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Un miembro del Daesh se dispone a prender fuego a paquetes de cigarrillos norteamericanos confiscados en Raqa.
Un miembro del Daesh se dispone a prender fuego a paquetes de cigarrillos norteamericanos confiscados en Raqa. / Reuters

Raqa, la 'ciudad modelo' del Daesh en Siria

  • Para los dirigentes occidentales, la erradicación del grupo terrorista pasa forzosamente por la recuperación de esta localidad, capital de facto de su autoproclamado califato

  • Desde que los yihadistas se hicieron con su control, sus habitantes viven inmersos en un régimen del terror

Raqa es la primera gran localidad que controló el grupo terrorista Daesh y los yihadistas quisieron hacer de ella una 'ciudad modelo' de su califato autoproclamado en los territorios conquistados en Siria e Irak.

"Raqa es la verdadera capital" del Daesh, afirmó el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos, Anthony Blinken, poco después del inicio el 17 de octubre de la operación para retomar Mosul, bastión de los yihadistas en Irak. "Desde esta ciudad, Daesh planifica los ataques exteriores", agregó.

Para los dirigentes occidentales, la erradicación del Daesh pasa forzosamente por la recuperación de Raqa, contra la cual la coalición internacional antiyihadista efectuó sus primeros bombardeos en septiembre de 2014.

Esta ciudad, situada a orillas del río Eufrates, a unos 100 kilómetros de la frontera turca, contaba con 240.000 habitantes antes del inicio del conflicto en Siria en 2011. En 2013, fue la primera capital provincial en caer en manos de los grupos armados opuestos al régimen del presidente Bachar el-Asad. A principios de 2014, la organización que iba a convertirse en el Daesh unos meses más tarde echó por la fuerza a los otros grupos presentes en la ciudad.

El Daesh hará de Raqa la "ciudad modelo" de su califato autoproclamado en los territorios conquistados en Siria e Irak, explicaba el año pasado Hicham al Hachimi, especialista de los grupos islamistas. El grupo quiere gestionarla "como un gobierno central" que garantice una policía, una justicia y servicios como la educación, agregó.

Régimen del terror

Paralelamente, los habitantes de Raqa son víctimas de un régimen del terror. En el centro de la ciudad, la rotonda Paraíso fue rebautizada "rotonda del infierno" por los habitantes, debido a las ejecuciones: cabezas decapitadas o cuerpos crucificados son expuestos a menudo durante varios días, una forma para el Daesh de desalentar toda disidencia. En otra plaza de la ciudad, los yihadistas venden esclavas sexuales, sobre todo miembros de la comunidad yazidí, una minoría kurdófona considerada herética por el Daesh.

Según testimonios de militantes de grupos como 'Raqa es Masacrada en Silencio', los yihadistas prohíben los cigarrillos, obligan a los hombres a dejarse barba y a las mujeres a llevar el niqab, los atuendos negros que cubren de la cabeza a los pies. Entran en vigor nuevos programas escolares y en algunas profesiones como médicos, profesores o taxistas, se imponen exámenes sobre la sharia (ley islámica). Se prohíben los puestos de bebidas así como los maniquíes en las tiendas, donde hombres y mujeres no tienen derecho a comprar juntos, salvo si están casados.

Según los servicios de información occidentales, Raqa es una de las ciudades sirias a la que llegaron muchos yihadistas extranjeros. Según Hashimi, estos últimos se benefician de un "trato preferencial" respecto a la población local, "considerada inferior".