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Ban Ki Moon: «Lo que está ocurriendo en Alepo es peor que un matadero»

Soldados sirios en las proximidades de Alepo.
Soldados sirios en las proximidades de Alepo. / Efe
  • Los dos principales hospitales de la zona rebelde han sido alcanzados por los bombardeos para forzar la huida de los civiles

  • El sector tomado por el régimen de El-Asad está situado en la "línea del frente" que separa desde 2012 la zona oriental de la ciudad de la parte occidental, que sigue en manos del Gobierno

  • Este martes, el número de bombardeos ha sido mucho menor que en los días precedentes, pero la actividad ha aumentado durante la tarde y se han llegado a contabilizar al menos 23 muertos

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha denunciado este miércoles que lo que está ocurriendo en Alepo, donde el régimen sirio y la aviación rusa están bombardeando desde hace una semana los barrios controlados por los rebeldes en el este de la ciudad, es "peor que un matadero".

"Imaginad un matadero. Esto es peor. Incluso un matadero es más humano", ha comentado durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para hablar de la protección de civiles y la atención sanitaria en conflictos armados.

"Seamos claros. Aquellos que usan cada vez armas más destructivas saben exactamente lo que están haciendo. Saben que están cometiendo crímenes de guerra", ha añadido, según ha informado su portavoz en Twitter.

El Ejército sirio ha logrado hacerse con el control de un barrio rebelde del centro de Alepo, tras varios días de intensos bombardeos aéreos que han provocado decenas de muertos y han causado indignación en los países occidentales.

"El Ejército ha tomado completamente el control del barrio Farafira, al noroeste de la ciudadela de Alepo, tras neutralizar a varios terroristas, y las unidades del cuerpo de ingenieros están desminando el barrio", han indicado fuentes militares sirias. El régimen utiliza el término "terrorista" para designar a todos los grupos que tomaron las armas contra Damasco, se trate de rebeldes o de yihadistas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) ha confirmado el avance, aunque ha matizado que el Ejército sirio solo ha logrado tomar posiciones en "algunos edificios" del pequeño "barrio de Farafira". Este sector está situado en la "línea del frente" que separa desde 2012 la zona oriental de la ciudad, controlada por los rebeldes, de la parte occidental, que sigue en manos del Gobierno.

El ejército sirio lanzó a partir del jueves una vasta ofensiva, con el apoyo activo de su gran aliado, Moscú. "Esta operación se inscribe en el marco de las operaciones militares que fueron anunciadas (el jueves) que incluye un componente aéreo y otro terrestre, con la utilización de artillería", agregan fuentes militares sirias. Desde el fin de la tregua, la aviación siria y rusa multiplicaron los bombardeos contra los barrios en manos de los rebeldes, provocando la muerte de al menos 165 personas, la mayor parte de ellos civiles, según ha denunciado el OSDH.

Este martes, el número de bombardeos ha sido mucho menor que en los días precedentes, pero la actividad ha aumentado durante la tarde y el OSDH ha llegado a contabilizar al menos 23 muertos. Entre las víctimas se encuentra una niña de cinco años cuyo cuerpo fue descubierto atrapado entre los escombros de un edificio. Una vez que ha sido liberada, su padre la ha tomado entre los brazos y ha dicho: "Solo está durmiendo, está durmiendo". A su lado, un hombre que seguía sin encontrar a su familia y miraba las ruinas en estado de conmoción.

Los dos mayores hospitales son bombardeados

Los dos principales hospitales de la zona rebelde de Alepohan sido alcanzados por los bombardeos, un ataque que según los activistas forma parte de una estrategia deliberada del régimen sirio y su aliado ruso para forzar la huida de los civiles.

Las Fuerzas Aéreas siria y rusa desarrollan desde hace una semana una intensa campaña de bombardeos de los barrios en manos de los insurgentes en el este de Alepo, destruyendo edificios residenciales.

Un generador de uno de los dos hospitales quedó completamente destruido. Tres empleados resultaron heridos en el segundo hospital, incluyendo un conductor de ambulancia, una enfermera y un contable, informó el hospital. "Ya sólo quedan seis hospitales activos, ahora que estos dos establecimientos están fuera de servicio", indicó Adham Sahlul de la ONG SAMS.

Ambos hospitales tienen unidades de urgencias y de tratamiento de traumatismos y ya habían sido bombardeados, según Sahlul, que calificó los bombardeos de "deliberados".

Condena de la comunidad internacional

Este martes, los países occidentales han seguido denunciado la potente ofensiva lanzada por el Gobierno tras el fracaso de la tregua, que duró apenas una semana. "Los espantosos ataques de Alepo son moralmente inaceptables y una violación flagrante del derecho internacional", ha señalado el jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, al margen de una reunión de ministros de Defensa de la Unión Europea (UE) en Bratislava.

Por su parte, la canciller Angela Merkel ha afirmado que la violencia en Alepo ha llegado a un nivel totalmente inaceptable y que corresponde al régimen de Bachar El-Asad y a Rusia asegurar que la ayuda humanitaria llegue a la ciudad de Alepo. La ofensiva ha agravado las condiciones de vida de los cerca de 250.000 habitantes de la ciudad que siguen en los barrios sitiados del este, que no han recibido ayuda del exterior desde hace casi dos meses y que están sin agua desde el martes.

Los hospitales de campaña están desbordados por la gran cantidad de heridos y carecen de medicamentos y de reservas de sangre. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido este martes que las instalaciones médicas en el este de Alepo están al borde "de una destrucción total". El organismo ha instado al "establecimiento inmediato de corredores humanitarios para evacuar a los enfermos y los heridos".

Por otra parte, guarda-fronteras turcos han matado a doce personas en las últimas 24 horas, entre ellas cinco niños y dos mujeres, cuando intentaban entrar en Turquía por tres puntos diferentes, según el OSDH. Turquía ha desmentido siempre que sus fuerzas disparen contra civiles que intentan cruzar la frontera desde Siria y afirma que sus puertas están siempre abiertas para los sirios que huyen de los combates.