
Actualmente se está redactando un estudio medioambiental de la zona, tras el cual se realizará el proyecto de rehabilitación de las minas propiamente dicho. El concejal de Patrimonio, Daniel Campos, explica que resulta inviable adecuar las galerías donde se extraía el mineral, ya que no ofrecen condiciones de seguridad suficientes, por lo que se aprovechará una galería de servicio que se acondicionará. El visitante podrá comprobar de primera mano el ambiente de una mina real y aprenderá la evolución de la minería en la zona, con descripciones de la industria minera desde la época romana hasta la época contemporánea. Además, para hacer más intensa la experiencia la intención es que los turistas bajen a las profundidades utilizando una cabria, que presumiblemente puede ser una reproducción de una auténtica, para no utilizar las que actualmente hay dispersas en la zona del distrito minero.
Las casas tipo Cornish de la explotación minera se rehabilitarán y protegerán con una techumbre. Una de las acciones para su cuidado es eliminar las higueras que crecen entre las casas Cornish, provocando daños y grietas, por lo que serán las únicas plantas que se quitarán del lugar.
La intención de las concejalías de Turismo y Patrimonio Histórico, que trabajan codo con codo en elaborar una oferta turística atractiva para el visitante, es que este proyecto salga adelante en los próximos años, a ser posible durante el transcurso de esta legislatura. La mina visitable será además el proyecto estrella de cara al futuro turístico más cercano de la ciudad, y se complementaría con infraestructuras como el reciente Centro de Interpretación de la Minería y el cercano Centro de Interpretación de la Metalurgia, en la fundición La Cruz.
Inspiración ajena
Adaptar una mina abandonada para recibir visitas turísticas no es una idea nueva. De hecho, el edil de Patrimonio ha visitado ya varias ciudades con instalaciones parecidas, como Mieres o Ponferrada, e incluso algunas minas de Irlanda, Polonia o la República Checa, por lo que fuentes de inspiración para el proyecto no van a faltar.
Además del impulso que puede suponer este proyecto a la hora de potenciar la imagen exterior de la ciudad, el edil de Patrimonio destaca la importancia desarrollar un turismo sostenible. Especies vegetales como el acebuche o la encina, y animales como el conejo y el tejón serán especialmente mimadas. Sin olvidar además al cernícalo primilla, que tiene en Linares una importante colonia de ejemplares.





