercial en la localidad francesa de
Capbreton al agente de la guardia civil Raúl Centeno y dejaron en estado crítico a su compañero Fernando Trapero, quien murió el día 5 del mismo mes en un hospital de Bayona (Francia). Quince días después, el
16 de diciembre un artefacto compuesto por 2 ó 3 kilos de explosivo estalló en los juzgados de paz de
Sestao (Vizcaya) y ocasionó destrozos en el edificio, sin causar daños personales.
El
24 de diciembre de 2007 una bomba compuesta por cinco kilos de explosivo explotó en la Casa del Pueblo de
Balmaseda (Vizcaya), y produjo daños en la sede socialista y en algunas viviendas cercanas.
Una lista demasiado larga
Ya en 2008, una bomba compuesta por 15 kilos de explosivo estalló el
8 de febrero en los juzgados de
Bergara (Guipúzcoa). El
día 23 del mismo mes, una bomba compuesta por tres o cuatro kilos de explosivo explotó en las instalaciones de un repetidor de televisión de la cima del
Arnotegi, dentro del término municipal de Bilbao. El artefacto era, según la Ertzaintza, una bomba-trampa dirigida a la Policía Autónoma vasca.
En la madrugada del
29 de febrero, un artefacto compuesto por entre dos y tres kilos de explosivo estalló en la puerta de entrada a la "Casa del pueblo", la sede del PSE-EE, en la localidad vizcaína de
Derio, sin causar víctimas. El
7 de marzo, dos días antes de las elecciones, el ex concejal socialista en Arrasate-Mondragón
Isaías Carrasco fue asesinado a tiros en esta localidad guipuzcoana por un pistolero de ETA.
Dos semanas después, el
21 de marzo explotaba un coche bomba junto al cuartel de
Calahorra. Ese mismo mes, el
día 30, era atacado con una bomba de tres kilos de amosal, un repetidor en
Azpeitia. Una acción terrorista muy similar a la que registrada hoy en un nombre de Navarra próximo al límite con Álava.
Coincidiendo con el Día del Trabajador, el
1 de Mayo, ETA colocó tres bombas que no causaron víctimas mortales. Trece días después, la banda reaparecía con un coche bomba contra la casa cuartel de la localidad alavesa de
Legutiano matando a un guardia civil e hiriendo a otros cuatro.
Atentado contra El Correo
El
19 de mayo, horas después de que el Kursaal de San Sebastián acogiese un homenaje a todas las víctimas del terrorismo, la banda hizo explotar una
furgoneta bomba en Getxo, sin causar heridos aunque si cuantiosos daños materiales. El siguiente en el punto de mira de la banda fue
El Correo. El
9 de junio, una potente bomba colocada en el exterior de la fachada del edificio de rotativas, en la localidad vizcaína de Zamudio, causó numerosos daños materiales pero, afortunademante, ninguna víctima.
La organización terrorista reapareció casi un mes después de su último atentado, el
4 de julio, con la colocación de una bomba en el
repetidor de Urdingain de la localidad alavesa de Barrundia.
La
campaña de verano anunciada por ETA comenzaba el
20 de julio con la colocación de cuatro pequeños artefactos en distintas playas del
litoral cántabro, continuaba con sendos ataques contra dos
empresas constructoras del Tren de Alta Velocidad en el País Vasco y con la colocación de un artefacto en las cercanías del hotel Aloha Puerto de
Torremolinos (Málaga) y terminó con dos artefactos en
Málaga.
El
21 de septiembre un coche bomba, con unos cien kilos de explosivo, estalló frente a la sede central de la
Caja Vital en Vitoria, y cuatro horas después un segundo coche bomba, también con unos cien kilos de explosivo, explotó frente a la comisaría de la
policía vasca en Ondarroa (Vizcaya) y causó diez heridos, seis de ellos agentes.
Al día siguiente, el
22 de septiembre, el brigada del Ejército
Luis Conde de la Cruz murió y otras seis personas resultaron heridas al estallar otro coche bomba en la
localidad cántabra de Santoña, frente al Patronato Militar Virgen del Puerto de Santoña (Cantabria).
El siguiente ataque de la banda terrorista se produjo en la madrugada del
4 de octubre en la localidad de
Tolosa (Guipúzcoa), concretamente contra los juzgados del pueblo. Casi un mes después, el pasado
30 de octubre -y dos días después de que la Policía
desarticulara el nuevo 'comando Nafarroa'-, ETA hacía estallar un coche bomba en el aparcamiento del Campus de la
Universidad de Navarra (UN), sin provocar víctimas mortales.
El último ataque de la banda terrorista ha sido esta misma noche del
20 de noviembre, con el sabotaje contra un repetidor en el
monte Arnotegi de las cercanías de Bilbao. El sonido fue atribuido en principio a una voladura controlada, pero ya causó gran nerviosismo entre los vecinos de las localidades colindantes, que se temían un ataque.