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Un muerto y diez heridos por un atropello junto a una mezquita en Londres

Varios policías acordonan la zona cercana a Finsbury Park. / Ritvik Carvalho (Reuters)

  • Scotland Yard afirma que se trata de un atentado terrorista de acuerdo a la metodología empleada | Según los testigos, la furgoneta «aceleró de forma intencionada»

El conductor de una furgoneta que el pasado domingo de madrugada invadió la acera junto a la mezquita de Finsbury Park permanece detenido acusado de matar a una persona y de herir al menos a otras diez, dos de ellas en "estado crítico". Además, la cadena pública BBC ha adelantado que este sospechoso ya ha sido identificado como Darren Osborne, de 47 años y procedente de la zona de Cardiff (Gales).

El sospechoso, padre de cuatro hijos, fue retenido por diversas personas que se encontraban en la zona y arrestado poco después por la policía, que le acusa de delitos relacionados con la comisión, preparación o instigación de actos terroristas. Las fuerzas de seguridad han registrado una vivienda cerca de Cardiff y han confirmado la detención de un hombre de 47 años en relación con el ataque, al tiempo que han pedido la colaboración de testigos que puedan aportar nueva información relevante sobre el suceso.

Según Abdul Rahman, que ayudó a reducirlo, Osborne salió de la furgoneta e intentó escapar mientras decía: "Quiero matar musulmanes". "Fue trasladado al hospital por precaución", donde pasará exámenes psicológicos. "A este nivel de la investigación, no ha sido identificado ningún otro sospechoso", según la Policía Metropolitana, que ha afirmado que se trata de un atentado terrorista de acuerdo a la metodología empleada.

En una comparecencia ante los medios, el subcomandante Neil Basu, de Scotland Yard, reveló que por el momento se cree que fue un solo individuo el que arrolló con una furgoneta a fieles que acababan de finalizar sus oraciones en la mezquita y que se habían parado ayudar a un anciano que se había desmayado. A este respecto, Basu ha dicho que no está claro que la persona que ha muerto haya perdido la vida como consecuencia del ataque porque ya estaba recibiendo asistencia médica cuando ha tenido lugar el atropello.

"Giró a la izquierda en el callejón y condujo contra la gente", afirma el testigo Abdiqadir Warra. "A algunos los arrastró unos metros. Había un hombre en la furgoneta, lo vi con mis ojos, y luego estaba el anciano en el suelo, había heridos, algunos graves". Los presentes sacaron al agresor de la furgoneta y lo echaron al suelo mientras esperaban que llegara la Policía. "El hombre trató de escapar, pero lo atraparon", explica Warra.

Otro testigo, Khalid Amin, dijo a la BBC que un hombre quedó atrapado bajo el vehículo y la gente trató de levantarlo para liberarlo. Amin dice que, cuando la gente redujo al conductor, "gritaba '¡todos los musulmanes, quiero matar a todos los musulmanes!'. Literalmente dijo eso, palabra por palabra". Otro testigo, que se identificó como Athman, narró que "la gente gritaba '¡es un atentado terrorista, es un atentado, este tipo nos ha atacado!'. Volví y traté de ayudar a la gente que estaba viva, y dando agua, ayudando a la policía". "Cuando estaba con la Policía, (el sospechoso) hacía el signo de la victoria, estaba muy contento", explicó.

Según testigos citados por la radio LBC, la furgoneta se acercó «lentamente» y «aceleró de forma intencionada hacia un cafetería junto a una mezquita». «Estaba sentado en la cafetería. Mi primo ha sido herido, está en el hospital ahora. Alguien me dijo que había dos cuerpos bajo la furgoneta y hubo gente que intentó levantar el vehículo», dijo un testigo a The Guardian, antes de recalcar la rapidez con la que la Policía, que fue alertada a las 00.20 horas, llegó al lugar. Según el diario Evening Standard, un hombre bajó del vehículo armado con un cuchillo y apuñaló al menos a una persona.

La mezquita de Finsbury Park está situada en el norte de Londres y en los años ochenta y noventa tuvo notoriedad por la prédica de algunos imanes vinculados a Al Qaida, ya detenidos o extraditados, pero el objetivo del atentado terrorista del domingo fueron los musulmanes que habían cumplido con la costumbre del rezo nocturno en el mes de Ramadán. "Todas las víctimas son de la comunidad musulmana", dijo a la prensa el comandante de la policía antiterrorista Neil Basu.

«Hemos visto a muchas personas gritando y muchos heridos», declaró a la AFP David Robinson, de 41 años, que llegó al lugar después del incidente. «Escuché un montón de gente gritando y chillando desde mi ventana, había mucho caos fuera. Todo el mundo gritaba: "Una furgoneta está atropellando a gente, una furgoneta está atropellando a gente"», dijo a la BBC una vecina que vive delante del lugar del incidente. Otra mujer reveló a la LBC que la situación era «algo sacado de una película de terror, con todo el mundo corriendo hacia todas partes».

La primera ministra británica, Theresa May, ha dirigido una reunión de urgencia esta mañana después de asegurar que todos sus "pensamientos están con las víctimas, sus familias y los equipos de rescate", dijo en un comunicado. El líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, manifestó que se encuentra «completamente conmocionado» por el incidente en el norte de Londres. Por su parte, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, lo ha calificado de ataque a los "valores compartidos de tolerancia, libertad y respecto". En una declaración, el alcalde pidió a los londinenses que mantengan la "calma" y estén "vigilantes" mientras se esclarece el incidente, que la Policía trata como un posible atentado terrorista, el cuarto en el Reino Unido en tres meses. La ministra de Interior, Amber Rudd, ha dicho: "Debemos seguir junto y decididos contra quienes quieren dividirnos y extender el odio y el miedo".

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Incidentes de islamofobia

En las últimas semanas se han producido dos atentados de este tipo en Londres. En abril, un conductor solitario de 52 arrolló a los peatones que transitaban por el puente de Westminster y acuchilló después a un policía que custodiaba el acceso al Parlamento. El balance fue de cinco muertes.

Y hace dos semanas, tres islamistas condujeron una furgoneta por las aceras del puente de Londres y luego acuchillaron a quienes se encontraban en el mercado de Borough. Murieron ocho personas, entre ellas el español Ignacio Echeverria. El ataque se ha interpretado inmediatamente como un acto de venganza por estos atentados.

Dirigentes de organizaciones musulmanas han hablado a la BBC sobre las dificultades que está pasando su comunidad. Harum Khan, del Consejo Musulmán Británico, ha dicho que "en los últimos meses y semanas, la comunidad musulmana ha padecido muchos incidentes de islamofobia y este es el más grave" y pidió a las autoridades que protejan urgentemente a las mezquitas.

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