Estas dos acciones ocurrieron por separado y a distintas horas del día, cuando el presunto secuestrador calculaba que las víctimas podrían llevar suficiente dinero para sus fines. La Guardia Civil tuvo que establecer un elaborado dispositivo para detener al presunto autor de estas acciones, que resultó ser A. D., de unos treinta años, y detenido ya en otra ocasión por sus continuos robos a una conocida cadena de panaderías hace unos meses.
Una vez detenido fue llevado al juzgado de Linares, donde el juez decretó su traslado a prisión, momento que aprovechó para darse a la fuga por las calles de la ciudad hasta que por fin fue de nuevo detenido y puesto de nuevo a disposición judicial con un cargo mas que se suma a sus ya dos serias inculpaciones de retención de personas contra su voluntad.





