JAÉN

TIPOS DE ACEITE
Hay tres tipos de aceite de orujo de oliva
Según varios comercios de compra por internet consultados por este periódico, este producto ni siquiera se encuentra ya entre sus productos, debido a su escasa demanda, aunque lo estaban ofreciendo hasta hace poco tiempo. Incluso en alguno de ellos poseen unas pocas botellas botellas desde hace meses en sus estanterías, de una forma testimonial más que otra cosa. En estas mismas superficies reconocen que es un tipo de aceite que apenas se vende. Algunos ofrecen orujo mezclado con virgen extra en un intento de atraer al consumidor, aunque en este caso, el desembolso es mayor. Sin embargo, es complicado encontrar ya aceite de orujo refinado, el que puede tener más atractivo debido al precio.
El presidente de la Asociación Nacional de Extractores de Orujo, Fernando Muñoz, apunta que la bajada en la venta se explica sobre todo por un factor coyuntural debido a la exportación por el cambio del euro al dólar, «penalizándose esta fortaleza del euro» en zonas como Estados Unidos, que es un gran consumidor de orujo. Sin embargo, apunta que «es una situación generaliza dentro del sector del aceite de oliva, en el que se ha resentido la exportación», apunta. No obstante, reconoce además que después de la crisis del benzopireno, «algunas cadenas de alimentación decidieron no apostar por el aceite de orujo y nos está costando mucho volver a entrar. Lo que nos preocupa es que, en cambio, esos mismos establecimientos ofrecen aceites de semillas de menor calidad, ya que no hemos de olvidar que el orujo es una clase de jugo de oliva y que cuenta con muchas propiedades beneficiosas», añade.
Pierde terreno
Lo más alarmante es que el orujo, lejos de recuperarse, pierde terreno frente a su gran competidor, el aceite de girasol, ya que ambos se dirigen a un público parecido. Durante la campaña se han vendido 178,8 millones de litros, aunque también hay que tener en cuenta que ha reducido sus ventas con respecto al año pasado en un 6,64 por ciento, algo que algunos expertos achacan a que durante este período de produjo la crisis por el aceite de girasol contaminado de origen ucraniano. Pese a ello, el girasol continúa manteniendo un público fiel, que en muchos casos ganó cuando el consumidor perdió su confianza en el orujo por la alarma sanitaria.
Sin embargo, el girasol está perdiendo una de sus mejores bazas. Hasta ahora, su mayor atractivo era el precio, mucho más barato que cualquier jugo de oliva. Sin embargo, el litro de girasol se ha encarecido un 45,64 por ciento en el último año y un 1,7 por ciento en junio con respecto al mes anterior. Su precio más frecuente es de 1,54 euros el litro, aunque según el establecimiento y las marcas puede variar el coste. Este aumento en el precio podría hacer suponer que el consumidor se decantaría por volver a adquirir nuevamente el de orujo, pero como puede comprobarse por los datos que arrojan los industriales y en los mismos supermercados, es un producto que está desapareciendo cada vez más de las estanterías. Algo paradójico si tenemos en cuenta que el coste del orujo se ha depreciado también en los últimos meses, pudiendo encontrarlo en determinados establecimientos a 1,50 euros el litro. Es decir, a día de hoy, el precio del orujo es más barato que el de girasol, por lo que el consumidor no se fija ya sólo en el precio. Los fabricantes de orujo podrían sacar mucho provecho de este escenario y recuperar de esta forma el terreno perdido.
Evolución
Pero lo que parece evidente es que el consumidor se ha acostumbrado ya a un tipo de aceite y que costará mucho que vuelvan a decantarse por este tipo de oliva. Quedará ver, sin embargo, cómo evolucionarán las compras en el caso de que el girasol continúe con esta subida de casi un 50 por ciento en doce meses.





