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Los prorrusos ganan en Letonia pero no podrán gobernar

  • La unión del resto del arco parlamentario hará estéril la victoria del partido Armonía, que ha conseguido un 25% de los votos

El partido prorruso Armonía ha ganado las elecciones parlamentarias celebradas ayer, sábado, en Letonia a pesar de una fuerte campaña en su contra por el temor a Rusia tras su intervención en la crisis de Ucrania.

Después del escrutinio de las papeletas en más de la mitad de los colegios electorales en la madrugada, Armonía es la fuerza más votada al lograr el 25,38 % de los votos, pero sus opciones a liderar el Gobierno son prácticamente nulas ante la más que previsible unión de todas las formaciones políticas opuestas a Armonía. Todos los partidos con opciones a entrar en el Saeima (Parlamento unicameral letón) basaron su campaña en el histórico temor que sienten muchos letones hacia su gran vecino del este, al que acusan de haber ocupado su país durante medio siglo desde la Segunda Guerra Mundial y hasta la caída de la URSS.

Quizás ese sentimiento antirruso alentado por todas las formaciones integradas en la coalición de centro-derecha que gobierna Letonia, alimentado por la intervención de Moscú en el conflicto de Ucrania, pueda explicar el voto oculto a favor de Armonía. La conservadora Unidad de la primera ministra Laimdota Straujuma, principal rival de la fuerza prorrusa según todas las encuestas previas, hizo calar entre los votantes el mensaje de que una victoria de Armonía pondría en peligro la independencia de Letonia y abrir la puerta a la influencia de Rusia sobre el devenir del Estado báltico.

"Tengo algunos temores. Armonía viaja a Estados Unidos, a Bruselas, pero también a Moscú", dijo Straujuma a los periodistas locales tras depositar su voto esta tarde. Los primeros resultados oficiales publicados por el Comité Electoral Central (CEC) letón tiraron por los suelos los datos previos arrojados al cierre de los colegios electorales por todos los sondeos a pie de urna y que daban la victoria a Unidad.

Tras el recuento de los votos en 614 de los 1054 colegios electorales, la formación que lidera la coalición gubernamental es apenas la tercera fuerza del país tras lograr el apoyo del 19,96 por ciento de los ciudadanos, por detrás de Unión de Verdes y Campesinos (20,45 %).

El sondeo elaborado conjuntamente por LETA, LNT, SKDS y la Universidad Stradins de Riga, al igual que todas las demás encuestas, señaló al cierre de los colegios a Unidad como el primer partido del país, con el 23,8 % de los votos, seguido de los prorrusos del alcalde de Riga, Nil Ushakov.

Esa misma encuesta atribuyó el tercer puesto a Unión de Verdes y Campesinos y apuntó a un contundente ascenso de los ultranacionalistas de Unión Nacional-Todo por Letonia, que sin embargo, según los primeros resultados oficiales, ha conseguido hacerse con el 15,6 por ciento de los papeletas. En lo que sí acertaron los sondeos es en el acceso al Saeima de otros dos partidos que no tienen escaños en el Legislativo actual: Corazón por Letonia (7,14 %) y Unión Regional, un partido que ha conseguido el 6.06 % de los votos a pesar de que nadie contaba con ellos.

A pesar de la victoria de Unidad, la precipitada reacción de Straujuma tras conocer los datos de los sondeos no ha perdido actualidad con los resultados oficiales en la mano. La líder de Unidad, que se convertía a comienzos de este año en la primera mujer al frente de un Gobierno en Letonia, dijo que no hay motivos para que la actual coalición no siga gobernando el país.

De hecho, la mayoría de los expertos consideran que la coalición de centro-derecha integrada por Unidad, Partido de las Reformas (desaparecido este año), Unión Nacional y Unidad de Verdes y Campesinos, volverá a ponerse al frente del Gobierno para sumar una amplia mayoría y dejar en la oposición a la formación prorrusa. Hasta ahora, Armonía ha sido condenada al ostracismo por el resto de las fuerzas políticas con representación en el Saeima, convertida hace nueve meses en la única oposición a la coalición de Gobierno a pesar de su victoria en 2011, cuando logró 31 de los 100 escaños.

Las cuatro formaciones restantes gobiernan desde enero de este año la república báltica exsoviética, ahora miembro de la Unión Europea y la OTAN. La participación ha sido del 57,3 % del censo, casi dos puntos por debajo de la registrada en las últimas legislativas adelantadas al 2011, según datos del Comité Electoral Central letón.

Poco más de 1,5 millones de letones estaban llamados hoy a las urnas para elegir a sus representantes tras una polémica campaña ensombrecida por la crisis de Ucrania y el temor a que Moscú gane influencia sobre la numerosa minoría rusa que vive en el país. Unos 300.000 habitantes del pequeño Estado báltico, principalmente rusos instalados en el país cuando éste formaba parte de la Unión Soviética, no pudieron acudir a votar por su condición de "no ciudadano", que les priva de algunos derechos fundamentales.

Incluso tras varias campañas de naturalización, impulsadas por Letonia para integrar a sus habitantes de origen no letón, los "no ciudadanos", principalmente rusos étnicos, representan alrededor del 16 por ciento de la población. La minoría de origen ruso, sin embargo, es mucho más amplia y representa un tercio de los habitantes de Letonia, si se suma a los "no ciudadanos" y los rusos naturalizados.