Tanto Confemetal como los sindicatos consideran imprescindible planificar una acción preventiva en los centros de trabajo y en las empresas para la eliminación de los riesgos en su origen. Aseguran que supone un paso muy importante en la lucha contra los accidentes laborales, aunque hasta el 1 de enero de 2012 no entrará en vigor.
La creación de la tarjeta profesional en la construcción tiene su origen en la Ley Reguladora de la Subcontratación, destinada, según el Gobierno, a reducir la siniestralidad, mejorar la movilidad laborar, aumentar la solvencia de las empresas contratistas y subcontratistas e impulsar la cualificación de los operarios. Pero los sindicatos, satisfechos, hicieron hincapié en que el contenido de la norma serviría sobre todo para poner orden y freno en una situación de descontrol que constituía una de las principales causas de la alta siniestralidad del país. Por esto, ahora, junto con Confemetal, han decidido extender la acreditación.
La Fundación del Metal para la Formación, la Cualificación y el Empleo (FMF) expedirá el documento que beneficiará a los trabajadores en alta o en situación de incapacidad temporal que presten sus servicios en las empresas vinculadas a la construcción. También podrán disponer de la tarjeta los parados que cuenten con, al menos, 30 días de alta en las compañías señaladas.





