Antonio se convirtió a su vez en una especie de vendedor de su aseguradora y consiguió que Juan y Javier, dos compañeros de trabajo, también se dieran de alta. Esto le permitió ahorrarse cuarenta euros en el momento de la renovación, «ya que la firma ofertaba una rebaja en las tarifas de veinte euros por cada nuevo cliente que se captara». «Tanto es así -afirma- que en una ocasión tuve que pagar hasta 160 euros menos por haber traído a ocho personas».
Juan también se muestra satisfecho con su ciberseguro. «Está muy bien tener que desembolsar tan sólo 380 euros por una prima a todo riesgo», señala. Y agrega que este tipo de ventajas, tan interesantes para el bolsillo, son las que hacen que el canal directo gane cada vez más adeptos. «Porque la pela es la pela», concluye.





