
EXCESO. Una de las habitaciones que este verano ha sufrido el hacinamiento de pacientes. / G.MOLERO
«El 88% de los granadinos está satisfecho con la atención primaria». Ese dato, facilitado por un estudio realizado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, ha rechinado en muchos dientes. Después de un verano repleto de episodios contradictorios en los hospitales granadinos –falta de médicos, hacinamiento, caos en Urgencias–, los sindicatos de Granada no dan crédito a la cifra ofrecida por el SAS.
Fernando Muñoz, Presidente Provincial del Sector Sanidad de CSI-CSIF, asegura que la publicación de esta encuesta «no es algo nuevo». «Todos los años la hacen –sigue– y la sacan cuando más les interesa. Es una cortina de humo para contrarrestar los efectos negativos del tema de las contrataciones basura».
Muñoz se pregunta «¿por qué no se hace la misma encuesta de satisfacción al trabajador?». Recalca que desconoce los métodos de obtención de los datos, «porque dependiendo de cómo se haga puede dar unos resultados u otros». En cualquier caso, sí que está convencido de que el trabajo de los médicos es excepcional, «de hecho si los pacientes están contentos es a costa del trabajo de los profesionales, que duplican y triplican horas».
Carencias
Desde el Sindicato Médico no dan crédito a la encuesta. Consideran que si se quieren obtener datos serios con conclusiones claras «es imprescindible que quien confeccione esas entrevista sea un servicio totalmente independiente al SAS». Insisten en que los datos no son «fidedigno» puesto que «no han usado una homologación internacional y un sistema ajeno al servicio para recoger los datos».
El sindicato lamenta que el estudio no sea más que una manera de llamar la atención para «despistar sobre lo que se nos viene encima: cien médicos que terminan sus contratos como eventuales no estructurales».
Francisco Cantalejo, presidente del Sindicato Médico, cree que «en julio fuimos los conejillos de indias de Andalucía» y que el quince de septiembre, «por fases», irán realizando una «reestructuración importante». «Encima, la consejera de Salud dice en la radio que no hace falta más personal, cuando ella misma admitió hace tiempo que necesitamos un 35% más de médicos para hacer bien el trabajo».
Cantalejo, además, apunta una serie de indicios de por qué sí que van a suceder los recortes de personal: «Están quitando el derecho de no hacer guardias de los médicos de más de 55 años; precisamente para que cubran las futuras bajas. También a los profesionales con problemas de salud, exentos de hacer guardias, se les está diciendo que las hagan».
El problema con las plazas viene por la carencia de 450 millones de euros en el presupuesto, lo que afecta directamente a 900 contratos de médicos en Andalucía y a 6.000 eventuales de todas las categorías relacionadas con la sanidad que podrán irse a la calle.
«Estos eventuales no estructurales se suponen que fueron contratados por acumulo de tareas. Pero esos contratos se han ido prolongando porque la plantilla es escasa y se les necesita. El problema es que la administración aprovecha para mantenerlos en una situación de inestabilidad que obliga a los médicos a aceptar demasiadas presiones».
Reclamaciones
«El servicio es bueno, claro que sí», afirman desde Comisiones Obreras (CC.OO.). Y siguen: «Pero lo es por el esfuerzo desmesurado de los profesionales, que encima son premiados ahora en septiembre con el cese de muchísimos contratos. Es una crisis importantísima».
Destacan que el resultado de la satisfacción de los pacientes baila dependiendo de muchos matices: «Si un centro que da un trato excelente pero un día tiene un pequeño fallo, cambia el resultado... Depende de las expectativas que tengas, lo que hace difícil comparar entre los centros».
Por otro lado, creen que los centros sanitarios dificultan el paso de información desde el paciente a la administración: «El personal de los centros tiende a resolver los problemas con los que se encuentra el usuario sin poner reclamaciones, cuando serían muy útiles para saber de dónde vienen, por qué, etc».
María Luisa Cobos, del Sindicato de Enfermería, subraya que «la encuesta es real... Porque se realiza. Pero se hace durante los seis primeros meses del año, con lo que el verano, por ejemplo, no está recogido». Además, cree que «la gente no dice la verdad por miedo a que tengan que volver y les traten peor». Cobos recuerda que la cuenta atrás ha empezado, y que dentro de quince días los contratos empezarán a romperse. «Lo harán poquito a poco, para que pase desapercibido. Pero lo harán». Los sindicatos advierten de que si la situación se desboca, iniciarán las movilizaciones y las denuncias públicas.