Irak arrebata a los kurdos la ciudad de Kirkuk e importantes infraestructuras

Combatientes iraquíes toman Kirkuk./Ahmad Al-Rubaye (Afp)
Combatientes iraquíes toman Kirkuk. / Ahmad Al-Rubaye (Afp)

La rica provincia, que no forma parte de la región autónoma del Kurdistán iraquí, está en el centro de una querella entre Bagdad y Erbil, que el reciente referéndum de independencia kurdo no hizo sino acentuar

COLPISA / AFPBagdad

Las fuerzas iraquíes han tomado el control de la sede de la Gobernación de la provincia de Kirkuk este lunes, sin tener que enfrentarse a combatientes kurdos, alcanzando en 24 horas buena parte de sus objetivos en esta región en disputa.

También retomaron, sin apenas enfrentamientos, un campo petrolero, una base y un aeropuerto militares.

La rica provincia de Kirkuk (noreste), que no forma parte de la región autónoma del Kurdistán iraquí, está en el centro de una querella entre Bagdad y Erbil, que el reciente referéndum de independencia kurdo no hizo sino acentuar.

Izando la bandera iraquí delante de la sede de la Gobernación, de donde se retiró la bandera kurda, Bagdad quiso marcar la vuelta de su autoridad a esta provincia.

Su gobernador, el kurdo Najm Edin Karim, también organizó allí el referéndum, en contra de la opinión de Bagdad, que lo destituyó.

El lunes, mientras las fuerzas iraquíes llegaban a la ciudad de Kirkuk, capital de la provincia, familias enteras huían de los barrios kurdos hacia el Kurdistán iraquí.

"Vivimos en paz, pero los políticos de Bagdad y Erbil se enfrentan por el control del petróleo y las víctimas somos nosotros, los habitantes de Kirkuk", declaró Himen Chuani, de 65 años, que huye con su familia de esta ciudad de 850.000 habitantes, de los cuales dos tercios son de origen kurdo.

La coalición internacional antiyihadista, que apoya tanto a Bagdad como a los kurdos en su lucha contra el grupo yihadista Dáesh, instó a ambas partes a "evitar una escalada" de violencia.

El ejército iraquí tomó el control de varias zonas e infraestructuras de Kirkuk desde el domingo por la noche, de las que los kurdos se habían apoderado en medio del caos provocado por el fulgurante avance del EI. Entre éstas, uno de los seis campos petroleros de la provincia.

Retirada de los combatientes peshmergas

Excepto por los disparos de artillería de la noche, el avance de las fuerzas iraquíes estuvo facilitado por la retirada de los combatientes kurdos (peshmergas) de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) de las posiciones que controlaban al sur de Kirkuk.

El UPK es rival del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) del presidente kurdo de la región autónoma, Masud Barzani.

Para el primer ministro iraquí, Haider Al Abadi, comandante en jefe de las fuerzas armadas, el referéndum kurdo del 25 de septiembre creó un "riesgo de escisión" de Irak y tiene el "deber constitucional" de "imponer la seguridad y la autoridad federal" en Kirkuk.

Por la noche, el Mando Conjunto de Operaciones (JOC), que reagrupa el conjunto de fuerzas iraquíes que participan en la operación, anunció que habían tomado "la base militar K1", la más importante de la provincia de Kirkuk, de adonde habían sido expulsadas en 2014 por los combatientes kurdos.

Luego, según el JOC, tomaron el control del aeropuerto militar de Kirkuk, el cuartel general de la North Oil Company (NOC, institución pública a cargo del petróleo) y el yacimiento de Baba Gargar.

Los combatientes kurdos controlaban hasta ahora seis yacimientos de petróleo en la región de Kirkuk, de los que bombeaban 340.000 de los 550.000 barriles por día (bd) de crudo que exporta en promedio el Kurdistán iraquí, a pesar de la oposición de Bagdad.

Los kurdos gestionaban directamente tres de los yacimientos, con una producción de 250.000 bd. El bombeo de los dos principales -Havana y Bay Hasan- cesó el lunes por la tarde, afirmó un alto responsable del ministerio iraquí de Petróleo. "Los operarios kurdos (...) dejaron los pozos antes de la llegada de las fuerzas iraquíes", señaló.

Los otros tres, incluyendo el de Baba Gargar, estaban administrados oficialmente por la NOC, pero los ingresos iban a los kurdos.

El JOC aseguró "querer proteger la vida de los habitantes kurdos, turcomanos y árabes" de la región e instó a la gente a "ir al trabajo [...] con normalidad".

Esta ofensiva deja expuesta la crisis entre el UPK, que prefería suspender el referendo de independencia del 25 de septiembre e iniciar negociaciones con Bagdad bajo auspicios de la ONU, y el PDK de Barzani, iniciador de la consulta que obtuvo un respaldo mayoritario para la independencia.

El sur de la provincia de Kirkuk está hasta la fecha controlado por peshermgas afiliados al UPK mientras que el PDK controla el norte y el este.

Hemin Hawrami, asesor del presidente Barzani, denunció en Twitter "problemas internos y acuerdos ambiguos" que llevaron "a los comandantes a ordenar a sus peshmergas abandonar sus posiciones" ocupadas desde hace tres años.

Vídeos mostraron convoyes de combatientes kurdos del UPK abandonar sus posiciones mientras que los habitantes les escupían y lanzaban piedras.

Los combates fueron muy pocos. Fuentes militares de ambos bandos informaron de disparos de cohetes Katyusha al sur de la capital provincial.

Dos personas murieron por disparos de artillería en Toz Jormatu, afirmó un médico del hospital de esa ciudad.

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