Rebaja sustancial del crecimiento previsto de la economía británica

Theresa May./Andy Rain (Efe)
Theresa May. / Andy Rain (Efe)

El Gobierno dará más dinero a los preparativos del 'Brexit' que a la agobiada sanidad pública

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

La economía británica crecerá notablemente menos de lo que la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR) había pronosticado hasta ahora, según ha anunciado el ministro de Hacienda, Philip Hammond, en la presentación del presupuesto nacional. En un contexto de pobre crecimiento, el ministro añadirá 3.400 millones de euros a los 868 que ya había destinado para pagar los gastos extraordinarios del 'Brexit' en los próximos dos años.

Hammond es un contable con humor de contable, que ganó una pequeña fortuna con una empresa construcción antes de entrar en la política, un sexagenario con pelo gris y habla puntillosa. Flirteó con votar por la marcha de la UE antes del referéndum de 2016, pero es ahora el polo de atracción en el Gabinete de las iras de los 'brexiters' y de sus medios de comunicación. Le acusan de entorpecer la llegada de un futuro esplendoroso con sus precauciones públicas y sus conspiraciones a puerta cerrada.

John Redwood, que fue candidato al liderazgo conservador y es el apóstol más puro entre los puristas del 'Brexit', prefiere dirigir sus críticas al Banco de Inglaterra, al Tesoro y a la OBR. Les acusa de exagerar los efectos negativos de la marcha de la UE, de hacer pronósticos excesivamente pesimistas. Pero esta vez la OBR ha rebajado los pronósticos de crecimiento que hacía en la preparación de la Declaración Financiera el pasado marzo y Hammond simplemente los ha leído.

El organismo independiente que ofrece al Gobierno el cuadro general de la economía y evalúa el impacto de sus medidas creía en 2016, antes del referéndum europeo, que la economía británica crecería en los tres próximos años 2.1%, 2.1% y 2.1%. En marzo, el pronóstico trianual era: 1.6%, 1.7% y 1.9%. Ayer lo rebajó de nuevo: 1.4%, 1.3% y 1.3%. Se prevé que al final de este año la economía haya crecido un 1.5%.

Futuro

La razón de ese pobre crecimiento es el estancamiento de la productividad (el promedio del valor de lo que produce cada persona empleada en el país). Se debaten las causas desde hace años. Más tangible es que la caída de la libra- hace dos años valía 1.42 euros y ahora 1.13- ha encarecido los productos que se importan. Los consumidores gastan muy poco más que hace un año y crece más el precio que el volumen de lo que compran. Las exportaciones no han subido mucho en los últimos meses, aunque la venta de nuevos vehículos a países de la UE aumentó después del verano.

Hammond se siente orgulloso de presidir una economía en la que hay más gente trabajando que nunca en la historia, con una cifra baja de desempleo. Pero los salarios han subido menos que la inflación desde la gran crisis de 2008. La población no tiene motivos para la alegría en su gastos y el ministro no tiene dinero para paliar la presión sobre servicios públicos como la asistencia social, la sanidad o la educación. Ha presentado un programa más general de acción para aliviar la injusticia de un mercado de vivienda al que no tienen acceso los jóvenes.

'Brexit' domina la política británica y buena parte de su conservación económica. Sus partidarios celebran que el ministro que ven como enemigo de su causa aumente el dinero para contratar el personal y crear las infraestructuras necesarias para la nueva relación con la UE, más que el que gastará en la sanidad pública. Están convencidos de que, tras estos trastornos a corto plazo, en Reino Unido florecerá el comercio con otros países.

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