
La principal novedad que contempla supondría reordenarlo casi en su totalidad, pues la idea es que los menores tengan los carruseles más cerca, en las plataformas de la parte alta del Ferial, y situar todas las casetas en una única plataforma, la de abajo, que es con diferencia la más grande y donde se ubican las atracciones mecánicas desde que el recinto fuera inaugurado. La propuesta también incluye la creación de un paseo de caballos, al igual que tienen otras ciudades.
El año pasado
El año pasado, el concejal tuvo poco margen de maniobra pues el nuevo equipo de gobierno tomó posesión en la segunda mitad de junio, sólo cuatro meses antes de la Feria de San Lucas, que como es lógico requiere una mayor planificación mayor, y con el verano por medio y todo el engranaje de la concejalía por engrasar, dado que entró un nuevo equipo.
Con todo, la edición pasada fue un éxito, también en lo climatológico. Especialmente vistosa fue la cabalgata inaugural y Montané recuperó la escenificación de la leyenda del Lagarto y la actividad en el casco histórico.
Ya entonces los feriantes, aprovechando el cambio de gobierno municipal, volvieron a plantear su propuesta de reorganizar el Ferial. Su presidente, Andrés Vico, esgrimió de nuevo razones económicas, en concreto las «graves pérdidas», dijo, que sufre el sector desde que los carruseles se ubican en la parte baja. «Sólo bajan los padres con niños, pero los jóvenes prefieren quedarse arriba, en las casetas y no disfrutan de las atracciones pensadas para ellos», señaló entonces. El concejal rechazó una reorganización de esta magnitud pero se comprometió verlo con más tiempo.





