Tras el crimen, ocurrido el 3 de febrero de 2006, se produjeron varios actos de venganza presuntamente cometidos por 'Mallarines'. Casas quemadas, animales muertos. Incluso se detuvo a dos miembros de la familia del asesinado (originaria de Bailén) cuando se iban en un coche armados. Los parientes del clan de los Pikikis se esfumaron. A los cinco días se entregaron en Jaén dos miembros de la familia, padre e hijo. El hijo, muy conocido por episodios delictivos anteriores y con una salud mental precaria, dijo que él pegó los tiros. La familia se evaporó de la provincia de Jaén. Y ahora reaparece parte de ella en Sevilla. Con grilletes.
Los arrestos se produjeron el pasado 8 de enero en la localidad de Dos Hermanas, concretamente en la barriada Cerro Blanco. Hay catorce detenidos pertenecientes a un mismo clan familiar y que procedía de Linares de donde huyeron. «Posiblemente al verse involucrados en un homicidio», ha dicho Ana Cambón, portavoz de la Policía. Cinco de los detenidos -todos con antecedentes- han ido a prisión: José Luis C.H., Eva María C.H.. Sebastián H.H., Juan Antonio C.L. y Fernando C.H.. De hecho, la Policía tiene constancia de que familiares más directos de los implicados en el tiroteo también han estado en Dos Hermanas, aunque se desconoce en estos momentos su paradero.
Se acusa a los arrestados de traficar con heroína y cocaína, que compraban en la capital sevillana y la depositaban, cortaban y vendían en los domicilios familiares en los que entró la Policía para decomisar un kilo de sustancias estupefacientes distribuidas en cocaína en roca y heroína; útiles de pesaje y embalaje, 15.000 euros, tres vehículos de alta gama, gran cantidad de joyas y armas blancas de grandes dimensiones.








