La imagen grabada muestra una bola de luz que flota en el aire, inestable, pues se mueve variando su tamaño y forma. Pero además se traslada por la estancia, a veces lentamente y a veces rápido, saliendo en varias ocasiones de plano y volviendo a entrar. Y cuando el guardia se asoma a la sala no ve nada. Sólo parece captarse a través de las cámaras infrarrojas.
Sin un patrón fijo
La escena se ha repetido en varias ocasiones, de noche pero también por el día, en puntos diferentes de la muestra, sin un patrón fijo. Hay veces que se ven varias de esas luces, grandes y pequeñas, moviéndose rápidamente por toda la estancia, pasando de un monitor a otro o mostrándose en varios a la vez. Aunque casi siempre es en una zona concreta, junto a las dos puertas que dan acceso a la sala de proyecciones.
Causas no concluyentes
Son varias las explicaciones que se barajan para estas extrañas imágenes que, de momento, mantienen entretenido al personal de la exposición y del Hospital de Santiago, que ha encontrado aquí un recurrente tema de conversación. Aunque ninguno de los razonamientos llega a ser del todo concluyente.
El que más peso ha tomado es el que hace referencia a que se deba a un rayo de luz escapado de la sala de proyecciones, pero hay quien asegura que las imágenes se han visto estando la proyección apagada. Por tanto, podría ser un reflejo de la calle, pero resulta difícil puesto que todas las puertas y ventanas están cerradas a cal y canto. Y que sea otro tipo de reflejo de las luces de la sala (vitrinas y paneles), también es complicado porque nada de ello está en movimiento y no podría causar una imagen que se desplaza.
Un fallo técnico igualmente podría ser descartable puesto que el sistema de grabación en apariencia funciona correctamente. Incluso poco tiempo después de inaugurarse la exposición hubo que cambiar una de las cámaras que estaba estropeada, colocándose una nueva en perfecto estado. Y cabe la posibilidad de que se trate de un insecto deformado y ampliado al pasar muy cerca del objetivo, aunque no se ha visto nada al respecto.
Normalidad
En definitiva, no se encuentra un motivo, demostrable al cien por cien, que produzca estas imágenes por más vueltas que se les ha dado. Y aunque el personal responsable de la exposición y del Hospital de Santiago lo vive con cierta normalidad, no es de extrañar que haya alguien que lo lleve peor, sobre todo quien le toca quedarse sólo o pasar allí la noche. Y los hechos han comenzado a comentarse, eso sí, con cierta cautela, hasta tal punto que incluso Alcaldía ha pedido una copia de las imágenes, de momento, sólo por curiosidad.








