
EL REGADÍO EN JAÉN
Lluvias balsámicas
Lo cierto es que el tono reivindicativo de todos estos colectivos ha bajado un poco a raíz de las generosas lluvias de este abril que está a punto de finalizar. En tan sólo dos semanas pasamos de un registro pluviométrico de 192 litros por metro cuadrado a uno mucho más alto de 400 (en algunas zonas, 300). Esto ha significado que las presas de regulación general, que abastecen a los sistemas de riego, pasen del 26,06 por ciento que había a principios de mes a un 32,40 por ciento a finales. Esto ha dado un giro de 180 grados a las previsiones iniciales. Con un 26,06 por ciento el olivar de Jaén apenas podría aspirar a una aportación para este verano de 300 metros cúbicos por hectárea, la mitad de los 600 metros cúbicos aprobados en 2007, una cantidad que ya supone un 150 por ciento menos que una campaña normal. Esto es lo que no entienden los agricultores jienenses. Que se tengan que conformar con tan poco a pesar de que los pantanos de Jaén signifiquen el 44 por ciento de la capacidad de almacenaje.
El delegado de Agricultura, José Castro, comenta que este asunto debe solucionarse en estos próximos cuatro años. «En las propuestas del nuevo plan hidrológico debe incluirse la consolidación del riego en Jaén, actualmente en una situación precaria», comenta Castro, quien agrega que este nuevo planteamiento debe realizarse desde «una reflexión seria y profunda que vaya más allá de las decisiones políticas, que deberán adoptarse». Por ello apuesta por un debate abierto en el que intervengan organizaciones agrarias y empresarios.





