Aquellos fueron sus inicios y desde entonces «he tenido a esta asociación para todo. Me han ayudado en el plano laboral, pero también lo ha hecho en el personal». Y es que los hijos de Luisa, ahora mayores, decidieron hace un tiempo que no querían estudiar. «Los traje hasta Objetivo Vida y aquí les prepararon cursos, les dieron orientación laboral y les ayudaron a preparar los currículums. Ahora los tengo colocados».
Puerta abierta
Para Luisa lo mejor de tener un empleo estable es que de no tener nada ha pasado a contar con una seguridad social, con unas vacaciones remuneradas y «con una puerta abierta para todo». Luisa trabaja 35 horas semanales limpiando en Caja de Jaén, en varias inmobiliarias, en comunidades de vecinos y en casas particulares, además de en los juzgados.
«El suelo es el que marca la ley y la verdad es que la vida está muy cara, pero todos los meses tengo una nómina y eso es de agradecer», dice la trabajadora de Servisur.





