JAÉN
DATOS
«La adolescencia es un periodo muy significativo en el desarrollo del individuo y, por ello, factores de tipo familiar, emocional y social, relacionados con el grupo de referencia, pueden conducir a un consumo problemático de sustancias psicoactivas», dice el estudio, que ha investigado con 124 adolescentes hospitalizados en un Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil. Todos los participantes tenían edades comprendidas entre los 12 y 17 años y de ellos, se ha identificado que el 68% era consumidor de sustancias psicoactivas, considerando tales aquellas que presentaban consumo al menos regular de nicotina, alcohol o cannabis.
Así, entre los que padecían un trastorno ansioso-depresivo, el 52% eran consumidores de sustancias. Entre los jóvenes con trastorno de conducta y/o trastorno por déficit de atención, el porcentaje ascendía hasta el 84 por ciento. Entre los que tenían un diagnóstico de trastorno bipolar, el 81 por ciento era consumidor y el 68 por ciento, en el caso de los trastornos por conducta alimentaria.
Cannabis diario
También, según los datos analizados, aproximadamente uno de cada diez de los adolescentes de entre 12 y 17 años entrevistados admitía haber consumido cannabis a diario durante el último año, siendo la edad media de inicio en el consumo de cannabis los 13,4 años. Esto supone un adelanto en la edad de inicio respecto a la última Encuesta Escolar realizada por el Plan Nacional sobre Drogas, que la situaba en 14,6 años.
Igualmente, el estudio identificó tasas especialmente elevadas de consumo de cannabis entre algunos pacientes. El 84% de los jóvenes diagnosticados de trastorno de conducta y/o trastorno por déficit de atención admitía haber consumido cannabis en el último año y el 38% había consumido a diario durante el mes previo al ingreso. Entre los pacientes con trastorno bipolar el 50% admitía haber consumido cannabis en el último año, y el 20% había consumido a diario durante el mes previo al ingreso.
Más factores
Por su parte, Francisco Araque, director del Centro Provincial de Drogodependencias de Jaén asegura que el consumo de cannabis o otro tipo de sustancias más fuertes, como puede ser la cocaína, no derivan directamente en un trastorno mental, sino que para que se comience consumiendo y se acabe ingresado en una unidad de psiquiatría, deben intervenir otro tipo de factores.
«Puede ser que la persona ya sufra otro tipo de trastornos psicológicos o psiquiátricos y las drogas lo acentúen. También puede ser que sean personas más vulnerables, y como tales se entienden a personas con un trastorno mental leve o a ciertos colectivos, como los adolescentes, que tienen una mayor vulnerabilidad psicológica que los adultos. Todas ellas son personas ya predispuestas».
Aún así, Araque asegura que el cannabis no es para nada una droga inocua, si no se está en ese grupo de 'predispuestos', sino todo lo contrario. «El cannabis puede ser terapéutico durante un tratamiento con quimioterapia, como ya ha quedado demostrado en ciertos estudios, pero tiene efectos secundarios a nivel psicológico, como puede ser la alteración del ánimo, las conductas depresivas, la alteración de la memoria a corto plazo o cierta falta de coordinación en el sistema locomotor», asegura Araque.





